Ernest Mallat
Ernest Mallar, presidente de SCOE.

Dr. Ernest Mallat, Presidente de SCOE

Con una intensa vocación y experiencia profesional vinculada a la docencia, el Dr. Ernest Mallat, presidente de la Societat Catalana d’Odontologia i Estomatologia (SCOE), nos relata en esta entrevista las principales señas de identidad de una Sociedad que vuelca gran parte de sus esfuerzos en la formación continuada. Así lo demuestran, entre otras numerosas acciones, sus renovadas y ampliadas instalaciones, mejoradas especialmente para dar mayor cabida a los cursos prácticos, al estar dotadas de dos nuevos gabinetes que albergarán demostraciones sobre pacientes.

—Con más de 70 años de historia a sus espaldas, ¿cuál sigue siendo la razón de ser de la SCOE?
—La SCOE tiene la finalidad de difundir el conocimiento de las diferentes ramas de la Odontología a través de los distintos cursos que organiza, tanto entre sus afiliados, como entre todos los dentistas que, aunque no sean socios, estén interesados en ellos. Desde el inicio de su existencia se ha dedicado a ello, inicialmente de forma más modesta, pero con gran mérito, ya que no era fácil llevar a cabo esta labor, y en los últimos años de forma más generalizada, a través de gran variedad de ofertas formativas. La formación continuada es nuestra razón de ser y nuestro principal interés.

—¿Cuál es la situación, a día de hoy, de la SCOE? ¿En qué aspectos vuelcan sus esfuerzos actualmente?
—La SCOE cuenta hoy con más de 1.000 afiliados. Además, en el curso 2017-18, cerca de dos mil personas asistieron a postgrados, cursos intensivos, de fin de semana o de un día, jornadas de actualización y eventos de la SCOE. A todo ello, se suman nuevos proyectos formativos para completar la amplia oferta como son cursos teórico-prácticos con demostración sobre pacientes, talleres de materiales y cursos de otras profesiones relacionadas con la Odontología (técnicos de laboratorio, fisioterapeutas, etc.).

Además, y no menos importante, la Junta de la SCOE ha decidido crear la Fundación SCOE, para proyectarnos más allá de la docencia estricta y poder ofrecer un servicio a la sociedad. Por ello, la Fundación facilitará el acceso a la formación odontológica a jóvenes profesionales con pocos recursos económicos por medio de un programa de becas, y también aprovechará los cursos para ofrecer puntualmente atención bucodental a personas sin recursos.

—Preside la SCOE desde el año 2016, ¿qué balance haría de su mandato? ¿Qué logros le gustaría haber aportado antes de la finalización del mismo?
—Durante los dos primeros años de mi mandato el balance ha sido muy positivo, ya que se han implementado diferentes áreas de la administración y organización de los cursos, a la vez que se ha incrementado de forma notoria la oferta formativa. En toda esta labor he contado con la inestimable ayuda de los demás miembros de la Junta: los Dres. Dolores Rodríguez Andújar, Javier Bara Casaus, Xavier Costa Codina, Mª Lluïsa Civit Díaz, Fernando Autrán Mateu, Federico Margitic Aluiz, Àlex Urpí García y José Mª Barrachina Díez. Por otro lado, el salto cualitativo que supone tener una sede propia perfectamente equipada permitirá ofrecer una mayor variedad de cursos, así como una logística más adecuada para el potencial formativo que tiene la SCOE. De cara a los próximos años, nuestro objetivo será consolidar nuestra oferta formativa clásica, y al mismo tiempo, ampliar nuestra oferta de cursos teóricos y teórico-prácticos con ponentes nacionales y extranjeros, así como cursos con demostraciones sobre pacientes. Además, desde la SCOE nos hace especial ilusión poder ofrecer en un futuro próximo ese potencial formativo a través de internet, mediante una plataforma de formación continuada. En mi modesta opinión, la docencia online debe tener un formato dinámico con vídeos cortos de un máximo de 20 o 30 minutos que muestren técnicas o aspectos teóricos puntuales explicados en base a casos clínicos.

