El Dr. Ricardo Recena analiza las ventajas de FirstFit® Manufactured by Phibo

FirstFit® Manufactured by Phibo, sistema de cementación guiada de carillas dentales
Tal y como afirma el Dr. Ricardo Recena, en la Odontología del nuevo milenio, el profesional y el paciente, rodeados de un equipo, trabajan juntos para mejorar los resultados y la experiencia.

El Dr. Ricardo Recena analiza las ventajas de FirstFit® Manufactured by Phibo

Un tratamiento disruptivo, preciso y al alcance de la mano de cualquier odontólogo. Así describe el doctor Ricardo Recena la tecnología FirstFit®, un proceso de Odontología guiada que llega para revolucionar el sector. A través de un sistema de preparación y cementación guiada de carillas cerámicas dentales, el producto permite lograr una transformación estética rápida y eficaz, capaz de hacer que pacientes y odontólogos salgan de la clínica con una sonrisa.

— ¿En qué consiste el tratamiento patentado FirstFit® Manufactured by Phibo?
— Consiste en un tratamiento de planificación y consecución de estética. Una manera de asegurar al paciente que los resultados que han sido planificados y diseñados para una nueva sonrisa sean una realidad. Para ello, se ha establecido un protocolo de trabajo donde se realiza un diseño de la sonrisa, de lo que queremos transformar y de cómo queremos cambiar al paciente. También se establecen unas guías de preparación que permiten al dentista, con un entrenamiento muy básico, preparar la boca del paciente para recibir las carillas que van a dar la nueva forma, color, textura, brillo y estética de los dientes.

Esto significa que tratamientos que antes eran complejos, a día de hoy, gracias a la Odontología digital y guiada, se puedan llevar a cabo en manos menos expertas, ya que hay gente cualificada detrás encargándose de que salga bien. En resumen, FirstFit® es un sistema de preparación y cementación guiada de carillas cerámicas dentales, una transformación estética que aporta unas guías para la preparación y unas carillas que respetan el diseño que se ha hecho previamente.

— ¿Puede, entonces, realizar el tratamiento FirstFit® cualquier odontólogo?
— Te diría que cualquier odontólogo podría hacer un caso de FirstFit® si se le monitoriza y se le enseña la técnica. ¿Por qué? Porque gran parte se realiza digitalmente. El proceso clínico se simplifica mucho, ya que el paciente se digitaliza y todo el trabajo se hace en el ordenador y en el laboratorio. Cualquier dentista puede hacer FirstFit® recibiendo una formación específica de un día o dos en los que aprende a manejar las guías, los protocolos de cementación, los cuidados que tiene que tener con la utilización de esta tecnología, etc.

Conseguir simplificar un tratamiento tan complejo como puede ser la transformación de una sonrisa, de forma que cualquier persona pueda realizarlo con una formación básica, es muy importante. Dicha persona no estaría sola. El odontólogo tiene a grandes expertos detrás, apoyando la planificación y la ejecución del caso.

— ¿Cómo valora la respuesta de los doctores a la solución FirstFit® Manufactured by Phibo?
— Hay dos perfiles. Unos que, al tratarse de una tecnología tan disruptiva, se asustan y creen que no es posible; y otros que, nada más verlo, se meten de cabeza y se emocionan con el tratamiento. Cuando empezamos los primeros casos, seis años atrás, tanto entre profesionales y colegas como entre nuestros pacientes se creía que no era posible. Sin embargo, hoy por hoy, creo que las personas salen maravilladas. Ven que es un nuevo mundo y que todo ha cambiado. La aceptación es fantástica, tanto por parte del paciente como por el profesional, lo que es algo que también sorprende, ya que el que hace su primer caso termina a veces sin entender cómo ha llegado a un resultado tan bueno sin sudar tanto.

Ventajas de este sistema de preparación y cementación guiada de carillas cerámicas dentales

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Carillas con guía de cementación.

— ¿Podría destacar cinco ventajas de FirstFit® para el profesional y el paciente?
— Una gran ventaja que engloba a varias es la experiencia. La experiencia odontológica siempre ha estado vinculada al sufrimiento, al dolor y a la incertidumbre. A veces no sabes cómo van a terminar los casos, pero con esta tecnología tienes mucha precisión, mucha predictibilidad. El paciente tiene una experiencia mejorada. Si hubiese que nombrar cinco ventajas, mencionaría, por un lado, la precisión, la predictibilidad y la garantía, porque consigues un protocolo de trabajo que te asegura un buen hacer. Por otro, que el paciente tiene un tratamiento rápido en sus resultados y de gran calidad.

Si lo que ya es bueno puede ser todavía mejor es que estamos ante un producto imparable

— ¿Y qué ventajas aporta la solución FirstFit® Manufactured by Phibo frente a los métodos más convencionales?
— Cuando hablamos de mejoras respecto a los métodos convencionales requiere que hagamos una comparación, y creo que es un error porque la solución FirstFit® no tiene nada que ver con el tratamiento convencional. Intentamos ver y comparar lo que se hacía antes con lo que se hace ahora, pero son dos mundos completamente diferentes. El cambio es tan grande, tan disruptivo, que el que se meta aquí abre la mente a un nuevo mundo. Esta tecnología surge del conocimiento de lo que había antes, pero es más rápida, con menos incertidumbre y más certera. Te permite hacer casos con más predicción.

— ¿Hacia dónde va la innovación en el sector dental?
— Va a evolucionar hacia los procesos guiados. Los materiales serán elegidos por los pacientes, ya que cada vez tienen más información. El mundo odontológico va camino de procesos completamente guiados, bien sea la cirugía de implantes, trabajos estéticos, etc. Ya vemos que es posible preparar unos dientes y cementar una carilla el mismo día, siendo posible realizar la cementación guiada.

También va a haber que incluir personas en el equipo que antes no estaban, entre ellas, el paciente, que decide, opina, y al que se le escucha y se le hace caso. También aprende e interactúa. Esa es la Odontología del nuevo milenio. El odontólogo, junto con el paciente y rodeado de su equipo, trabajará en conjunto para mejorar los resultados y la experiencia. Si comparamos lo que se hace ahora con lo que se hacía hace 20 años, no debería de llamarse ni Odontología.