Cómo evitar arruinar tu reputación online
Artículo de Javier Rioja, director de rIL Estudio 360. Foto: VELvector, Shutterstock.

Suele decirse que se tarda años en construir una buena reputación y, sin embargo, en tan solo unos minutos es posible destruirla por completo. Tanto si necesito un implante como si quiero ponerme Ortodoncia, si hago una búsqueda en Google encontraré cientos de dentistas, solo en mi ciudad, ofreciéndome sus servicios y compitiendo por mi atención.

Por este motivo, desatender tu reputación digital es el equivalente a tener la fachada descuidada; quien pase por delante, probablemente no se fíe de que vayáis a ofrecerle una atención de calidad y busque la siguiente clínica más cercana.

Para evitarlo, te explico a continuación cuáles son los 3 errores que más conviene evitar cuando se trabaja la imagen digital de un negocio para impedir arruinar su reputación.

1. Comprar reseñas en Google

Hay empresas que se dedican a «mejorar las opiniones de tu empresa» con la compraventa de reseñas positivas en Google y otras plataformas (Facebook, Tripadvisor…). Bajo ningún concepto nosotros recomendamos comprar reseñas, siendo uno de los mayores errores que puedes cometer.

Google es un motor de búsqueda inteligente cuyo algoritmo se perfecciona desde hace muchos años, y posee herramientas para distinguir entre una reseña auténtica de una comprada. Ten cuidado, ya que te expones a que Google suspenda tu ficha de Google My Business y seas penalizado.

Si esto ocurre, todo el trabajo y la inversión hecha hasta entonces en posicionamiento habrá sido en vano. Así que recuerda: una reseña positiva auténtica siempre vale muchísimo más que muchas reseñas positivas falsas.

2. Mostrar mensajes confusos a los usuarios que llegan a tu web

El lenguaje es un arma muy poderosa. Tanto, que puede hacernos daño en vez de beneficiarnos si no sabemos emplearlo.

En marketing digital se suele hablar de «copywriting» para referirse a las técnicas de escritura persuasiva que están orientadas a que el usuario realice una acción concreta, como reservar una cita en vuestra clínica. El problema viene cuando estas técnicas se emplean sin depurar, siguiendo fórmulas preestablecidas que no funcionan con vuestro público. No nos podemos dirigir igual a alguien a quien le apetece alquilar un velero en Menorca, que a alguien que llega a vuestra página porque está preocupado por su salud.

Otro error es la falta de honestidad. No es una buena idea ofrecer «implantes desde 200 €» cuando solo te refieres al precio de la corona, o que eres Diamond Provider de Invisalign cuando no tienes la insignia. No defraudes las expectativas de tus posibles pacientes.

Parece algo obvio, pero muchos se dejan llevar por las «ganas de vender» y se olvidan de lo demás. Cuidar la reputación online es importante no solo para ganar pacientes, sino para no perderlos.

3. No trabajar ni valorar tu identidad visual

El lenguaje escrito es muy efectivo para comunicar quiénes somos, pero vivimos en un mundo en el que las imágenes juegan un papel primordial. Interpretamos la realidad gracias a los estímulos que capta nuestro sistema visual, y hasta un párrafo escrito en un color diferente puede sugerirnos o revelarnos algo sobre la persona que nos escribe.

Llamo la atención sobre esto porque es importante aprender a valorar el trabajo de diseño. Utilizar una web de baja calidad o anticuada para tus campañas de anuncios, colores que no son acordes con tu identidad corporativa o fotografías de mala calidad, son elementos que pueden dar una imagen equivocada a los usuarios que te encuentren, e incluso disuadirles de contactaros.

Invertir el tiempo necesario en cuidar tu imagen puede ayudarte a generar una buena primera impresión y a conseguir retener un poco más la atención del usuario, lo suficiente para convencerle de que te llame.

Ten en cuenta que, ante la lucha por conseguir primeras visitas de calidad, los pacientes que buscan un buen servicio por encima del precio tendrán el primer filtro en la imagen que estás dando en Internet. Recuerda que la «batalla» por la visibilidad es una competición a largo plazo. Cuida al detalle tu reputación y tu presencia online si quieres mantenerte en el podio.