—¿Le gustaría renovar su legislatura?
—Sí, ya que el proyecto global que tenemos en mente y compartimos todos los miembros de la Junta necesita varios años para poder ser implementado. Una vez esté todo en marcha, daré un paso al lado para que otros continúen con esta labor formativa.

—¿Qué ventajas tiene ser socio de la SCOE?
—El socio de la SCOE se beneficia, en primer lugar, de una gran oferta formativa de calidad a un precio más económico que los que no socios. La SCOE cuenta con cursos modulares de formación continuada, cursos intensivos, jornadas ordinarias y extraordinarias, mesas de demostración y hands-on, conferencias, debates, tribunas académicas, casos difíciles, jornadas multidisciplinares, etc. Una buena parte de estas actividades son gratuitas para los socios. Además, estos cuentan con las jornadas de actualización anuales de cada especialidad, de forma gratuita. Por otro lado, la web actual de la SCOE está pensada para funcionar con una intranet que sirva de comunicación entre los profesores de los distintos postgrados y cursos intensivos y los dentistas que asistan a esos cursos y, de esta manera, poner al alcance de todos los alumnos una gran cantidad de información complementaria, así como permitir establecer debates sobre casos clínicos o técnicas.

También se plantea crear una bolsa de trabajo en la página web que pueda potenciar a los alumnos de la SCOE.

—¿Cómo ve la situación en la que se encuentra la Odontología española en la actualidad? ¿Cómo ve el futuro?
—Pienso que la situación en toda España es similar. Creo que hay una combinación de ansiedad y desánimo, especialmente entre los dentistas más jóvenes debido a unas condiciones de trabajo que en muchos casos no son las idóneas para mantener la motivación y la esperanza para un futuro mejor de la Odontología. Las franquicias son, en parte, responsables de ese desánimo. Es triste hablar con los dentistas jóvenes que acuden a nuestros cursos, que vienen de toda España e incluso algunos que están ejerciendo en otros países, y comprobar que esa ilusión que les llevó a iniciar los estudios de Odontología se ha diluido una vez han entrado en el mercado laboral. Mantener esa ilusión, mostrarles que hay luz al final del túnel es una misión de suma importancia que debemos llevar a cabo todos aquellos que nos dedicamos a la formación continuada en este país. Los recién licenciados, así como los que llevan más años trabajando, deben tener presente que ésta es capital, no solo para poder ofrecer una mejor calidad asistencial sino porque les permitirá disfrutar más de su trabajo y poder progresar en esta profesión tan bonita. Además, con un mayor nivel de conocimientos serán capaces de resolver casos más complejos.

—En cuanto a las relaciones con la industria, ¿en qué consisten y qué les aporta?
—Las empresas del sector son parte fundamental de la formación continuada ya que nos facilitan, no solo la difusión de los cursos y poder acceder a ciertos ponentes, sino que, aún más importante, nos aportan una logística que de otro modo sería más complicado conseguir. No es fácil organizar prácticas en cursos teórico-prácticos de 60 personas. En estos casos, la logística es capital para el funcionamiento de la parte práctica. En este sentido, las casas comerciales siempre han estado abiertas a colaborar con la SCOE y su predisposición ha sido siempre excelente. Desde la SCOE no podemos más que agradecer su participación en todas nuestras actividades y esperamos poder seguir contando con ellas en el futuro inmediato en nuestras nuevas instalaciones.

Para el Dr. Ernest Mallat «los docentes deben ser capaces de conectar con los alumnos y tener un elevado espíritu autocrítico para poder detectar todos aquellos aspectos en los que mejorar la docencia».

