323_Protagonistas

Dres. Florencio Monje y José Luis Cebrián, presidente y presidente electo de SECOM CyC

La Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial de Cabeza y Cuello (SECOM CyC) demanda una mayor visibilidad, ya que, si bien los profesionales que integran este campo cada vez cuentan con una mejor formación, sigue siendo a día de hoy una disciplina poco conocida. De este reto de darse a conocer, junto con otras líneas estratégicas como fomentar la implicación de los jóvenes, trabajar en un marco multidisciplinar con el resto de especialidades y alcanzar acuerdos de colaboración con otros organismos y sociedades científicas, nos hablan en esta entrevista los doctores Florencio Monje y José Luis Cebrián, presidente y presidente electo de la Sociedad, respectivamente.

—¿En qué momento se encuentra la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM CyC)? ¿Cuáles son sus principales líneas estratégicas?
—Florencio Monje: El momento es especialmente bueno porque nuestra sociedad mantiene una actividad muy intensa. Las líneas estratégicas más importantes van encaminadas a poner a disposición de nuestros miembros eventos que traten la actualización de los temas y patologías de nuestra especialidad y herramientas de formación continuada que incorporen gradualmente, a través de distintas actividades, a los profesionales más jóvenes. Nuestra SECOM Joven será una estructura muy importante dentro de nuestra sociedad.
—José Luis Cebrián: Sí, estamos en un buen momento, ya que la mayor parte de los cirujanos orales y maxilofaciales se encuentran representados por ella. Efectivamente, fomentar la implicación de los jóvenes y trabajar en un marco multidisciplinar con especialidades afines son nuestros principales objetivos.

—Recientemente la SECOM CyC y el Consejo General de Dentistas se han comprometido a aunar esfuerzos para la consecución de objetivos comunes, entre los que se encuentra la prevención del cáncer oral, ¿en qué consisten las medidas que van a emprender?
—F. M.: Realmente fue una visita institucional. Consideremos que existen muchos nexos entre distintos profesionales y uno de ellos, en relación con los odontólogos, es, por un lado, la detección precoz del cáncer oral y, por otro, los distintos mecanismos que hay en la Sanidad pública y privada para que este tipo de pacientes puedan tratarse en las mejores condiciones y con los mejores profesionales. El cirujano maxilofacial acomete, desde hace ya muchísimos años, entre el 85 y el 90% de todas las intervenciones sobre lesiones malignas en relación con la cavidad oral. Por ello nuestro interés en que todo fluya con mucha calidad.
—J. L. C.: El cáncer de cavidad oral es muy importante para odontólogos y cirujanos maxilofaciales, ya que supone una posibilidad de trabajar en equipo en el ámbito de una patología grave y potencialmente prevenible. Quedamos en explorar vías de colaboración que se centrasen en la prevención y seguimiento de estos pacientes.

—¿Tienen previstos acuerdos de este tipo con otros organismos o sociedades científicas?
—F. M.: En general hay sociedades odontológicas con las que mantenemos especiales acuerdos de colaboración como la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO). Actualmente estamos en conversaciones para colaborar con SEPA, pero también estamos muy interesados en abrir contactos y protocolos con especialidades médicas. Recientemente hemos firmado un protocolo de actuación con la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y, en un futuro, con los Médicos de Familia.
—J. L. C.: Uno de los pilares de nuestra gestión pretende ser el acercamiento a otras sociedades fomentando el tratamiento multidisciplinar de las diferentes patologías. En el campo de la Oncología de cabeza y cuello, por ejemplo, vamos a formar parte de una Fundación multidisciplinar con las principales sociedades implicadas en estos tratamientos.

—¿Qué situación dirían que atraviesa el área de la Cirugía Oral y Maxilofacial en nuestro país? ¿Cuáles son los retos que debe afrontar a corto y medio plazo?
—F. M.: La situación actual de la Cirugía Maxilofacial en España es muy buena, aunque, por supuesto, mejorable. Cuando echo la vista atrás veo como toda mi generación tuvimos que salir en repetidas ocasiones fuera de España para importar una serie de técnicas que ahora están en muchas cartas de servicio. Igualmente, en la actualidad, muchos centros públicos y privados son visitados por especialistas maxilofaciales extranjeros para aprender y exportar la metodología y las técnicas que aquí utilizamos.
A corto plazo el cirujano maxilofacial tiene que estar en primera línea de lo que su patología necesita en cualquier sitio.
—J. L. C.: Desgraciadamente, aunque nuestros profesionales cada vez están mejor formados, todavía somos una especialidad poco conocida. Nuestro principal reto es darnos a conocer. Otro aspecto importante es la lucha contra el intrusismo y que el título de cirujano oral y maxilofacial solo sea empleado por los profesionales que lo poseen de forma oficial.

