Eugenio Velasco Ortega.
"La evolución de la pandemia será, en gran medida, la guía de nuestra profesión en los próximos tiempos", afirma el Dr. Eugenio Velasco.

Dr. Eugenio Velasco, presidente de SEI (Sociedad Española de Implantes)

-¿Cómo se está viviendo en SEI la actual crisis sanitaria?
-En este tiempo de pandemia por el coronavirus COVID-19, nuestras primeras palabras para todos los miembros de la Sociedad Española de Implantes han sido nuestro deseo de una buena recuperación personal y profesional después de las medidas de confinamiento para reducir la extensión y el contagio de la enfermedad.
El impacto de la pandemia en España ha puesto de relieve la terrible realidad: cientos de miles de casos positivos y miles de fallecimientos. La sociedad española está sufriendo en todos sus niveles los graves problemas derivados de las medidas excepcionales del estado de alarma.

El reto ha sido enorme y la respuesta por parte de los profesionales sanitarios (médicos, enfermeras, auxiliares, farmacéuticos…) está siendo ejemplar. Asimismo, otros colectivos profesionales (cuerpos de seguridad del estado, personal de supermercados, limpieza, etc.) están también realizando una importante labor comunitaria.

Además, teniendo en cuenta esta realidad, se han ido canalizando a través de nuestra web todas las iniciativas relacionadas con la formación permanente de nuestros miembros. La junta directiva de la Sociedad Española de Implantes decidió posponer la celebración de su XXXII Congreso Nacional y XXV Internacional al 23-24 de octubre de 2020 en Sevilla. No obstante, estamos trabajando en un próximo SEI International Virtual Meeting para los días 19 y 20 de junio de 2020. La epidemia nos está obligando a rediseñar nuestras actividades en este nuevo escenario.

-La garantía de seguridad centra ahora muchas de las preocupaciones de nuestros clínicos. ¿Cambiará mucho la práctica odontológica a raíz de esta pandemia?
-Durante los primeros dos meses de la pandemia por COVID-19, los profesionales de la Odontología han estado realizando sus actividades profesionales en los hospitales y centros de salud, y con el cierre de sus consultas, atendiendo a los casos de urgencias entre sus pacientes.

Esta situación se ha modificado notablemente desde el lunes 4 de mayo y se han ido abriendo las consultas con nuevas medidas higiénicas y protectoras para todos los profesionales que trabajan y para los pacientes que acudan a la consulta para realizar cualquier fase del tratamiento con implantes (diagnóstico, cirugía, prótesis y mantenimiento).

En este sentido, se han desarrollado flujos de movilidad de los pacientes en las consultas para garantizar la seguridad de todas  las personas presentes en la consulta en cada momento. La eliminación de superficies (ej. mesas) u objetos prescindibles (ej. revistas), así como un mayor tiempo entre pacientes son algunas mediadas ya establecidas.

Además, se están incorporando nuevas tecnologías (dispositivos de ozono, rayos ultravioleta…) o nuevos procedimientos (desinfección con hipocloroso) para hacer de las consultas ambientes más saludables y libres de COVID-19, aspectos que están transformando nuestra propia actividad clínica cotidiana con el objetivo de mejorar nuestra seguridad biológica.

-¿Aprenderemos o sacaremos algo positivo de esta situación tan complicada?
-Todas estas nuevas medidas van a ser establecidas de forma transitoria durante la pandemia, pero van a convertirse en definitivas teniendo en cuenta la historia natural de la infección y el riesgo de posibles rebrotes epidemiológicos. Los profesionales de la Odontología, y especialmente del campo de la Implantología oral, deben asumir este reto de la forma más profesional posible. Las clínicas dentales van a transformarse en pequeños centros sanitarios con unas mayores medidas de seguridad biológica.

En sentido positivo, la tendencia de los últimos años en que las clínicas dentales se estaban convirtiendo en locales comerciales de franquicia donde se dispensaban servicios odontológicos con una visión muy comercial, y esto ahora va a sustituirse por un entorno más sanitario donde el control por los profesionales para mejorar la salud de los pacientes va a constituir un aspecto esencial de nuestra profesión.

-Aprovechando este canal conocido y querido por todos, ¿qué mensaje quiere transmitir a sus socios y al resto de colegas de profesión sobre el futuro más a corto plazo que espera a la profesión?
-El mensaje debe ser positivo. La aparición de la infección por COVID-19 y su extensión epidemiológica mundial ha alterado profundamente nuestra percepción personal, familiar, social y profesional. Esta transformación será más intensa cuanto más afecte nuestras vidas. La evolución de la pandemia será, en gran medida, la guía de nuestra profesión en los próximos tiempos.

Sin embargo, la comunidad científica y sanitaria española e internacional, de la que formamos parte los profesionales de la Odontología y de la Implantología Oral,  están trabajando intensamente para cambiar esta realidad como se ha hecho otras veces en la historia de la humanidad y de nuestra profesión (por ejemplo, la tuberculosis en la postguerra, la infección por VIH/SIDA en los años 80-90 del siglo XX…).

Las expectativas están mejorando, la pandemia retrocede y se están desarrollando protocolos de tratamiento y de vacunas que ya están comenzando a funcionar. El precio sanitario está siendo demasiado alto, miles de personas infectadas y fallecidas, pero como profesionales estamos incorporando lo mejor de nuestra capacidad para lograr un ambiente mejor para ejercer la Implantología oral.