Entrevista al Dr. Juan Blanco Carrión, director de la Cátedra USC-Ticare
El Dr. Juan Blanco Carrión repasa las principales líneas de trabajo en la Implantología.

Dr. Juan Blanco Carrión, director de la Cátedra Extraordinaria USC – Ticare en investigación implantológica

«La investigación y el desarrollo deben estar continuamente avanzando, y el profesional, por lo tanto, no puede dejar de formarse a lo largo de toda su vida», destaca el Dr. Juan Blanco Carrión, quien repasa para Gaceta Dental las principales líneas de trabajo que se están desarrollando en el campo de la Implantología. Entre ellas, destaca, por un lado, el sellado mucoso periimplantario para mejorar la protección de la osteointegración del implante. Y, por otro, la prevención y, en su caso, el abordaje de las complicaciones biológicas, estéticas y biomecánicas que se presentan en este tipo de tratamientos.

Resultados del último estudio clínico

— Acaba de presentar un avance de los resultados del estudio clínico «Cambios en el nivel de hueso marginal interproximal en implantes colocados a nivel óseo rehabilitados con puentes diseñados por CAD/CAM directo a implante o con pilares intermedios». ¿Qué datos más relevantes ha sacado a la luz esta investigación y cómo se ha desarrollado?
— Hemos realizado un ensayo clínico aleatorizado para analizar la relevancia e implicación clínica que tiene la utilización de un pilar intermedio o realizar la prótesis directa al implante, en ambos casos, a través de CAD/CAM. De acuerdo con los resultados, después de 12 meses de seguimiento, no encontramos diferencias ni radiológicas ni clínicas. Esto puede ser debido lógicamente a la existencia de un gap cero entre las conexiones de pilar y/o prótesis directa sobre los implantes, lo cual evitaría la contaminación y, por tanto, la inflamación de los tejidos circundantes al implante.

— ¿Qué creen que hace diferente y mejor este tipo de conexión con respecto a lo que ya hay?
— Un adecuado sellado entre las estructuras de los implantes (pilar-implante), lo que implicaría un grado de filtración microbiológica compatible con salud clínica y radiológica (lo que se conoce como gap cero).

— ¿Por qué se seleccionó esta temática para la investigación?
— Claramente porque es una situación que plantea dudas en el trabajo diario de los profesionales que se dedican a la Implantología y que, por lo tanto, tiene una aplicación clínica directa.

Resultados a largo plazo

— El estudio refleja el seguimiento de los casos a un año. ¿Qué resultados esperan obtener más a largo plazo?
— Si soy sincero, creo que llegará un momento en que pueda haber diferencias radiológicas (más pérdida ósea periimplantaria en el grupo directo a prótesis que donde se utilizó pilar intermedio). Al menos esta es nuestra hipótesis, que, efectivamente, tendremos que demostrar a lo largo del tiempo.

— ¿Tienen entre manos usted y su equipo otros estudios sobre implantes?
— En nuestra unidad docente estamos trabajando en otros ensayos clínicos donde comparamos implantes de zirconio con implantes de titanio, implantes de SLA con implantes SLActive, nuevos diseños de pilares (pilares más estrechos con pilares estándar de Ticare), etc.

el clínico puro es un creador constante de hipótesis que desarrollamos e intentamos responder quienes nos dedicamos a la investigación

El futuro de la investigación implantológica

— Presentamos a nuestros lectores en este mes de julio un Especial Implantes. A su juicio, ¿qué líneas más prometedoras se están desarrollando en el campo de la investigación implantológica?
— Diría que se trabaja en dos líneas muy importantes: el sellado mucoso periimplantario para mejorar la protección de la osteointegración del implante. Y en cómo prevenir y, en su caso, tratar las complicaciones de los implantes (biológicas, estéticas y biomecánicas).

— Como clínico, ¿qué es lo que usted espera de un sistema de implantes?
— Altas tasas de éxito. Esto implica: larga duración, que no existan complicaciones y que estética, funcional y fonéticamente el resultado sea óptimo.

Desafíos de la Implantología

— ¿Sigue siendo la periimplantitis el principal quebradero de cabeza de los profesionales que se dedican a la Implantología? En este sentido, ¿cómo se está avanzando? ¿La investigación arroja datos esperanzadores?
— Desde luego que sí. Se está trabajando en diferentes protocolos de tratamiento, donde se incluyen aspectos como la desinfección de la superficie, tratamientos regenerativos o resectivos, importancia de la mucosa queratinizada, etc.

— Hace un tiempo nos decía el Dr. Daniel Buser en una entrevista que más allá de la periimplantitis o la oseointegración, que podrían ser dos de los desafíos más importantes de la Implantología, el principal reto del profesional está en mejorar su preparación para mejorar la calidad de los tratamientos. ¿Coincide con esta afirmación?
— Totalmente de acuerdo. La formación de un profesional es la clave de todo. Pero no debemos olvidar que la formación es algo que no termina nunca, debe ser de por vida. La investigación y el desarrollo deben estar continuamente avanzando, esto indicará que el profesional debe hacer lo mismo, es decir, formación continua de por vida.

— A su juicio, ¿cómo es la Implantología que se desarrolla en nuestro país y en qué punto está esta disciplina odontológica?
— Creo que en nuestro país hay un nivel en Implantología muy elevado en relación a otros países europeos, pero no solo en Implantología sino en Odontología en general.

la investigación se enfrenta a los problemas de financiación. Y la investigación bien hecha
es muy cara

Investigación

— De sus diversas facetas dentro de la profesión, ¿qué le aporta al Dr. Blanco la parcela investigadora?
— Algo muy importante. Me inquieta mucho y me entusiasma también hacerme preguntas y buscar respuestas investigando. Creo que todos tenemos algo de investigadores, unos más en el aspecto preclínico y otros en el clínico. Yo soy de los que piensan que el clínico puro es un creador constante de hipótesis, para posteriormente, los que nos dedicamos más a la investigación, desarrollar las líneas correspondientes y, por supuesto, dar respuesta al clínico para poder, finalmente, hacer tratamientos mejores para beneficio de nuestros pacientes.

— ¿Qué supone para la comunidad odontológica este «matrimonio» universidad-empresa (USC-Ticare)? ¿Cómo ayuda esta relación a impulsar la investigación?
— Uno de los problemas que tiene la investigación, y así hay que decirlo, es la financiación. La investigación bien hecha es muy cara. Cuando la empresa privada apuesta por la investigación es algo que nosotros debemos aprovechar, pero, al mismo tiempo, debemos reconocer. Y Ticare tiene una dinámica de investigación, desarrollo e innovación dignos de mencionar. Por eso quiero aprovechar estas líneas para agradecerles el esfuerzo que están haciendo por el desarrollo de nuestra profesión, en este caso por la Implantología y, por supuesto, por ese vínculo en forma de Cátedra con nuestra Universidad (USC).


Cátedra USC-Ticare

Gracias a la cátedra Universidad de Santiago-Ticare se profundiza en el desarrollo científico de la Implantología, estudiándose la evaluación de los protocolos quirúrgicos, las nuevas modalidades de conexión pilar-implante, los nuevos diseños de implantes, así como los nuevos flujos digitales o la cirugía guiada.

Entre sus fines, también, figuran desarrollar y transmitir conocimientos en el área científica de la osteointegración, sobre todo, en sus aspectos de investigación aplicada. En el ámbito de la transferencia, realiza su labor en los niveles de la educación universitaria postgraduada: Máster, Doctorado y Formación Continua.

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