Regreso de los congresos presenciales en 2021
Foto: Tom Podmore, Unsplash.

Por lazos familiares desde hace dos décadas disfruto de mis vacaciones estivales en Mallorca. Estos casi veinte años me han permitido descubrir la isla de principio a fin; nadar en calas de aguas cristalinas; recorrer su imponente Sierra de la Tramontana –declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2011–; patearme su capital, Palma; tener pueblo, Estellencs; disfrutar de fantásticas puestas de sol; apreciar su gastronomía; hacer buenas amistades… y, sobre todo, querer profundamente a esta isla, que ocupa más a menudo de lo deseado, sobre todo en verano, negros titulares por los actos de un perfil de turismo que desluce este enclave único que tenemos a la vuelta de la esquina.

Después de tres semanas en la isla de mis amores, desde hace unos días ya estoy en Madrid. De vuelta al trabajo. Y aunque en estos primeros compases laborales confieso que estoy más en cuerpo que en mente –sigo a ratos refrescándome en la idílica playa de Es Trenc, especialmente en medio de la fuerte ola de calor que padecemos–, me he ido quitando la nostalgia, anulando cualquier atisbo de eso que llaman depresión postvacacional… y me he puesto a planificar el curso, que septiembre es eso, el arranque de un nuevo año de trabajo, el momento de emprender proyectos, de materializar ideas e ilusiones aprovechando la carga de energía que nos aportan las reparadoras jornadas de descanso.

Primera tarea en el orden del día: ¡Nuestros premios! Los Premios Gaceta Dental, que preparamos un año más con esfuerzo e ilusión. Y en esas precisamente me encuentro, ultimando las resoluciones del jurado sobre los ganadores de cada categoría; detallando cuestiones de la gala que este año, si todo sigue como hasta ahora, haremos en formato presencial; cerrando la lista de invitados –tarea en la que mandará aún la situación epidemiológica del momento y las medidas establecidas por las autoridades para garantizar la seguridad de los asistentes–… Todo ello para poner encima de la mesa, una vez más, la excelencia de los profesionales y organizaciones de nuestro sector, de aquellos que hacen de la Odontología una rama sanitaria con mayúsculas.

Por unos minutos, me vuelvo a Mallorca… aunque sea leyendo el periódico local Última Hora –una costumbre que vengo a repetir los 365 días del año– y me topo con la siguiente noticia de apertura: «Los congresos de septiembre y octubre generarán unas 25.000 estancias hoteleras. El Palacio de Congresos de Palma tendrá 27 eventos corporativos, principalmente sanitarios (Medicina General y Comunitaria, Artroscopia, Reumatología…)».

Y, al margen de lo positivo de la noticia –qué os voy a contar– yo, lógicamente, me lo llevo «al diente». Siguiente tarea: agendar los congresos y eventos odontológicos que se celebrarán las próximas semanas… DS World Madrid 2021, SECIB, SEDA, SESPO, SEPES, AEDE, etc. Muchos ya serán presenciales, otros híbridos, unos solo digitales… porque la pandemia, por desgracia, aún sigue haciendo de las suyas. Pero sea cual sea el formato elegido lo que está claro, amigos, es que esto empieza ya y parece que con fuerza.

¡Bienvenidos!