Clínica dental
Una paciente es atendida en una clínica. Shutterstock / Alfa Photostudio.

La Agencia Tributaria ha publicado recientemente la lista de deudores que deben más de un millón de euros a Hacienda. Entre ellos se encuentran las empresas Clínicas Dental Line e Institutos Odontológicos Asociados, cuyas deudas ascienden a 1.313.160 euros y 1.633.563 euros, respectivamente.

Dental Line, propiedad de un protésico dental y de un inversor inmobiliario, comenzó su andadura en 2001 con la intención de seguir los pasos de otros modelos similares ya existentes en el sector y llegó a ser la mayor red de clínicas dentales propias de Europa, con 77 centros en España. Con su mensaje, «Porque sonreír no cuesta tanto», consiguieron atraer a cientos de pacientes, pero con la llegada de la crisis sus planes de expansión y recaudación fracasaron y en 2009 cerraron sus puertas. De este modo, dejaron a cientos de personas afectadas, con los tratamientos sin finalizar y con la obligación de seguir pagándolos.

Por otro lado, el fondo Weston Hill, propietario de la compañía Institutos Odontológicos Asociados desde 2015, vio como la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional frenaba sus presuntas intenciones de cometer una macroestafa similar a la de iDental (de la que también fue propietario) al detener a Luis Sans y otras nueve personas más relacionadas con la trama.

«Los fondos de capital riesgo siguen interesados en el sector odontológico y continúan adquiriendo clínicas con el supuesto objetivo de reflotarlas, aunque el resultado suele ser nefasto, sobre todo, para sus pacientes», declara el Dr. Óscar Castro, presidente del Consejo General de Dentistas.

El máximo responsable de la Organización Colegial vuelve a insistir en que estos centros, al no estar constituidos como sociedades profesionales, escapan al control de los colegios oficiales de odontólogos y estomatólogos. Asimismo, asegura, «esta situación podría cambiar si la Administración aplicase la Ley 2/2007, de Sociedades Profesionales, la cual prevé, entre otras cosas, que las Organizaciones Colegiales puedan sancionar deontológicamente a aquellas empresas que realicen actividades para cuyo desempeño se requiere colegiación obligatoria».

Preocupación en el sector

Desde el Consejo General de Dentistas existe una gran preocupación por la situación actual del sector, donde empresarios ajenos al sector odontológico anteponen su interés económico sobre la salud de las personas. Para ello, utilizan una publicidad muy agresiva. «Por eso urge instaurar una normativa a nivel estatal que regule la publicidad sanitaria, para que la información que se difunda sea rigurosa, veraz, comprensible, basada en la ética y el conocimiento científico y que no confunda a los ciudadanos con mensajes engañosos y utilizando la imagen de personas famosas», puntualiza el Dr. Castro.