Francisco Cabrera Panasco, presidente del Colegio de Dentistas de Las Palmas.

Desde el Colegio de Dentistas de Las Palmas y la Fundación Canaria Dental advierten de que este verano, las precauciones para el cuidado y mantenimiento de la salud oral deben extremarse.

Las altas temperaturas y el cambio de hábitos alimenticios y de higiene, propios de la época estival, contribuyen a la proliferación de bacterias en la boca, causantes de enfermedades bucodentales, entre las que destacan la caries y la enfermedad periodontal. Este verano, cuando, además, la prevención del coronavirus exige el cumplimiento de medidas de protección indispensables, como la distancia interpersonal, la higiene de manos y el uso de mascarilla, las precauciones para el cuidado y mantenimiento de la salud oral deben extremarse.

Así lo indican desde el Colegio de Dentistas de Las Palmas y la Fundación Canaria Dental, al señalar que “en una boca deshidratada son más frecuentes las aftas, las infecciones y las inflamaciones”, por lo que no se debe descuidar la ingesta frecuente de agua que favorezca una adecuada hidratación de las encías y las mucosas, “ni siquiera ante la dificultad que, para ello, puede suponer el uso habitual de la mascarilla”.

La saliva lubrica y oxigena la cavidad oral, por lo que la sequedad bucal, a la que contribuye la ingesta de alcohol, mayor en verano, incrementa las probabilidades de padecer patologías bucodentales y puede originar, además, la desagradable halitosis. “Muchos pacientes perciben el mal olor de su aliento ante el uso de la mascarilla cuando antes no lo habían notado. Para evitarlo, lo primero es intensificar la higiene oral con un correcto cepillado e hidratarse bien, puesto que la secreción de saliva y el mal aliento también están relacionados. Si el problema persiste, es importante consultar con el dentista. Lo que deben tener claro los pacientes es que la mascarilla, por sí misma, no origina enfermedad ni produce halitosis, y que su uso es imprescindible en estos momentos”, aclara Francisco Cabrera Panasco, presidente del Colegio de Dentistas de Las Palmas.

Francisco Cabrera Panasco, añade que “minimizar la carga viral y la cantidad de bacterias patógenas en la boca, favorecida con unos buenos hábitos higiénicos y nutricionales, optimizará la capacidad de respuesta de nuestras defensas frente a la infección. No olvidemos la relación directa de la salud de la boca en nuestra salud general”. Ante esta pandemia –precisa–, “tenemos que ser conscientes y coherentes a la hora de protegernos, por lo que, además de cumplir a rajatabla las medidas indicadas por las autoridades sanitarias, debemos contribuir al buen estado de nuestro sistema inmunitario”.

Mantener una dieta equilibrada, aprovechando las propiedades de los alimentos de temporada; moderar la ingesta de alimentos y bebidas azucaradas, y evitar el consumo de alcohol y tabaco, ayudará a la salud general y a prevenir problemas bucodentales que, según indica Cabrera Panasco, “además de incrementarse en verano por la relajación de hábitos, según estamos viendo en las consultas dentales, se han agudizado también durante el confinamiento”.

Desde el Colegio de Dentistas de Las Palmas recuerdan que esta es una época idónea para acudir a la revisión dental, especialmente si no se ha realizado en los últimos seis meses, y que la prevención evita el agravamiento de patologías y, con ello, la necesidad de realizar tratamientos futuros más complejos y costosos para el paciente.