Ya es tradicional –se cumplen 17 ediciones– la entrega de una bolsa especial de regalos a los personajes no menos particulares que son nominados a los premios Óscar de cine. Obsequios que solo llegan a las manos de alrededor de 25 de estos famosos, de los que nunca se dan a conocer sus identidades, pese a lo que todo el mundo sabe que este año han figurado en la lista los nombres de Lady Gaga, Amy Adams, Viggo Mortensen, Emma Stone o Glenn Close, por ejemplo.

Según la revista económica Forbes, la bolsa entregada en la 91 edición de los populares premios cinematográficos de Hollywood, valorada en unos 100.000 dólares (unos 88.000 euros) contenía, entre otras menudencias –hasta 53–, un viaje evaluado entre 15.000 y 20.000 dólares (13.000/18.000 euros, aproximadamente), en función del destino elegido entre: islas Galápagos, Islandia, Amazonía o el combinado Costa Rica-Panamá, se supone que con todo tipo de lujos. La cesta navideña fuera de temporada incluye también una botella de absenta, un almuerzo en Los Cabos (México), velas aromáticas, un secador de pelo, camisetas, sudaderas, suplementos dietéticos, bolígrafos, bombones y…, ¡tachín, tachín, tachín!, un colutorio y un tubo de pasta de dientes. Que si a alguien pudiera resultarle un obsequio prosaico no es nada comparado con otro: una escobilla ¡brillante! para el baño.