—¿A qué obstáculos se enfrentan los profesionales que se dedican o pretenden dedicarse a la Cirugía Oral y Maxilofacial?
—F. M.: Yo hablaría de ciertas dificultades. La Cirugía Maxilofacial es una especialidad joven que ha ido abarcando e incorporando a su cartera de servicios más patologías con más técnicas quirúrgicas a desarrollar. En algunas ocasiones hay una superposición e incluso colisión con otras especialidades médicas y también con algunos profesionales de la Odontología. Pero el desarrollo de esta especialidad es apasionante y con un gran futuro.
—J. L. C.: Los obstáculos son parecidos a los que se enfrentan otros especialistas médicos: la precariedad laboral en el sistema público y la dificultad para ejercer como profesional liberal en el sector privado. Por lo demás, es una especialidad muy amplia, con múltiples campos de actuación y que yo recomendaría a cualquier médico que afronta el examen MIR.

—En lo relativo a la formación, ¿qué dirían que necesitan o demandan los cirujanos más jóvenes?
—F. M.: La formación ha cambiado. La globalización, la incorporación de sistemas de e-learning, webinars, videoconferencias… suponen una puesta al día inmediata en cuanto a cualquier tipo de innovación. El cirujano maxilofacial joven lo que quiere es formarse absolutamente en todo, desde la Oncología hasta la Implantología, desde la articulación temporomandibular hasta la cirugía mínimamente invasiva, desde la Traumatología facial hasta la Cirugía estética facial.
—J. L. C.: Actualmente hay un gran interés por todos los aspectos relacionados con la estética facial y cirugía ortognática. También en todo aquello relacionado con las nuevas tecnologías como la planificación virtual e impresión 3D. Es nuestra misión implicarles en las aplicaciones de estas tecnologías en las grandes cirugías reconstructivas craneofaciales que son propias de nuestra especialidad.

—Por su amplia experiencia y conocimiento, ¿cómo valorarían el nivel de los cirujanos orales y maxilofaciales españoles a nivel mundial?
—F. M.: Últimamente estoy reflexionando mucho acerca de este tema. Generalmente mi generación salía fuera para importar conocimiento con mucho sacrificio. Sin embargo, ahora vemos en muchos de nuestros servicios públicos y centros privados cómo nos llegan solicitudes desde países de Europa, América o Asia para formarse. Por eso creo que actualmente la Cirugía Oral y Maxilofacial en España no solo es muy buena, sino que está muy valorada a nivel mundial.
—J. L. C.: La verdad es que estamos muy bien considerados. Hasta hace poco el Dr. Acero ha sido presidente de la Asociación Internacional de Cirugía Maxilofacia (AOMSS). Muchos de nuestros miembros son líderes de opinión mundiales en Cirugía reconstructiva, Traumatología facial, Cirugía ortognática o patología articular, como el Dr. Monje, con el que contamos en SECOM.

—¿Hacia dónde se dirigen principalmente las investigaciones en el campo de la Cirugía Oral y Maxilofacial?
—F. M.: Desde hace ya algunos años considero que el futuro de la especialidad tiene relación con la ingeniería tisular y las células madre, la endoscopia, la navegación y la planificación prequirúrgica. Si fuéramos capaces de unir endoscopia y células madre la sinergia sería fabulosa, pero hay que esperar.
—J. L. C.: Además de la investigación en la biología ósea y su relación con implantes y prótesis, que nos ha ocupado durante años, hoy en día hay muchas líneas abiertas en el campo del flujo digital, planificación virtual, cirugía 3D y navegación intraoperatoria. También participamos en muchos proyectos oficiales financiados por organismos gubernamentales relacionados con el cáncer de cabeza y cuello y cavidad oral.

