Declaración del CED sobre turismo dental y asistencia sanitaria transfronteriza
Declaración del CED sobre turismo dental y asistencia sanitaria transfronteriza. Imagen: rgerber. Pixabay

El 19 de noviembre de 2021, representantes de las asociaciones de miembros, miembros afiliados y observadores del Consejo Europeo de Dentistas (CED) se reunieron en Bruselas, Bélgica, para la reunión general del CED, bajo la presidencia del presidente Dr. Marco Landi.

En dicha reunión, los miembros del CED adoptaron la Declaración sobre turismo dental y asistencia sanitaria transfronteriza.

El turismo dental, que antes de la pandemia de COVID-19 era un área de gran crecimiento, aunque el Dr. Óscar Castro, del Consejo General de Dentistas en España, ya alertaba de sus posibles riesgos. Actualmente, el CED lo considera una preocupación importante en lo que respecta a la prestación de cuidados y tratamientos dentales y puede afectar a la seguridad de los pacientes.

A continuación, un resumen de la declaración sobre turismo dental de los miembros del Consejo Europeo de Dentistas, que se puede leer aquí en su totalidad.

Asistencia sanitaria transfronteriza

El CED promueve en toda Europa un alto nivel de atención bucodental y una práctica profesional eficaz centrada en la seguridad del paciente.

La Directiva 2011/24/UE sobre los derechos de los pacientes en la asistencia sanitaria transfronteriza, entre otras cosas, establece que si los pacientes tienen derecho a los servicios de salud pública en su país de origen, pueden optar por acceder a esos servicios en otro Estado miembro de la Unión Europea.

Posteriormente,- si cumplen los requisitos – recibirán el reembolso del coste del tratamiento sanitario público en su país de origen. O el coste de su tratamiento en el extranjero, si es menor. Siempre teniendo en cuenta que el reembolso no incluye otros gastos como el viaje.

El Consejo Europeo de Dentistas apoya las disposiciones de la Directiva sobre asistencia sanitaria transfronteriza para ampliar la cooperación entre Estados miembros, ya que recibir tratamiento dental en otro Estado miembro está justificado y es beneficioso en muchas circunstancias. Por ejemplo en zonas fronterizas, o cuando los pacientes viven temporal o permanentemente en otro Estado miembro.

Sin embargo, razones económicas pueden llevar a los pacientes a buscar tratamiento en el extranjero, sobre todo cuando se trata de rehabilitaciones orales complejas, cirugía y odontología estética que no están cubiertas por la mayoría de los planes de salud de su propio país.

Y es que, como los pacientes pagan su propia asistencia dental en la mayoría de los países de la UE, se ha producido una marcha de pacientes a países con asistencia dental más barata, incluso llegando a ofrecerse paquetes que incluyen tratamientos y turismo.

En estas circunstancias, viajar para recibir un tratamiento extenso de manera rápida (lo que se conoce como turismo dental), puede amenazar seriamente la seguridad de los pacientes, ya que en estos casos suele haber pocos cuidados previos y/o posteriores al tratamiento, así como de nada de cuidados preventivos y de apoyo, esenciales para una atención bucodental de calidad.

A pesar de todo, dentro del campo de la odontología, solo un número relativamente pequeño busca asistencia sanitaria en otro Estado miembro. Normalmente, quien toma esta decisión, lo hace basándose en lo que supone para su economía costearse el tratamiento, así como dependiendo de la disponibilidad de determinados tratamientos en el sistema de seguridad social o de seguros del paciente.

Esto hace que la movilidad del paciente en el ámbito de la atención dental sea algo diferente a la movilidad en otros ámbitos de la asistencia sanitaria.

Publicidad agresiva y engañosa sobre turismo dental

Muchas clínicas de turismo dental atraen a los pacientes ofreciendo atractivos y asequibles paquetes que incluyen no solo la atención dental, también vuelos, alojamiento y traslados al aeropuerto, para pasar así unas vacaciones.

