El Ilustre Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Asturias (CODES) solicita a los pacientes que colaboren activamente a la hora de acudir al dentista durante la desescalada para minimizar los riesgos de contagio, algo imprescindible en estos momentos.

Tal y como aseguran desde el Colegio asturiano, se sabe que una mala salud bucodental repercute en el agravamiento de enfermedades previas como las cardiovasculares, respiratorias, renales o la diabetes, entre otras. Por eso, «es clave recuperar cuanto antes la normalidad en este sentido, pues será una forma de contribuir a disminuir los riesgos de complicaciones por la COVID-19».

No obstante, dada la situación actual es importante dejar claras una serie de recomendaciones a la hora de acudir al dentista. En primer lugar, el CODES quiere remarcar que los odontólogos asturianos no han dejado de atender a los pacientes en ningún momento de esta crisis sanitaria, aunque la atención se ha centrado en las urgencias dentales. Hasta el momento, el Ministerio de Sanidad no ha desarrollado protocolos específicos para los dentistas, como tampoco lo ha hecho para las especialidades médicas y sanitarias. No obstante, el Consejo General de Dentistas sí ha realizado una serie de recomendaciones detalladas para afrontar este período de desescalada. Se trata de protocolos precisos, que incluyen recomendaciones muy claras de todo el proceso de cuidados: desde antes de que el paciente llegue a la consulta hasta las medidas de protección que deben adoptarse antes y después de cada cita. Los dentistas son los primeros interesados en evitar contagios, tanto a los pacientes como a todo el equipo humano profesional de la consulta y tienen una importante experiencia en el control de enfermedades infectocontagiosas. Los pacientes pueden estar tranquilos, pues los odontólogos asturianos están adoptando todas las medidas disponibles para minimizar los riesgos.

Sin embargo, es importante dejar claro que los pacientes también deberán colaborar activamente durante estas primeras fases de la desescalada. Deberán pedir cita previa y no presentarse directamente en la consulta. Además, durante esta llamada telefónica se le realizará un breve cuestionario sobre su estado de salud a fin de determinar si es un paciente de riesgo. Cabe recalcar en este punto que quienes hayan sido diagnosticados recientemente de COVID-19 o presenten síntomas deberán retrasar su visita al dentista, salvo que se trate de una urgencia: inflamación o infección severa, dolor dental intenso, traumatismo o hemorragia, así como otras posibles situaciones que serán valoradas específicamente por el profesional.

En el resto de los casos, una vez concedida la cita deben saber que tienen que acudir solos a la consulta (salvo que acompañe a un menor o a una persona dependiente) y que la puntualidad es fundamental, pues el objetivo es que los pacientes permanezcan el menor tiempo posible en la consulta y compartan dicho espacio con un número muy reducido de personas. Además, al llegar deberá lavarse las manos, se le facilitará una mascarilla si no la lleva y es posible que en algunos casos se le tome la temperatura. Desde CODES recuerdan que algunos tratamientos no son aún recomendables, especialmente los que generan muchos aerosoles, por lo que los odontólogos buscarán otras alternativas de tratamiento o, incluso, lo demorarán si fuera necesario.

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