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ToggleSe consolidan las evidencias que relacionan la periodontitis con las enfermedades cardiovasculares, las patologías metabólicas y las complicaciones del embarazo.
La evidencia científica que respalda la asociación entre periodontitis y diversas enfermedades sistémicas se ha consolidado, al tiempo que han emergido nuevas líneas de investigación que amplían el alcance de esta conexión biológica y clínica. En el marco del Congreso SEPA Barcelona 2025, que reúne hasta el sábado en la ciudad condal a más de 7.600 profesionales relacionados con la salud bucal se abordan estas vinculaciones en diferentes sesiones, y también es el tema central del último número publicado de la revista científica de la Sociedad Española de Periodoncia (‘Perio Clinica’, nº 32), de referencia mundial.
Aunque ya existían sólidas evidencias sobre las distintas asociaciones de la periodontitis con las enfermedades cardiovasculares, las patologías metabólicas (como la diabetes) y las complicaciones del embarazo, ahora empiezan a acumularse también hallazgos relevantes sobre su vinculación con otras patologías, entre las que se incluyen el Alzheimer, la artritis reumatoide, las enfermedades respiratorias, la enfermedad renal crónica e incluso algunas formas de cáncer.
Como destaca el Dr. Ignacio Sanz Martín, director de ‘Perio Clínica’, “ahora no sólo conocemos los vínculos epidemiológicos, sino que también nos estamos acercando a desentrañar los posibles mecanismos fisiopatológicos subyacentes, la bidireccionalidad de las asociaciones y las implicaciones clínicas que derivan de este conocimiento”. Este es el principal ámbito de actuación de la denominada ‘Periodoncia Médica’ (previamente conocida como Medicina Periodontal), que pretende ir más allá del estudio y cuidado de la salud bucal. “Estamos asistiendo a un cambio de paradigma, tratando de situar a la Periodoncia como disciplina médica que participa plenamente en el abordaje integral del paciente”, explica este experto, quien considera que “la evidencia disponible actualmente no solo amplía nuestro conocimiento, sino también nuestra responsabilidad”.
Y es que, según declara el director de ‘Perio Clínica’, “al diagnosticar, tratar y prevenir la periodontitis no solo preservamos estructuras dentales, sino que contribuimos activamente a reducir la carga de enfermedades sistémicas y, con ello, a mejorar la salud general y la calidad de vida de quienes confían en nosotros”. En esta línea, el Dr. Miguel Carasol recuerda que “los profesionales de la consulta dental tenemos un papel muy relevante, al poder incluir en nuestra práctica clínica odontológica medidas tan positivas y sencillas como el registro de la presión arterial, la valoración del riesgo de padecer prediabetes o diabetes, protocolos simples de cesación tabáquica, etc”, afirma el coordinador de la Alianza por la Salud Periodontal y General promovida por SEPA y que cuenta con el apoyo de decena de sociedades científicas y otras entidades sanitarias de referencia.
En el nuevo número de esta publicación, titulado “Periodoncia médica: más allá de la boca”, se han reunido artículos de destacados expertos nacionales e internacionales bajo la dirección de Eva Muñoz y Francesco D’Aiuto, con la colaboración de Miguel Carasol. Se incide en el impacto de la periodontitis sobre la calidad de vida y, sobre todo, se desgranan las evidencias más recientes que conectan a esta enfermedad de las encías con trastornos tales como la enfermedad de Alzheimer, la resistencia a la insulina, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares, los problemas en el embarazo, la artritis reumatoide, las enfermedades respiratorias, diferentes tipos de cáncer y la enfermedad renal crónica.
Artritis reumatoide
El Dr. Jerián González, posgrado en Periodoncia de la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), es uno de los expertos que más y mejor ha estudiado la relación entre la periodontitis y la artritis reumatoide (AR), concluyendo que “la presencia de periodontitis impacta en la actividad de los pacientes con AR, llegando incluso a asumirse ya que el paciente con artritis reumatoide que tiene una periodontitis moderada/avanzada (estadio II-III-IV) presenta una mayor actividad de su artritis, pudiendo impactar en su control”. Es más, según aclara, “con gran probabilidad, los pacientes con AR tienen una mayor susceptibilidad de desarrollar periodontitis, y si están presentes ambas enfermedades, se ha demostrado que el tratamiento de la periodontitis podría ayudar al control de la artritis reumatoide, incluso en pacientes que no responden al tratamiento convencional para hacer frente a su enfermedad reumatológica”.
