En estos últimos meses, son varios los estudios que aseguran que los ciudadanos han cambiado en la etapa COVID-19 sus prioridades, situando la salud entre las más importantes –si no la más–. A pesar de esta lectura positiva de una etapa tan dura, me pregunto si esto es realmente cierto o si nuestros anhelos son demasiado volátiles.

Me detengo en los recientes datos del Libro Blanco de la Salud Oral 2020 del Consejo General de Dentistas de España y la Fundación Dental Española: solo el 51% de los españoles ha ido al dentista en el último año. Asimismo, esta publicación, que recoge los datos de una encuesta a la población general sobre hábitos de salud dental y uso de servicios odontológicos, revela que entre las razones que se esgrimen para no acudir al dentista en los dos últimos años el 62% de los encuestados manifiesta no haber tenido ningún problema dental, el 17% alega el miedo al dentista y entre los que afirman haber estado demasiado ocupados y los que justifican su ausencia por dejadez suman un 12%.

Otro dato importante lo protagonizan nuestros mayores, a los que esta terrible pandemia ha puesto en el centro de nuestras preocupaciones. Así, el 51% de los mayores de 65 años no considera que su estado de salud oral haya sido bueno en los últimos doce meses.

Llegados a este punto no puedo dejar de aplaudir la campaña #nuncaestardeparacuidartuboca, puesta en marcha por el Consejo General de Dentistas y la Fundación Dental Española; una iniciativa gracias a la cual, desde el pasado 15 de abril y hasta el 15 de mayo, clínicas dentales voluntarias de toda España están realizando revisiones bucodentales gratuitas a todas las personas mayores de 65 años que así lo soliciten. Pero hay más. Se ha creado un portal dirigido a profesionales, con información de interés para ayudarles en el enfoque diagnóstico y terapéutico del adulto mayor, y otro para nuestros mayores, sus familiares y cuidadores, en el que se ofrecen interesantes consejos, entre los que destaco dos: las visitas periódicas al dentista son fundamentales y la salud de todo el cuerpo empieza en la boca.

Todo el sector debemos insistir una y otra vez, hasta la saciedad si hace falta, en estos mensajes, válidos para todas las etapas de la vida, hasta convertirlos en virales, según el lenguaje actual. Organizaciones colegiales, sociedades científicas o los profesionales a pie de clínica trabajan constantemente para que la conciencia sobre la importancia de la salud dental crezca. Nosotros también, como medio de comunicación de referencia. Pero los datos nos dicen que hay que incidir. Si es prioritaria la salud para los ciudadanos debe verse reflejado en los datos y en sus hábitos. Es cierto que 2020 fue complicado, pero no hay que acordarse del dentista solo cuando se tiene un dolor de muelas.

Y hablando de que nunca es tarde… una reivindicación histórica de los profesionales de la Odontología de nuestro país podría tener los días contados. Recientemente, la Comisión de Especialidades del Consejo General de Dentistas se reunía para analizar el nuevo proyecto de Real Decreto en Ciencias de la Salud con el fin de presentar un informe al Ministerio de Sanidad y establecer un procedimiento claro para la creación de las especialidades en Odontología. Seguramente, tendremos que esperar un tiempo hasta su definición, pero un primer paso importante ya está dado. Una muy buena noticia.