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ToggleEn un entorno clínico cada vez más exigente, la Odontología de hoy requiere mucho más que habilidad técnica: exige preparación constante, pensamiento crítico y adaptación al cambio. La formación, lejos de ser un punto de partida, se ha convertido en un trayecto continuo que acompaña al profesional a lo largo de toda su carrera.
En una disciplina como la Odontología, donde la innovación es constante y las expectativas de los pacientes crecen a diario, el compromiso con la formación no es una opción: es una necesidad. Tanto para quienes acaban de obtener su título de grado como para los profesionales con décadas de experiencia, la especialización y la actualización son pilares clave para asegurar una atención de calidad, segura, ética y eficaz.
Este compromiso con la excelencia se materializa a través de dos vías: la formación de posgrado, orientada a la especialización profesional tras la carrera universitaria; y la formación continua, diseñada para el reciclaje permanente a lo largo de toda la trayectoria laboral. Ambas vertientes son complementarias y fundamentales en un sector donde el aprendizaje no se detiene nunca.
Posgrado: la especialización como puerta de entrada al ejercicio profesional
Tras terminar el grado, la gran pregunta de muchos jóvenes es inevitable: ¿Y ahora qué? En un mercado laboral cada vez más exigente y sin especialidades odontológicas reconocidas oficialmente en España, la realización de un máster se ha convertido en una necesidad imperiosa.
Tipologías del posgrado
La oferta de posgrado en Odontología se articula en tres tipos de titulaciones:
• Máster oficial
Acreditado por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) y reconocido a nivel europeo, permite acceder al doctorado. Suele tener una duración de 60 créditos ECTS, con posibilidad de cursarse a tiempo completo o parcial. Existen tres subtipos:
– Máster oficial universitario (impartido por una única institución).
– Máster oficial interuniversitario (impartido por varias facultades españolas).
– Máster Erasmus Mundus (mínimo tres universidades europeas).
Para poder acceder a cualquiera de las tres opciones de un máster oficial de Odontología es imprescindible tener concluidos los estudios de grado en el momento de realizar la matrícula para la inscripción en cualquier máster oficial.

• Doctorado
Enfocado a quienes desean dedicarse a la docencia o la investigación. Exige haber completado al menos 300 créditos ECTS, normalmente tras un máster. Tiene una duración máxima de tres años (cinco si es a tiempo parcial), culminando con la defensa pública de la tesis doctoral.
La realización de un máster se ha convertido en una necesidad casi inevitable
• Títulos propios
Donde la oferta se diversifica es en los títulos propios, cuyo diseño y desarrollo es confeccionado libremente por cada universidad, aunque suelen someterse a procesos de evaluación y garantía de calidad internos en cada centro. Estos pueden ser másteres propios o magísteres, títulos de especialista universitario y títulos de experto universitario.
– Másteres propios o magísteres (mínimo 500 horas, 2 años).
– Títulos propios de especialista universitario (mínimo 300 horas, 1 año).
– Experto universitario (mínimo 250 horas, 1 año).
Estos programas permiten a los odontólogos adquirir competencias específicas, adaptarse al mercado y destacar en áreas de alta demanda.

Formación continua: actualización, ética y competitividad
Aunque en España la formación continua no es obligatoria, muchos profesionales la consideran una auténtica obligación ética.
Congresos, talleres prácticos, simposios, cursos online, conferencias o aulas clínicas… las formas de actualizarse son muchas, y las entidades implicadas —universidades, colegios profesionales, clínicas privadas, empresas, asociaciones científicas— juegan un papel clave para democratizar y facilitar el acceso. «Si bien la mayoría de los odontólogos son plenamente conscientes de la importancia de mantenerse actualizados, es imprescindible avanzar hacia una estructura de formación más formalizada y sujeta a evaluación. Sería deseable establecer un sistema común, consensuado por todos los agentes del sector, que delimite claramente las competencias y conocimientos imprescindibles», destacó el Dr. Lluís Giner, presidente de la Conferencia de Decanos y Directores Académicos de las Facultades de Odontología de España (CRADO), en un encuentro organizado recientemente por Gaceta Dental.
Créditos de Formación Continuada
Hasta que llegue el momento de una regulación y un orden más específico, la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) establece que el organismo encargado de analizar, valorar y regular la formación de los profesionales sanitarios es la Comisión de Formación Continuada de los Profesionales Sanitarios. Es el órgano colegiado de las Administraciones Públicas que se ocupa de acreditar estas actividades formativas.