—¿Qué requisitos debe cumplir la formación continuada aportada por una sociedad como la SCOE para que le resulte eficaz a los profesionales de la Odontología?
—Un primer requisito fundamental es la calidad contrastada de los dictantes. Los docentes deben ser capaces de conectar con los alumnos, transmitirles el conocimiento de forma razonada y estructurada y, no menos importante, tener un elevado espíritu autocrítico para poder detectar todos aquellos aspectos en los que se puede mejorar la docencia. En este sentido, se pasan encuestas a los alumnos en las que valoran a los ponentes, evalúan los contenidos teóricos, así como las prácticas y, además, se les pide una valoración tanto de la organización como de la logística. Aunque parezca que lo más importante son los contenidos teóricos y prácticos, la organización y la logística son determinantes para que el alumno tenga la percepción de que ha aprovechado el cien por cien del tiempo durante el cual ha estado en la SCOE. Los cursos teóricos tienen muy buena aceptación pero, siendo nuestra profesión eminentemente clínica, los cursos que tienen más aceptación suelen ser los cursos teórico-prácticos, ya que el dentista puede ver trabajar al ponente y aplicar las técnicas aprendidas en el mismo curso. La posibilidad de ver esos tratamientos realizados en pacientes es un factor tremendamente positivo que da más valor aún a la docencia impartida en la SCOE.

—¿Qué proyectos o acciones de mejora en la formación de los profesionales tiene en marcha la SCOE en estos momentos? ¿Qué ramas de la profesión abarcan?
—Los proyectos inmediatos son ampliar la oferta formativa, manteniendo los postgrados actuales, que ofrecen una formación más reglada, y aumentar los cursos intensivos en todas las ramas de la Odontología ya que éstos son contemplados más bien como unos cursos de actualización (Estética, Conservadora, Prótesis, Endodoncia, Ortodoncia, Periodoncia, Dolor Orofacial, Patología de la ATM, Odontopediatría, Medicina Oral, Implantología, Cirugía Bucal). Los cursos y postgrados están dirigidos por profesionales de reconocido prestigio en el ámbito nacional y de dilatada experiencia docente. Además, los que cuentan con demostraciones sobre pacientes serán otro puntal de nuestra formación ya que permitirá a los alumnos observar in situ la aplicación de las técnicas explicadas en la parte teórica.

—¿Qué aspectos destacaría de su experiencia como profesor en diversas universidades españolas?
—Yo empecé como profesor colaborador de Prótesis en la Universidad de Barcelona y después estuve como profesor adjunto en la Universitat Internacional de Catalunya. Allí comencé a entender que para poder impartir docencia es necesario tener muy bien estructuradas las ideas. Esto requiere de un gran trabajo previo de planificación de los contenidos y generar un hilo argumental que facilite la comprensión de lo que se quiere transmitir. Explicar a los alumnos de la Universidad es lo más difícil, ya que los conocimientos que se les ofrecen son totalmente nuevos para ellos y no tienen una base sólida como la que tienen los dentistas con años de profesión, lo que obliga a ser mucho más preciso en la descripción y el relato. Posteriormente, dejé la Universidad y empecé a dar cursos, primero de la mano de mi padre, el Dr. Ernest Mallat Desplats, y ya más adelante s0lo o con otros compañeros con los que comparto inquietudes (los doctores Joan Cadafalch, Javier de Miguel o Salvador Gallardo). Por otro lado, también he colaborado puntualmente con otras Universidades como la Universidad Complutense de Madrid (con el Prof. Guillermo Pradíes), con la Universidad Europea de Madrid, con la Universidad de Sevilla, con la Universitat Internacional de Catalunya, con la Universidad de Barcelona, etc.

—Además de sus artículos publicados, es autor y coautor de un buen número de libros, ¿trabaja en alguno nuevo en la actualidad?
—Siempre he tratado de aprovechar las diferentes opciones disponibles para poder llegar a los dentistas, especialmente los más jóvenes, ya que son estos los que están más ávidos de formación. Por este motivo, desde hace bastantes años me he centrado en ofrecer información odontológica a través de las plataformas a través de las cuales se comunican.

Así como en mis primeros años de docencia empecé dirigiendo un portal odontológico en internet, en los últimos años me he dedicado a transmitir conocimientos a través de mi fanpage de Facebook, Ernest Mallat CyD, que cuenta con cerca de 47.000 seguidores. Esto último me ha demostrado que, a pesar de que a veces se denostan las redes sociales, si se utilizan correctamente, son una excelente herramienta de divulgación que no conoce fronteras. Mi idea es continuar mi labor docente a través de Facebook ofreciendo los ya famosos decálogos en distintos aspectos de la Prótesis.