323_Protagonistas—¿Por medio de qué acciones apuesta la SECOM CyC por la calidad asistencial, la innovación y las nuevas tecnologías como futuro de la Cirugía Oral y Maxilofacial ¿Cómo están contribuyendo las nuevas tecnologías 3D y la realidad virtual al desarrollo de este campo?
—F. M.: Es curioso cómo la Cirugía Oral y Maxilofacial es un campo de la Medicina donde precisamente todo este tipo de tecnologías han calado muy hondo. La planificación en Cirugía ortognática o la planificación en cirugía reconstructiva postraumática o postoncológica ha llegado para quedarse y para mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.
—J. L. C.: Estamos realizando diversas acciones encaminadas a mejorar en aspectos de calidad asistencial. Un ejemplo es la implicación en el Proyecto de Cirugía Segura patrocinado por el Ministerio de Sanidad. La Seguridad del paciente quirúrgico será una de nuestras principales preocupaciones en los próximos años. En cuanto a lo que se denomina como cirugía 3D, ha pasado de ser anecdótica a rutinaria. Hay procedimientos como la cirugía reconstructiva con colgajos óseos, la cirugía ortognática o el tratamiento de ciertas fracturas, como las de órbita, que no se conciben sin planificación virtual y navegación intraoperatoria.

—¿Qué repercusión tiene una especialidad médico-quirúrgica como la suya en la Sanidad pública y privada?
—F. M.: Nuestra especialidad tiene dos vertientes porque, entre otras cosas, la cartera de servicios de la Sanidad pública no cubre todas las posibles acciones o competencias que puede desarrollar un cirujano maxilofacial. De ahí la justificación de la práctica privada donde fundamentalmente se desarrolla la Implantología avanzada o técnicas de Cirugía estética facial. Ya nos gustaría a todos tener en el mismo sitio físico las dos actividades, pero desgraciadamente las condiciones no son las mismas que en otros países.
—J. L. C.: Tiene una gran repercusión. En la Medicina pública somos responsables tanto de patología complejas en edad infantil y adulta, como de otras que afectan a gran parte de la población. Las fisuras labio-palatinas y sus secuelas, deformidades dentofaciales, traumatología facial, cordales incluidos, patología articular… acontecen en pacientes jóvenes a los que hay que asegurar una vida plena. Otras, como el cáncer de cavidad oral y cirugía reconstructiva suponen un gran impacto para los pacientes y consumen gran cantidad de recursos.
En el ámbito privado nos encontramos con los mismos problemas. Hemos de tener en cuenta que, hoy en día, un porcentaje no desdeñable de la población elige la medicina privada como primera opción para el tratamiento de sus patologías. Procedimientos propios de este ámbito son la cirugía estética facial, preprotésica y la implantología avanzada en las que jugamos un papel muy importante.

—¿Están aumentando el tipo de trastornos relacionados con patologías de la ATM debido al cada vez mayor número de personas que padecen episodios de estrés y ansiedad?
—F. M.: Sin duda ya se sabe que aproximadamente un 30% de los adolescentes sufren algún tipo de síntoma en relación con la articulación temporomandibular (ATM). En pleno siglo XXI todavía estamos estudiando cuáles son los factores etiológicos científicamente probados. Sabemos que el estrés es uno de ellos, pero hacen falta más factores porque este síndrome científicamente está demostrado que es multifactorial.
—J. L. C.: Estamos, sin duda, ante una patología de la civilización actual. Cada vez sabemos un poco más, pero hay aspectos que iremos descubriendo en los próximos años. Está claro que la ansiedad y el estrés tienen un gran impacto en estas patologías, sobre todo, como desencadenantes que se pueden tratar y prevenir.

—¿Qué opciones de tratamiento de estas patologías existen en la actualidad previas a la opción quirúrgica?
—F. M.: En el mismo sentido que la patología de la articulación temporomandibular deberían tener un manejo multidisciplinar. Es una patología preciosa de tratar cuando se trabaja en equipo, pues aquí tienen cabida odontólogos, fisioterapeutas, y cirujanos maxilofaciales, sobre todo. Llevamos practicando la cirugía mínimamente invasiva (artroscopia) desde hace mucho tiempo en España y, de hecho, somos una potencia mundial en este tipo de patología con tratamiento quirúrgicos muy bien planificados. Solamente hace falta ver la cantidad de libros, congresos y cursos prácticos que se hacen en nuestro país con respecto a este tema.
—J. L. C.: Las posibilidades son muy amplias en casos de dolor muscular masticatorio sin componente articular. Cuando existe una patología evidente en la ATM, el paciente debería ser tratado por un especialista que le pueda ofrecer todas las opciones terapeúticas, incluida la quirúrgica. En este punto es fundamental el papel del cirujano maxilofacial.

