Coronavirus

La crisis sanitaria provocada por el COVID-19 afecta a cualquier ámbito profesional pero, indudablemente, para los sanitarios conlleva una mayor repercusión. En concreto, los odontólogos se encuentran ante la encrucijada de decidir qué conviene más: cerrar sus clínicas o mantenerlas al servicio de los ciudadanos.

El sector dental vive estos días una especial incertidumbre ante la manera de actuar y gestionar su trabajo frente al coronavirus. De hecho, desde el inicio de esta crisis sanitaria, la profesión ha venido manifestado su malestar con la decisión del Gobierno de no regular el cierre de las clínicas dentales y establecer una atención de urgencias.

Óscar Castro
El Dr. Óscar Castro insta al Gobierno a tomar medidas económicas ante el brote de COVID-19

Así, desde el Consejo General de Dentistas, su presidente el Dr. Óscar Castro ha declarado en una entrevista ofrecida a la Cadena Ser que “no hay que esperar a que el ministro o el consejero de la Comunidad nos dé la orden de cerrar. Soy sanitario, no peluquero, y yo cierro mi consulta”. De este modo, recomienda que todos los trabajadores se queden en sus casas y que las llamadas a las clínicas sean desviadas a un teléfono que será atendido en el domicilio de los profesionales.

Y es que, tras solicitar al Gobierno que se adopten medidas económicas y laborales destinadas a paliar los perjuicios económicos a los que se enfrentan los dentistas debido a la pandemia del coronavirus, desde la Organización colegial insisten en que la situación ha afectado directamente a los dentistas, «ya que al trabajar constantemente en presencia de aerosoles, saliva y a una distancia menor de un metro a la boca del paciente, los convierte en profesionales de riesgo. La propia naturaleza de su trabajo unida al desabastecimiento de material protector ha abocado a muchas clínicas al cierre. Aun así, todavía muchas siguen atendiendo urgencias para evitar que los pacientes acudan a los hospitales y se colapsen todavía más: como profesionales sanitarios que somos, consideramos que es el momento de aunar esfuerzos y de mostrar todo nuestro apoyo para superar esta grave crisis sanitaria”, apunta el Dr. Castro.

El Dr. Antonio Montero, presidente del COEM.

En este mismo sentido se ha manifestado el presidente del COEM, Antonio Montero, al asegurar que «lo que tenemos que hacer ahora, como sanitarios que somos, es ayudar a descongestionar la Sanidad. Estamos trabajando por la profesión y por la Sanidad». En su opinión, «nuestra responsabilidad es colaborar con el confinamiento de la población, es decir, que tanto los pacientes como nuestro personal, como nosotros mismos deberemos permanecer en casa y no poner en riesgo las medidas de contención establecidas por la Administración. Por otra parte, somos personal sanitario y estamos obligados a colaborar en una contingencia como la que existe actualmente y la forma de hacerlo es atender las urgencias dentales para no sobre saturar la Sanidad pública y para no poner en riesgo a nuestros pacientes. Yo tengo la consulta cerrada, solo estamos atendiendo urgencias reales. Todos los tratamientos programados los hemos retrasado a cuando esta situación se solucione y el personal de mi clínica está confinado en su casa».

Además, el Colegio madrileño ha puesto en marcha un registro de clínicas dentales que atienden casos de urgencia, para que todas aquellas que estén interesadas en participar pueden colaborar y unirse a la iniciativa mediante inscripción voluntaria.

COEC
El Dr. Antoni Gómez, presidente del COEC.

Por su parte, desde el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña (COEC), su presidente, el Dr. Toni Gómez, solicitó en una carta dirigida al titular de Sanidad «la suspensión de todas y cada una de las actividades de Odontología en las clínicas dentales, con la excepción de situaciones comprobadas como urgentes o indiferibles, ponderando siempre previamente el riesgo-beneficio para la salud del paciente y la salud del profesional». Así, en un comunicado posterior en el que ofrecía a sus colegiados 35 respuestas clave ante la actual crisis sanitaria, recomendaba «la suspensión de la actividad en el caso de no ser posible el cumplimiento de los protocolos y de la normativa vigente de prevención de riesgos laborales, dado que se pondrá en riesgo la seguridad de los dentistas, resto de personal y pacientes».

También el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Asturias (CODES) ha querido sumar a las recomendaciones del Consejo General de Dentistas al alertar de cómo la crisis sanitaria desatada por el brote de coronavirus COVID-19 está afectando de manera directa a los dentistas. Así, aseguran que «la naturaleza de su profesión unida al desabastecimiento de material protector está obligando a muchas clínicas asturianas a cerrar y las que permanecen abiertas atienden únicamente urgencias para evitar la saturación de los hospitales. Es necesario, por tanto, que se adopten medidas económicas para paliar el impacto que esta crisis sanitaria está teniendo entre los odontólogos y estomatólogos asturianos». Por ello, el presidente del CODES, Jesús Frieyro, aconseja a estos profesionales que se queden en casa y limiten la actividad de las clínicas a la atención de urgencias «por el bien» de todos.

