Enseñanza y aprendizaje de los profesionales de la salud bucodental
Entrevista a destacados miembros de la ADEE. Foto: Iván Díaz, Unsplash.

A comienzos de 2021, la empresa Gordon Haire Consultancy realizó una serie de entrevistas a varios miembros de la ADEE (Association for Dental Education in Europe) para conocer sus opiniones y experiencias sobre el impacto de la COVID-19 en la enseñanza y el aprendizaje de los profesionales de la salud bucodental.

A continuación se recogen los aspectos más destacados de sus reflexiones sobre la enseñanza de la salud bucodental, el aprendizaje y la práctica con tecnología durante esta pandemia.

Bienestar de los estudiantes

La principal preocupación para todos los encuestados fue el bienestar y el progreso de los estudiantes.

“Lo que más me preocupa son los estudiantes de odontología de primer y segundo año, que han recibido la mayor parte de la enseñanza digital justo en el momento en el que están comenzando”, comentó Pål Barkvoll, presidente electo de la ADEE, profesor de Cirugía Oral y Medicina Oral de la Universidad de Oslo.

Ilze Akota, actual presidente de la ADEE y director del Departamento de Cirugía Oral y Maxilofacial de la Universidad de Riga Stradins (Letonia), señaló que los estudiantes han tenido que responsabilizarse más de su propio aprendizaje, ya que han tenido menos ayuda presencial de sus profesores.

Corrado Paganelli, expresidente de la ADEE, decano de la Facultad de Odontología de la Universita Degli Studi Di Brescia (Italia) y presidente de la Junta de la Federación Internacional de Educadores y Asociaciones Odontológicas (IFDEA), se preguntó si los estudiantes de odontología tendrían dificultades para madurar profesionalmente al estudiar más por su cuenta y menos en comunidad.

Esta idea fue reforzada por Stephanie Tubert, expresidenta de la ADEE y profesora de Salud Pública Dental, Clermont-Ferrand, Auvergne-Rhône-Alpes (Francia), quien habló de la reducida participación de los estudiantes en los campus, especialmente en las primeras etapas de la crisis.

Barry Quinn, secretario general de la ADEE y profesor titular de simulación y educación clínica en el equipo del King’s College de Londres, consideró que la situación exigía más iniciativas que promovieran la capacidad de resolución de problemas y la resiliencia entre los estudiantes, como el Challenge Opportunities Promoting Education (COPE) del King’s College de Londres. E incluso proyectos más amplios de compromiso cívico para los estudiantes.

Enseñanza y aprendizaje

Otro punto clave para los entrevistados fue el impacto de la crisis en la enseñanza de la salud bucodental y el aprendizaje.

Casi todos los elementos académicos de los cursos se imparten ahora a distancia, y las prácticas clínicas se han vuelto más “intensas”, según Akota. Por ello, profesores y alumnos tienen que “aprovechar al máximo el tiempo presencial”, preparándose de antemano más que nunca.

Un resultado positivo percibido por Tubert es el desarrollo de “enfoques más originales, más centrados en el estudiante y más basados en la competencia”, y espera que “nunca volvamos a ser como antes”.

Por su parte, Quinn señaló que en la formación odontológica de posgrado existe una larga tradición de trabajo a distancia, mixto y flexible (combinación de clases presenciales y a distancia) en la que las facultades podrían basarse. Además, añadió que “potencialmente se podrían tener clínicas satélite en todo el mundo con estudiantes que se formen prácticamente a nivel local, pero con nuestros académicos impartiendo toda la enseñanza en línea. Podría ser sincrónica (en directo) o asincrónica (grabada), que los estudiantes podrían revisar en su tiempo libre”.

Barkvoll destacó las presiones a las que se ven sometidos los propios profesores: “hoy he tenido una clase de metodología de la investigación y he estado mirando sesenta pantallas, enseñando las reglas y leyes de la investigación, que pueden ser muy áridas. Cuando tienes a los estudiantes en un auditorio, es mucho más fácil hacerlos participar y hacer que estos temas sean interesantes y atractivos”.

Paganelli añadió que “tenemos que seguir formando a los profesores en el uso de los medios digitales para la enseñanza. Ahora se han convertido en parte de la vida no solo para aprender, sino para estar en contacto con amigos y familiares de todo el mundo”.

Tecnología

La tecnología fue un tema que ocupó un lugar destacado en todas las entrevistas. Akota comentó que “antes de la pandemia, tenía quizás una reunión de Zoom al mes. Ahora es diaria”.

El hecho de que las conferencias de investigación pudieran ser ahora más inclusivas era una ventaja. Esto se contrarrestó con más de un comentario sobre la naturaleza agotadora de las reuniones web consecutivas.

Práctica clínica

Los entrevistados también hablaron de la tecnología específica que los dentistas han adaptado o sustituido debido a la pandemia.

Quinn explicó que sus clínicas habían sustituido las piezas de mano accionadas por aire por “piezas de mano eléctricas que generan menos aerosoles”. Y habían bajado los diales de las piezas de ultrasonido “para que la niebla producida se transforme en gotas que caen al suelo rápidamente”. También añadió que muchas consultas iniciales de los pacientes se realizan ahora a distancia mediante servicios como Attend Anywhere.

Akota, por su parte, comentó las posibilidades de utilizar la robótica, la háptica y la inteligencia artificial (IA), y de cómo debería desarrollarse en los próximos años. Asimismo añadió que, si bien la IA es algo habitual en nuestra vida cotidiana, la comunidad educativa dental podría hacer mucho más trabajo de diagnóstico.

La disposición física y el diseño de las clínicas de las facultades de Odontología fue otro punto de discusión. Todos los entrevistados hablaron de la necesidad de diseñar las clínicas de enseñanza odontológica con cabinas individuales, buena ventilación, filtrado de aire de última generación y puertas automáticas para ayudar a prevenir la transmisión de infecciones por el aire y el tacto. Algo que Barkvoll resumió en la frase “ninguna facultad de Odontología se construyó para una pandemia”.

Conclusiones

Todos los entrevistados mostraron la idea de que la comunidad de la enseñanza de salud bucodental da prioridad al contacto cara a cara para ayudar a crear equipos que puedan hacer frente a los desafíos. Además, echan de menos las reuniones presenciales organizadas por la ADEE. Y reconocen que es necesario mantener conexiones profundas, transfronterizas y de expertos para que la Odontología pueda seguir el ritmo de los cambios demográficos, las necesidades de los pacientes y las tecnologías emergentes.

Fuente: Association for Dental Education in Europe

Amplía tus conocimientos y fórmate