—¿Cuál será el camino por el que se desenvolverá la cirugía de cabeza y cuello en los próximos años?
—F. M.: Me gustaría pensar que la robótica llegará a nuestro campo, pero por el tamaño de los terminales veo que todavía no será posible. Sin embargo, quizá tenga más protagonismo el tratamiento farmacológico del cáncer de cabeza y cuello. En general, considero que la endoscopia irá poco a poco haciendo que cirugías convencionales se conviertan en cirugías muy poco agresivas.
—J. L. C.: Esta es una pregunta muy amplia. El futuro, que es ya presente, está en la colaboración con otros profesionales no médicos pero implicados en la biomedicina. El papel de los ingenieros colaborando con nosotros en la planificación virtual, la impresión 3D de modelos anatómicos y prótesis, la bioimpresión y navegación, será fundamental. En campos como la oncología, los nuevos tratamientos farmacológicos, principalmente la inmunoterapia, irán acotando las indicaciones de la Cirugía y nos obligará a trabajar más que nunca en equipos multidisciplinares. En este aspecto, desarrollos tecnológicos como la cirugía robótica y endoscópica son aspectos en los que el cirujano maxilofacial debe estar implicado.


Dr. Florencio Monje, presidente de SECOM CyC

323_Protagonistas—¿Cuáles diría que han sido y son sus principales premisas al frente de la SECOM CyC?
—El principal objetivo de la actual Junta Directiva ha sido facilitar la formación a través de la formación continuada. Todas las juntas directivas anteriores ya han ido desarrollando mucho este aspecto y prácticamente en este año tenemos todos los fines de semana llenos de actividades. Por otro lado, es muy importante incorporar a profesionales jóvenes muy capacitados en el mundo de la investigación, la docencia y la gestión.

—De los objetivos que se marcó al asumir la presidencia de la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM CyC) ¿de cuál se siente más orgulloso de haber logrado?
—Todavía ha pasado poco tiempo desde que tomé posesión, por lo cual vamos a dejar que transcurra al menos un año antes de hacer balance.

—Usted cuenta con un amplio reconocimiento profesional y una numerosa labor de investigación, pero ¿diría que le queda algo por hacer dentro del ámbito de la Cirugía Oral y Maxilofacial?
—Me queda mucha vida profesional y, por lo tanto, seguiré en primera línea en el campo asistencial y en el de investigación. Al principio de mi carrera me inicié en la investigación y siempre me ha encantado esta parcela.


Dr. José Luis Cebrián, presidente electo de SECOM CyC

323_Protagonistas—¿Con qué filosofía iniciará su andadura al frente de la SECOM CyC?
—Con la que ha regido mi carrera profesional y que se basa en dos pilares: la cultura del esfuerzo para mejorar, analizando nuestras fortalezas y debilidades para intentar ser mejores cada día y la promoción del trabajo en equipo tratando de cohesionar una Junta Directiva en la que cada miembro se sienta importante, tenga una misión definida y represente realmente a los socios.

—Traumatología facial, parálisis facial, Apnea del Sueño y nuevas tecnologías en cirugía craneofacial…, ¿en qué aspecto hará más hincapié a lo largo de su mandato al frente de la SECOM CyC?
—La verdad es que ha nombrado tres patologías en las que el papel del cirujano maxilofacial es muy destacado. Creo que reflejan perfectamente aquello que nos hizo grandes, que es intentar devolver a nuestros pacientes la estética y función que perdieron tras un acontecimiento patológico. Será muy importante escuchar las demandas de nuestros socios, que es algo que el presidente actual y su Junta están tratando de hacer regularmente y ofrecerles todo el apoyo en sus principales preocupaciones. En este sentido, la posibilidad de pertenecer a este equipo como presidente electo permite una cierta continuidad en la consecución de los objetivos estratégicos para la Sociedad.

—Una de las patologías en la que el cirujano maxilofacial ha desarrollado una gran actividad es la Oncología. ¿Cómo abordará esta materia al frente de la SECOM CyC?
—Creo que a los pacientes afectados por este tipo de patología se les debe ofrecer una atención integral desde la prevención hasta los cuidados paliativos si llega el caso y, por supuesto, apoyo en todas las fases del tratamiento, incluyendo el contacto con asociaciones de pacientes. Integrar y consensuar con todos los profesionales implicados será mi objetivo en cualquier curso, congreso o actividad que desarrollemos dentro de la SECOM CyC.