Tras esa evaluación, a la actividad formativa se le otorgan un determinado número de Créditos FC, puntos que proporciona la Administración Pública.
Formarse a lo largo de toda la carrera es una obligación ética para cualquier profesional sanitario
El número de créditos con los que la CFC acredita un curso depende de factores como la modalidad (presencial, semipresencial, online…), la duración, la metodología, o los recursos didácticos de la actividad formativa.
Los créditos CFC, al ser los otorgados por este órgano oficial, son útiles en todos los procesos que dependen de las administraciones públicas como bolsas de contratación, oposiciones y desarrollo de carrera profesional. Si te encuentras en este caso, es conveniente que te informes bien de los requisitos específicos del proceso al que optes y de la Comunidad Autónoma en la que lo hagas para tener claro cómo puntúan los cursos realizados.
Sin embargo, tal y como expuso en un encuentro sobre formación continuada organizado por Gaceta Dental e Ivoclar, Luis Garralda, presidente del Sector Dental de Fenin, este modelo no termina de cuajar. «Existe un marco regulatorio para la formación continuada de las profesiones sanitarias, que incluye a odontólogos, técnicos de laboratorio e higienistas dentales. De este modo, corresponde a las comunidades autónomas acreditar actividades en materia de formación continua de los profesionales sanitarios, pero la realidad es que no se suele solicitar esta acreditación dentro del sector, algo que sí ocurre en otras especialidades médicas».
La creación de las especialidades oficiales cuenta ya con el apoyo de varias comunidades autónomas
Declaración internacional sobre la formación continua
A nivel global, la Asamblea General de la Federación Dental Internacional (FDI) celebrada en Nueva Delhi en septiembre de 2004 adoptó una declaración sobre la formación odontológica continua, que fue revisada en la reunión del mismo orden en agosto de 2017.
En la misma, se destaca que «la educación continua y el desarrollo profesional son una obligación profesional para los dentistas y las asociaciones odontológicas, en virtud de los avances de la ciencia y la investigación; la necesidad de incorporar nuevos conocimientos para garantizar la salud y tratar de forma óptima las enfermedades bucodentales; los adelantos tecnológicos y la innovación que tienen un impacto en la Odontología; la creciente interacción con otras profesiones sanitarias; una mayor comprensión de la relación bilateral entre salud bucodental y salud general; la seguridad del paciente; la calidad de vida; los estándares de atención bucodental; la Odontología basada en la evidencia; los retos emergentes en salud pública; y las necesidades, exigencias y expectativas de los pacientes individuales y la población global».
«Todos los dentistas deben mantenerse informados e implicarse en el desarrollo de la Odontología; evaluar los nuevos resultados de la investigación y de la evidencia científica más sólida disponible; aplicar el pensamiento reflexivo y crítico a las maneras de incorporar las nuevas técnicas a su práctica; mejorar la atención suministrada de conformidad con los estándares profesionales en vigor; y estar al servicio del público. El desarrollo profesional a lo largo de la vida activa como odontólogo mejora el conocimiento sobre la atención más adecuada y refuerza el compromiso individual con la salud pública. La profesión odontológica se compromete a mantener estándares de educación y formación actualizados, con base científica y de alta calidad para atender a los pacientes y al público», se afirma en la declaración de la FDI.
«Una formación continuada y un desarrollo profesional bien planificados ayudan a los dentistas a reconocer sus áreas individuales de interés e idoneidad, sus limitaciones, las nuevas oportunidades para mejorar sus aptitudes y habilidades, y la necesidad de derivar a pacientes a los especialistas adecuados para consulta y/o tratamiento», apuntan desde el organismo internacional.

Claves para elegir centro y curso
Hay numerosos factores que se deben considerar para evitar tomar una decisión equivocada al elegir un curso y centro educativo. Entre los más importantes se encuentran:
– Contenido y objetivos del curso.
– Programa, estructura y modalidad de enseñanza.
– Metodología y evaluación del trabajo.
– Proporción de contenidos teóricos y prácticos.
– Nivel de especialización.
– Perfil del alumnado.
– Reputación del centro educativo.
– Experiencia del equipo docente.
– Instalaciones y materiales empleados.
– Acreditaciones.
– Relaciones institucionales.
– Oportunidades de networking.
– Posibilidades de expansión de la red de contactos.
– Requisitos de admisión.
– Coste y financiación.
– Idioma en el que se imparte.
Razones para estudiar un posgrado
En un sector que no deja de evolucionar, formarte con un postgrado marca la diferencia. Estas son algunas de las razones clave:
-Actualización constante. Las técnicas, materiales y tecnologías cambian rápidamente. Un posgrado te permite estar al día con los últimos avances y ofrecer tratamientos de mayor calidad y seguridad a tus pacientes.