Enfermedades respiratorias
Se cuenta también con una creciente evidencia científica sobre la asociación entre la periodontitis y diversas patologías respiratorias, como la neumonía, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma y la apnea obstructiva del sueño (AOS), avanzándose en el conocimiento de los mecanismos fisiopatológicos implicados, las rutas de diseminación de los microorganismos orales hacia el tracto respiratorio y la relevancia del estado periodontal en la evolución clínica de estas enfermedades. Además, aclara la Dra. Cristina Vallès, codirectora del Máster de Periodoncia de la Universitat Internacional de Catalunya (Barcelona), “disponemos de hallazgos recientes que sugieren una posible relación bidireccional entre periodontitis y ciertas afecciones respiratorias, como el asma y la AOS”. A su juicio, “los resultados subrayan la necesidad de un abordaje interdisciplinar en el manejo de los pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, integrando el cuidado bucodental como parte fundamental de la prevención y el tratamiento”.
Enfermedad de Alzheimer
Existe una sólida evidencia científica que demuestra que los pacientes con periodontitis tienen un alto riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas, en particular en relación con la enfermedad de Alzheimer (EA), al margen de la realidad epidemiológica que revela como en la población de edad avanzada estas patologías son relativamente frecuentes y pueden presentarse de forma concomitante. “Estudios experimentales han demostrado diferentes mecanismos biológicos, tanto infecciosos como inflamatorios, que podrían explicar la asociación entre ambas patologías”, informa el Dr. Yago Leira, de la Unidad de Periodoncia de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad de Santiago de Compostela. En este sentido, se deduce que puede tener importante implicaciones terapéuticas en estos pacientes “identificar afecciones como la periodontitis, que podrían aumentar el riesgo de padecer EA, así como empeorar su pronóstico”.
Por otro lado, hay actualmente una emergente vía de investigación clínica que sugiere un posible efecto beneficioso de algunas intervenciones de salud oral en la reducción del riesgo futuro de sufrir EA. En cualquier caso, y teniendo en cuenta la asociación entre la enfermedad periodontal y la EA, “es de vital importancia comprender el tratamiento clínico adecuado de los pacientes periodontales con EA en el entorno odontológico”, según recomienda el Dr. Leira, quien propone “realizar estudios clínicos sobre la prevención primaria y secundaria de la EA centrados en el tratamiento de la periodontitis”.
También relacionada con el cáncer
Conforme se conoce más sobre la etiología y los factores de riesgo para el cáncer, y dado que la periodontitis es una enfermedad infecciosa crónica que genera un proceso inflamatorio de bajo grado, “esta enfermedad de las encías se podría incluir en el grupo de factores de riesgo para ciertos tipos de tumores”, desvela el Dr. Mariano Sanz, catedrático de Periodoncia de la Facultad de Odontología de la UCM. Se sugiere que la actividad de un microbioma oral patogénico, la inflamación crónica de bajo grado y la inmunosupresión podrían influir en el desarrollo de algunos tipos de tumores, como los de la cavidad orofaríngea, tracto digestivo superior o páncreas. De otros tipos de tumores hay poca evidencia científica que permita la sospecha de una asociación entre estos dos tipos de enfermedades tan prevalentes (periodontitis y cáncer), entre otras cosas por limitaciones a la hora de establecer niveles de evidencia por factores como el problema del tabaco, o por problemas al diagnosticar la periodontitis por los medios utilizados (como la autoevaluación o el uso de medidas indirectas, como la pérdida dentaria).
Junto a esto, y dada la prevalencia global del cáncer y de la periodontitis, también se llama la atención sobre la necesidad de abordar adecuadamente el manejo del paciente oncológico en la consulta dental, tanto antes como durante o después de las diferentes terapias que reciben los pacientes, en función del tipo de tumor, estadio y fase terapéutica en la que se encuentran. De esta manera, “se pretende prevenir o mitigar las complicaciones que pueden presentarse en la consulta dental, y para ello es fundamental la colaboración entre los oncólogos y el equipo odontológico”, aconseja este catedrático.
