Balance de la Guía HEMODENT
Balance de la Guía HEMODENT.

Un año después de la presentación de la Guía HEMODENT de Manejo del Paciente con Riesgo HEMOrrágico en la Consulta DENTal, desarrollada por la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia (SETH) y la Asociación Madrileña de Pacientes Anticoagulados y Cardiovasculares (AMAC), con el apoyo de Sanitas, se han contabilizado más de 7.000 sesiones o usos, lo que implica que “más de 7.000 pacientes con riesgo hemorrágico han podido recibir una atención odontológica ajustada a la mejor práctica clínica”, explica Cristina Pascual Izquierdo, portavoz de la SEHH en el grupo de trabajo que ha elaborado el algoritmo de la Guía HEMODENT.

Además, esta herramienta de inteligencia artificial “ha demostrado su utilidad en la detección y prevención de eventos adversos, lo que contribuye a garantizar la seguridad del paciente con riesgo hemorrágico, que es aquel que, por causas adquiridas o heredadas, ve incrementada su probabilidad de sangrado excesivo en una intervención quirúrgica o procedimiento invasivo”, señala la experta.

Esta “inesperada” aplicación de la Guía HEMODENT se suma su objetivo primigenio y principal de “cubrir la necesidad de establecer unas pautas claras de manejo del paciente con riesgo hemorrágico en la consulta dental, frente a la diversidad de criterios clínicos disponibles, facilitando así la labor de los odontólogos, estomatólogos y cirujanos maxilofaciales con este grupo de pacientes”.

Con todo esto, “podemos decir que el proyecto ha sido todo un éxito en su primer año de andadura y ahora pretendemos extender su uso a todos los odontólogos de España”, afirma Pascual Izquierdo.

Utilidad para médicos de familia y hematólogos

En última instancia, la Guía HEMODENT “también puede ser de gran utilidad para médicos de familia y hematólogos no especialistas en Hemostasia, a la hora de resolver dudas sobre asistencia dental a pacientes con riesgo hemorrágico que puedan plantearse en sus consultas”, destaca la experta. El algoritmo de esta herramienta predictiva en forma de ‘chatbot’ (programa que simula mantener una conversación con una persona al proveer respuestas automáticas a cuestiones planteadas por el usuario) plantea una serie de preguntas que finalizan con una clasificación del riesgo hemorrágico de un procedimiento entre mínimo, bajo, moderado y alto.

Las personas con trastornos de la coagulación tienen un alto riesgo hemorrágico y algo tan común como ir al dentista puede acarrearles graves consecuencias. “Ayudar a los odontólogos en la toma de decisiones relativas al manejo de los pacientes anticoagulados y/o antiagregados permite que estos puedan ser atendidos directamente por el dentista en muchos casos, sin necesidad de que acudan previamente a su médico de familia o hematólogo”, apunta Pascual Izquierdo. La utilización del ‘chatbot’ permite individualizar cada caso concreto. “Conocer el riesgo hemorrágico, asociando la patología del paciente y el impacto del procedimiento quirúrgico bucal, resulta fundamental para que el odontólogo pueda tratar de forma segura y eficaz a este colectivo de pacientes”.

Juan Manuel Ortiz Carranza, presidente de AMAC, ha explicado cómo “para un paciente anticoagulado acudir al dentista y someterse a un tratamiento odontológico puede tener graves consecuencias. El riesgo hemorrágico al que estamos sometidos provoca que se deba suspender la terapia anticoagulante en los días previos a una intervención dental, generando temor a desarrollar episodios trombóticos. De hecho, el miedo no solo recae en el paciente, sino que también supone todo un reto para el profesional sanitario y, en especial, para el odontólogo. Hasta la fecha no existía un protocolo único de actuación para el manejo de las personas con riesgo hemorrágico en la consulta dental, y los protocolos disponibles son distintos entre comunidades autónomas. Por ello, hemos aunado fuerzas para unificar criterios y recogerlos en este documento único y claro”.

Ejemplo de colaboración multidisciplinar en favor de los pacientes

Ramón García Sanz, presidente de la SEHH, se ha mostrado “especialmente satisfecho” con la Guía HEMODENT “por ser un ejemplo de colaboración multidisciplinar que ha cubierto una importante necesidad de los pacientes anticoagulados. Las sociedades científicas debemos escuchar y atender las demandas sociosanitarias de nuestros pacientes y poner nuestro conocimiento a disposición de otros profesionales (sanitarios o no) para generar herramientas y proyectos dirigidos a la mejora de su calidad de vida. Una vez reconocido el valor de la Guía HEMODENT, queremos hacer extensible su uso a todos los odontólogos, estomatólogos, cirujanos maxilofaciales, médicos de familia y hematólogos de España”.

Según Pilar Llamas Sillero, portavoz de la SETH, “detrás de esta guía hay muchas horas de trabajo, en las que hemos valorado todas las opciones de tratamiento antitrombótico y las características individuales del paciente, de forma que el diálogo inicial y punto crítico iba enfocado a clasificar el riesgo hemorrágico del procedimiento y a identificar el riesgo trombótico y hemorrágico del paciente. Tras esta primera etapa, el usuario podía decidir la actitud a seguir con el tratamiento antitrombótico previo al procedimiento odontológico: por un lado, identificando al paciente de alto riesgo trombótico y/o hemorrágico que precisa de un manejo por parte del hematólogo responsable de este tratamiento; y en el caso contrario, facilitando la pauta de actuación y evitando retrasos innecesarios y complicaciones derivadas de un manejo erróneo de estos fármacos”.

El grupo de trabajo responsable del algoritmo de la Guía HEMODENT está formado por Cristina Pascual Izquierdo y Ana Rodríguez Huerta, ambas del Hospital Gregorio Marañón (Madrid); Pilar Llamas Sillero y Rosa Vidal Laso, del Hospital Fundación Jiménez Díaz (Madrid); Rafael de la Cámara de Llanza, del Hospital Sanitas La Zarzuela; Guillermo Schoendorff Rodríguez, de los hospitales universitarios Sanitas La Moraleja y Sanitas La Zarzuela y Sanitas Dental; y Juan Manuel Ortiz Carranza, presidente de AMAC.