Con el fin de evitar el riesgo de caries y el sobrepeso

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda reducir el consumo de azúcar, tanto a los adultos como a los niños, con el fin de proteger la salud dental, evitando el desarrollo de caries, así como reducir el riesgo de sobrepeso.

Así lo ha dispuesto en su nuevo proyecto sobre hábitos nutricionales, en el que aconsejan que la ingestión diaria de azúcar para un adulto, no sobrepase el 5% del aporte calórico cotidiano, ya que las últimas recomendaciones de la OMS sobre el consumo de este producto –que datan de 2002–, lo limitaban al 10%.

Según el Dr. Francesco Branca, director del departamento de nutrición y de salud de la OMS, «hemos comprobado científicamente que reducir, a menos del 10%, el aporte de azúcar diario tendría consecuencias importantes en la obesidad, diabetes y caries».

Concretamente, estas recomendaciones se basan en las consecuencias en la salud de los «azúcares libres», formados por dos grupos. Primero, los monosacáridos, que se refieren al azúcar añadido en los alimentos por los fabricantes, y, por otro lado, los disacáridos, que son los alimentos que contienen azúcar de manera natural.

En este sentido, la OMS subraya que «gran parte de los azúcares que se consumen actualmente están escondidos en alimentos elaborados que generalmente no se consideran dulces». Y es que la Institución reconoce que «una cucharada de salsa de tomate contiene alrededor de cuatro gramos de azúcares libres –alrededor de una cucharada– y una lata de refresco azucarado contiene hasta 40 gramos de azúcares libres.

España, a la cabeza

En cuanto a la división por países, en Europa, España o Reino Unido tienen el máximo porcentaje del consumo en adultos con un 16-17% sobre la ingesta calórica diaria. Por el contrario, los países que menos consumen este producto son Hungría y Noruega, con un porcentaje entre el 7 y el 8%.