Enfermedad renal crónica
La enfermedad renal crónica (ERC), que se caracteriza por un deterioro persistente de la función renal y se asocia a una significativa morbilidad, mortalidad y carga económica, también se ha relacionado recientemente con la periodontitis, atendiendo a los resultados derivados de estudios observacionales y de intervención que dilucidan los mecanismos biológicos que sustentan estas asociaciones. Como resume el Dr. Praveen Sharma, del Periodontal Research Group del Institute of Clinical Sciences de la Universidad de Birmingham (Reino Unido), “se ha visto que la ERC está fuertemente asociada a la periodontitis en los estudios observacionales, con una probabilidad 2,5 veces mayor de tener periodontitis en presencia de ERC, y una probabilidad 2 veces mayor de desarrollar ERC en presencia de periodontitis”. Igualmente, se ha determinado en estudios de intervención que el efecto del tratamiento periodontal sobre la mejora de las medidas de gravedad de la enfermedad en la ERC “es prometedor”.
Periodoncia Médica; presente y futuro
Estas y otras muchas evidencias ponen de relieve una clara asociación entre la periodontitis y diversas enfermedades sistémicas, con un denominador común, un microbioma oral patogénico y su repercusión en la inflamación sistémica. Además, destaca el papel de bacterias como Porphyromonas gingivalis y factores de riesgo como el tabaquismo, la mala alimentación o el sedentarismo, que agravan estas interacciones.
Junto a ello, como subrayan los directores invitados de ‘Perio Clínica’ nº 32, Eva Muñoz y Francesco D’Aiuto, “se demuestra que el tratamiento periodontal no solamente resulta beneficioso para mejorar la salud periodontal, salvar dientes y mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes, sino que también tiene un efecto beneficioso a nivel sistémico”. Los diferentes estudios muestran como esta terapia puede reducir marcadores inflamatorios, la presión arterial, mejorar la salud vascular, la actividad de la artritis reumatoide y la resistencia a la insulina. Sin embargo, según admiten estos expertos, “la evidencia es más limitada en cuanto al posible efecto beneficioso de algunas intervenciones de salud oral en la reducción del riesgo futuro de sufrir enfermedad de Alzheimer”.
En cualquier caso, lo que parece claro es que “el futuro de la Periodoncia Médica no se concibe ya sin la colaboración interdisciplinar, siendo clave para el tratamiento individualizado de los pacientes con patologías sistémicas establecidas”, afirman los doctores Muñoz y D’Aiuto. Además, enfatizan la importancia de los tratamientos periodontales adaptados (por ejemplo, en embarazadas, poblaciones vulnerables como los pacientes geriátricos, inmunosuprimidos o pacientes con Alzheimer) y la prevención temprana. Igualmente, estos expertos destacan la necesidad de establecer estrategias sanitarias e intervenciones de salud pública con una perspectiva integral para su uso en la práctica clínica diaria.
Para ello, entre otras cosas, demandan destinar más fondos para investigación (principalmente para estudios prospectivos de cohortes que analicen la asociación longitudinal entre la periodontitis y las diversas enfermedades sistémicas), hacer más estudios clínicos sobre la prevención primaria y secundaria del tratamiento periodontal en estas enfermedades, y fomentar la concienciación de las autoridades sanitarias, los profesionales sanitarios y la población en general sobre los enormes beneficios de la salud bucodental en la salud sistémica y en la mejora de la calidad de vida. A juicio de Eva Muñoz y Francesco D’Aiuto, “estas estrategias son clave para reducir riesgos y mejorar la salud pública”.
Periodontitis: frecuente e importante
La periodontitis es una enfermedad inflamatoria crónica no transmisible que afecta los tejidos de soporte del diente, producida por una respuesta inmunoinflamatoria desregulada frente a un biofilm bacteriano disbiótico. Se caracteriza por pérdida de inserción clínica, pérdida ósea observable radiográficamente, sangrado al sondaje y presencia de bolsas periodontales.
Constituye una de las enfermedades crónicas más prevalentes a nivel mundial. Según los datos del Global Burden of Disease (GBD), la periodontitis avanzada fue la sexta patología más prevalente entre 1990 y 2010, con una prevalencia ajustada por edad del 11,2%. En 2019, se estimó que más de 1100 millones de personas en el mundo presentaban periodontitis avanzada, lo que refleja un aumento progresivode su prevalencia. La prevalencia de las formas más leves de periodontitis podría alcanzar al 50% de la población adulta. En el contexto español, un estudio transversal de Carasol y cols. (2016) en una muestra de 5130 adultos reveló que el 38,4% presentaba bolsas periodontales, con una prevalencia significativamente mayor en individuos mayores de 45 años.