Otros proyectos que tengo ahora son la preparación de varios libros, tipo manual, en una colección que está preparando la editorial Librería Servicio Médico de Valencia. En ella participan también otros profesionales de reconocido prestigio de nuestro país. El objetivo es que sean unos manuales de fácil lectura, con un texto estructurado en base a preguntas y respuestas, que permitan sacar conclusiones y pautas de actuación clínica en las distintas disciplinas y técnicas odontológicas.

Por último, participo en un proyecto que me hace especial ilusión que es la nueva revista de SEPES, la Revista de Prótesis Estomatológica, proyecto que dirige el Dr. Francisco Martínez Rus y en el que queremos ofrecer artículos de investigación, clínicos, tips, un área de fotografía, un área de gestión y una versión online que permita acceder a vídeos mostrando técnicas, etc.


Perfil profesional

• Licenciado en Medicina y Cirugía (Universidad de Barcelona, 1992).
• Licenciado en Odontología (Universidad Complutense de Madrid, 1995).
• Diploma de Postgrado en Prótesis Bucal (Universidad de Barcelona, 1997).
• Director del Postgrado de Prótesis de la SCOE desde 2007.


Renovadas instalaciones

En su apuesta por la formación continuada, SCOE ha ampliado sus instalaciones hasta los 1.000 m2, que contarán con dos gabinetes donde realizar demostraciones sobre pacientes.

—Estrenan local, ¿qué les ha animado a tomar esta medida?
—El gran potencial formativo que tenemos, la evolución positiva en el número de asistentes, así como el interés por una mejora en las instalaciones, ha llevado a la SCOE a tomar la decisión de construir una sede propia. Para ello se ha adquirido un local amplio y funcional, equipándolo con todos los medios para cubrir nuestras necesidades.

Con él dispondremos de las mejores condiciones para la realización de cursos prácticos. Además de un amplio auditorio con capacidad para más de 80 personas, cuenta con tres laboratorios de prácticas totalmente equipados, y dispone de dos gabinetes para poder hacer demostraciones sobre pacientes, con un CBCT (para organizar cursos de planificación implantológica, cursos de flujo digital, etc.). El nuevo local, de 1.000 m2 representará un gran salto cualitativo y situará a la SCOE en la primera línea de la formación continuada.


Más personal…

• Nacido en… Barcelona.
• De no haber elegido esta profesión… Astrónomo.
• Aficiones… Leer libros de Historia y pasear por las montañas.
• Un lugar… Cerdanya.
• Una película… Lawrence de Arabia.
• Música preferida… Bruce Springsteen.
• Viajes en cartera… Canadá.


Trabajo conjunto

—Como Sociedad cuentan con el apoyo de diferentes universidades, colegios y otras organizaciones odontológicas, ¿en qué se traduce dicha colaboración?
—A nivel de alianzas académicas, la SCOE trabaja conjuntamente con la Facultat d’Odontologia de la Universitat de Barcelona (UB); la Universitat Internacional de Catalunya (UIC); el Col·legi Oficial d’Odontòlegs i Estomatòlegs de Catalunya (COEC); Sociedades y Asociaciones de l’Acadèmia de Ciències Mèdiques de Catalunya i Balears (ACMCB); el Col·legi Oficial de Protètics Dentals de Catalunya (COPDEC); la Associació d’Higienistes i Auxiliars Dentals de Catalunya (AHIADEC) y sociedades españolas de las diferentes ramas de la Odontología (SECIB, SEDCYDO, SEI, SELO, SEOIA, SEOMI, SEPA y SEPES). Además, estamos abiertos a establecer nuevas colaboraciones con otras entidades dedicadas a la docencia o a la investigación. Esta colaboración se traduce en un beneficio para todas las partes en lo relativo a la formación promoviendo mutuamente las actividades que realizan, facilitando la divulgación del conocimiento, ofreciendo descuentos a los miembros de esas sociedades y beneficiándose, también los socios de la SCOE, de precios especiales, participando en campañas de promoción de la salud bucodental, etc.