Higienistas y protésicos dentales

Además, y ante las consultas de algunos colegiados sobre las recomendaciones a seguir ante la situación de emergencia sanitaria provocada por el coronavirus, desde el Colegio Profesional de Protésicos Dentales de la Comunidad de Madrid (COLPRODECAM) han emitido un comunicado con información al respecto. En él explican que los laboratorios de prótesis dental podrán seguir desarrollando su actividad incidiendo al máximo en la higiene, así como con las medidas de precaución y seguridad, de acuerdo con las leyes sanitarias de prevención de riesgos.

Asimismo, y como parte del colectivo de higienistas dentales, la presidenta de la Federación Española de Higienistas Bucodentales (HIDES), Mercedes Alberdi ha enviado una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para exponerle la situación que viven ante la crisis sanitaria provocada por el brote de COVID-19. En ella, Alberdi expone que «no se puede olvidar el obvio riesgo que para los higienistas de este país supone el estrecho contacto con los pacientes, no contando, en muchos casos, además, con el equipo y protocolos adecuados para evitar el contagio, tanto propio como de los pacientes dentales». Además, subraya, «el riesgo que supone seguir trabajando mientras una inmensa mayoría de la población está aislada en sus domicilios».

También desde la Unión de Colegios Profesionales de Higienistas Dentales de España, a través de las sugerencias e instrucciones del Ministerio de Sanidad, han emitido una serie de recomendaciones para los higienistas dentales en relación con la epidemia del virus COVID-19. Así, dada la alta capacidad de propagación del coronavirus y las características de la actividad del higienista dental en la cadena de transmisión de una epidemia, aconsejaban una cautela especial para protegerse, destacando su obligación como profesionales sanitarios de cuidar de la salud de los pacientes. Por otro lado, y en cuanto a la utilización de los equipos de protección personal de un modo adecuado, recordaba que los higienistas dentales deben colaborar ejerciendo un modelo racional en la adquisición de los mismos. «El objetivo es evitar actuaciones éticamente reprochables como acaparar material y equipos impidiendo el acceso de otros profesionales y centros sanitarios a dichos elementos», aseguran.

Los profesionales opinan

Gaceta Dental ha preguntado a sus lectores en redes sociales por su opinión al respecto. Varios profesionales del sector dental han compartido sus valoraciones acerca de lo que está pasando. El Estado de Alarma contempla la apertura de los establecimientos médicos frente a la crisis sanitaria derivada por la pandemia. En el caso de los clínicos, ¿cómo lo están viviendo? ¿Qué consideran lo más razonable?

Por ejemplo, la Dra. Gema Maeso manifiesta que ha decidido cerrar su consulta. «Solo atenderé urgencias por teléfono. El teléfono de la consulta me lo llevo a casa». En la misma línea, Silvia Agraso explica que también ha cerrado su clínica: «Si es urgente se acerca una pequeña parte del personal a ver al paciente. Creo que deberíamos luchar al igual que hizo el gremio de peluquerías para que el Gobierno obligue a cerrar y solo se atiendan urgencias».

Para el Dr. Andrés Sánchez Monescillo, «en estos tiempos difíciles, nuestra situación es un claro ejemplo de conflicto moral en el ámbito sanitario. ¿Debemos ayudar a la población con nuestros servicios a personas enfermas aumentando el riesgo de contagiarnos y transmitir la enfermedad a otros pacientes así como a nuestra familia y compañeros de trabajo? Creo que nuestro deber como profesionales sanitarios pasa por asumir la responsabilidad y tratar a la población en su enfermedad pese al riesgo de contagio. Tenemos que minimizar los riesgos de exposición a la enfermedad usando EPIs (equipos de protección individual) adecuados, pero el hecho del riesgo a la enfermedad no exime de nuestra responsabilidad como profesionales sanitarios. Por nuestra parte el Equipo Turrión  Monescillo permanece abierto para la atención de pacientes con urgencias relacionadas con dolor y/o infección/inflamación».

Rotundo se muestra el Dr. Manuel J Enciso Ripoll al afirmar que «el Gobierno debería obligar a cerrar. Somos los profesionales que más expuestos estamos por cercanía al paciente».

Por su parte, desde los laboratorios también son conscientes de la problemática. Miguel Ángel Arroyo afirma que su primer opción fue seguir trabajando, «pero con el paso de los días cambié de opinión, ya que no tiene ningún sentido abrir y arriesgar la salud de nuestro personal y propagar más el foco porque estamos en contacto directo con las prótesis que llevarán los pacientes». Asimismo, añade, «por nuestra salud y por la del resto del país, toca ser responsables y parar aunque nos va a costar levantarnos después. Pero seguro que lo conseguiremos».

Iniciativas de apoyo

En este contexto, varios dentistas participan en un vídeo en el que ponen de manifiesto su condición como uno de los colectivos de mayor riesgo al trabajar a menos de un metro del paciente. Se ha difundido en las redes sociales con el hashtag #ayudanosaayudarte. También van surgiendo otro tipo de iniciativas como la emprendida por José Ávila con la creación del grupo RESISTIRE COVID-19 Formación Odontologica Solidaria, donde poder exponer diferentes presentaciones en vivo de relevantes profesionales del sector dental con el fin de aprovechar al máximo el tiempo de confinamiento durante el periodo de pandemia.

Imágenes cedidas: Shutterstock / SamaraHeisz5