-Mejores oportunidades laborales. La formación especializada te abre las puertas a clínicas de prestigio que valoran la excelencia y la innovación. Muchos profesionales logran acceder a puestos donde realmente pueden desarrollar su especialidad.
-Mayor reconocimiento profesional. Estudiar un posgrado te posiciona como un profesional cualificado, comprometido con la mejora continua. Esto fortalece tu reputación en el sector y entre tus pacientes.
-Herramientas para emprender. Si tu objetivo es tener tu propia clínica, una especialización te da la base necesaria para ofrecer una gama más amplia de servicios y destacar por la calidad de tu práctica.
-Confianza y seguridad en tu trabajo diario. Con conocimientos avanzados y experiencia práctica, tomarás decisiones clínicas con mayor seguridad y precisión, lo que se traduce en mejores resultados para tus pacientes.
El reconocimiento de las especialidades, ¿más cerca que nunca?
Actualmente, España sigue siendo el único país de la Unión Europea que aún no reconoce oficialmente las especialidades dentro de la Odontología. Una reivindicación histórica dentro de la profesión respaldada por las principales organizaciones del sector.
Precisamente, en abril de 2024, seis sociedades científicas de Odontología en España, junto al Consejo General de Dentistas y la Conferencia de Decanos de Facultades de Odontología, redactaron un documento conjunto para solicitar que las especialidades odontológicas sean reconocidas como estudios de posgrado, al igual que ocurre en otros países europeos. La propuesta contempla la creación de especialidades mediante un modelo formativo similar al MIR, sin retribución para el profesorado, e incluye un análisis de los criterios de acceso, la cantidad de profesionales requeridos, los recursos asistenciales existentes y el presupuesto necesario para su implementación.
Las entidades implicadas —la Sociedad Española de Endodoncia (AEDE), la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), la Sociedad Española de Cirugía Bucal (SECIB), la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO) y la Sociedad Española de Prótesis Estomatológica y Estética (SEPES)— persiguen dos metas fundamentales con esta iniciativa: asegurar una formación de excelencia para los odontólogos y ofrecer a los pacientes una atención especializada bajo estándares regulados.
Las consejerías de sanidad o salud de las comunidades autónomas, tal y como establece el Anexo I del Real Decreto 589/2022, de 19 de julio, son las encargadas de acreditar la necesidad de los nuevos títulos de especialista en Ciencias de la Salud. En el documento enviado a las áreas de salud de las distintas autonomías, no solo instan a sus gobiernos a crear un nuevo título de especialista en Ciencias de la Salud o diploma de área de capacitación específica, sino que plantean la revisión de los ya fijados, así como el acceso y la formación de las áreas de capacitación específica. De hecho, desde el equipo de trabajo de estas sociedades científicas han establecido las normas aplicables a las pruebas anuales de acceso a plazas de formación en especialidades en Ciencias de la Salud, el número de profesionales necesarios, los recursos asistenciales disponibles y el presupuesto que esto supone.
¿Cómo debe ser la formación continua?
La Federación Dental Internacional en su declaración sobre formación continua hace un llamamiento a las asociaciones odontológicas nacionales para:
-Reafirmar periódicamente el compromiso de la profesión odontológica con la prevención de enfermedades, la aplicación adecuada de tratamientos para las patologías bucodentales y la promoción de la salud bucodental a nivel público.
-Defender la necesidad de un sistema educativo que sea estructurado, continuo y accesible para todos los dentistas, y que esté basado en principios éticos sólidos.
-Proponer la naturaleza, el contenido y la carga formativa adecuada para la educación continua en Odontología, considerando lo que sea razonable y viable en cada región, e incluyendo modelos innovadores de formación y desarrollo profesional.
-Recomendar la inclusión de contenidos médicos en los cursos de formación continua, con el fin de que los odontólogos en ejercicio puedan ampliar sus conocimientos en medicina y comprender mejor la relación entre la salud oral y la salud general.
-Colaborar con las entidades reguladoras competentes para promover y respaldar la importancia de la formación odontológica continua como parte fundamental del ejercicio profesional.
-Sugerir la implementación de mecanismos de evaluación periódica para los cursos de formación, mediante auditorías que valoren su calidad, contenido y grado de participación.
-Apoyar la ampliación del ámbito de acción y de las funciones del odontólogo, con el objetivo de mejorar el bienestar general de la población desde una perspectiva de salud integral.


