El estudio determina, por ejemplo, que la probabilidad de que se dañen los dientes y las encías parece aumentar con la duración del uso de un piercing en el labio o la lengua.
El estudio determina, por ejemplo, que la probabilidad de que se dañen los dientes y las encías parece aumentar con la duración del uso de un piercing en el labio o la lengua. Imagen: izikMD. Shutterstock.

Un estudio insta a que aquellas personas que tengan piercings orales se los retiren, para así salvar sus dientes y encías. Así se ha reflejado en un póster electrónico presentado en EuroPerio10.

El autor del estudio, el profesor Clemens Walter, de la Universidad de Medicina de Greifswald (Alemania), lo explicaba de esta manera: «Nuestro estudio reveló que muchas personas con piercings orales tenían bolsas y huecos profundos alrededor de los dientes, y encías retraídas y sangrantes. Estos son signos de periodontitis y puede conducir a la pérdida de dientes. Las personas con piercings en la lengua y el labio deberían quitárselos para proteger sus dientes y encías de mayores daños», advertía.

El estudio al que se hace referencia es una revisión sistemática que analizó ocho estudios con 408 participantes en total, cuyos datos se desglosan de la siguiente manera:

  • Un total de 236 piercings en el labio y 236 en la lengua.
  • Uno de cada cinco pacientes tenía piercings en más de una zona bucal.
  • La duración del uso variaba de un mes a 19 años.
  • La mayoría de las joyas eran de metal.

Los estudios compararon los dientes y las encías junto al piercing con los dientes y las encías en otras partes de la boca, arrojando los siguientes resultados:

  • Si hablamos de piercings linguales, tres de cada cinco estudios encontraron bolsas más profundas alrededor de los dientes próximos al piercing, mientras que tres de cada cuatro estudios observaron huecos más amplios.
  • Los cuatro estudios que examinaron a los pacientes en busca de encías retraídas encontraron este problema en aquellos con piercings en la lengua, mientras que dos de cada tres estudios encontraron encías sangrantes.
  • En cuanto a los piercings labiales, el principal hallazgo fue la retracción de las encías, que se observó en tres de los cuatro estudios.

Como datos interesantes ofrecidos en el estudio, se calcula que aproximadamente el 5% de los adultos jóvenes tienen piercings orales, siendo la lengua el lugar más común y que las mujeres tienen unas cuatro veces más probabilidades de tener un piercing oral que los hombres.

«Los resultados sugieren que los piercings orales, especialmente en la lengua, afectan negativamente a los dientes y encías adyacentes«, dijo el profesor Walter. «En las personas con piercings en la lengua, los daños eran especialmente notables alrededor de los dos dientes frontales inferiores, llamados incisivos mandibulares, que son importantes para morder y masticar los alimentos. La probabilidad de que se dañen los dientes y las encías parece aumentar con la duración del uso de un piercing en el labio o la lengua«.

Y concluía que «los dentistas deben informar a sus pacientes sobre el riesgo de complicaciones periodontales cuando se llevan piercings orales, y se debe animar encarecidamente a las personas con estos piercings a que se los quiten».