El problema está en que estas ofertas pueden incentivar a los pacientes a buscar tratamientos innecesarios e incluso llevar a sobretratamiento. Además, la publicidad agresiva y la tergiversación en el turismo dental plantean algunos problemas graves relacionados con la obtención del consentimiento adecuado para el tratamiento.

En consecuencia, se aumenta el riesgo de que el público sea engañado y además se puede dañar la reputación de la profesión dental, tensando la relación profesional entre los dentistas y sus pacientes.

Por eso, en cuanto a la publicidad de los servicios sanitarios, el CED cree que es necesario establecer normas claras, que sigan las directrices éticas y se apliquen a todos los interesados que anuncien tratamientos dentales. En el centro de estas normas deben estar la preocupación por la seguridad del paciente y el mantener la confianza entre el dentista y el paciente.

Seguridad y responsabilidad del paciente

Aunque ocurre muy pocas veces, algunos tratamientos no salen como estaba previsto, dejando a los pacientes disgustados y a los dentistas en una situación difícil. De esta manera, aunque los pacientes hayan ahorrado dinero en el tratamiento inicial, el experimentar posteriormente complicaciones como infecciones, daños en los nervios o restauraciones fallidas, puede suponer gastos aún mayores que el ahorro inicial, al tener que costear complejos tratamientos de recuperación o correctivos.

Por otro lado, si un paciente acude a una clínica dental en su país de origen con un tratamiento fallido que ha recibido en el extranjero, esto pone a los clínicos en un dilema tanto ético como legal, debido a las cuestiones de responsabilidad a las que podrían enfrentarse si aceptan restablecer la salud dental del paciente pero fracasan.

Por todo ello, el Consejo Europeo de Dentistas considera que los pacientes que se plantean tratamientos de turismo dental en el extranjero deben ser informados de que la calidad del tratamiento depende de una atención debidamente planificada y siempre contemplando el necesario cuidado posterior.

Continuidad asistencial

El CED subraya una vez más la importancia de la continuidad de la asistencia y de una sólida relación dentista-paciente.

Todo tratamiento dental suele requerir de una serie de visitas previas, para planificar con el dentista cómo llevar a cabo el tratamiento de la manera más adecuada; así como visitas posteriores a dicho tratamiento, para seguir su evolución y proporcionar la atención que pueda ser necesaria.

Pero cuando los pacientes pasan poco tiempo al cuidado del dentista – como suele ocurrir cuando reciben atención en el extranjero – la calidad global del tratamiento sanitario es difícil de garantizar.

Posición del Consejo Europeo de Dentistas respecto al turismo dental

A la luz de todo lo anterior, el Consejo Europeo de Dentistas considera que la calidad y la seguridad de los servicios sanitarios en relación con el turismo dental pueden garantizarse mejor cuando se cumple lo siguiente:

  • Se establecen unas normas claras, cualquiera que sea su forma a nivel nacional, que siguen las directrices éticas actuales, actualizadas y que se apliquen a todos aquellos establecimientos que cumplan plenamente con la legislación nacional de publicidad de servicios dentales.
  • Proporcionando a los pacientes una información detallada en los casos de turismo dental.
  • Al garantizar la continuidad de la atención y una sólida relación dentista-paciente.
  • Cuando se garantiza el número adecuado de visitas, tanto para la atención previa como la posterior al tratamiento, así como un seguimiento adecuado del paciente.
  • Al asegurar que las autoridades nacionales no animan a los pacientes a buscar atención en el extranjero, cuando el único motivo para hacerlo son las razones económicas.
  • En la información detallada a proporcionar, se deben separar los costes del tratamiento y los costes adicionales (alojamiento, viaje, etc) incluidos en la «oferta combinada» o «paquete».

El Consejo de Dentistas Europeos (CED) es una asociación europea sin ánimo de lucro que representa a más de 340.000 dentistas en ejercicio a través de 32 asociaciones y cámaras dentales nacionales de 30 países europeos. Sus objetivos clave son promover altos estándares de salud bucal y una práctica profesional eficaz centrada en la seguridad del paciente en toda Europa, incluso a través de contactos regulares con otras organizaciones europeas e instituciones de la UE.