La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional detuvo el pasado miércoles a Luis Sans -uno de los cerebros del caso iDental- y a otras nueve personas más relacionadas con esta trama. La UDEF registró domicilios de Madrid capital, Pozuelo de Alarcón, Boadilla del Monte y San Juan (Alicante). Estaban organizando una nueva red de clínicas llamada Institutos Odontológicos.

El Consejo General de Dentistas ha agradecido que la justicia evitara una nueva trama parecida a la de iDental, después de que por orden del juez de la Audiencia Nacional que instruye el caso, José de la Mata, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) registrara el pasado miércoles varios domicilios en municipios de la Comunidad de Madrid  y en San Juan, en Alicante, hasta detener a 10 personas, entre las que se encuentra Luis Sans, uno de los cabecillas de la trama iDental. Al parecer, los detenidos estaban planeando un entramado parecido al de iDental a través de una red de clínicas denominada Institutos Odontológicos, que cuenta con 27 centros repartidos por toda España y que fue adquirida por el fondo de inversión Weston Hill en 2017 por 25 millones de euros.

El Dr. Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas, muestra su satisfacción por la «excelente actuación de la UDEF y de la Audiencia Nacional en la investigación del caso iDental y por haber impedido un nuevo escándalo sanitario que podría haber dejado miles de afectados más».

Aun así, el Dr. Castro insiste en que «en nuestro país, se siguen expandiendo muchas clínicas dentales corporativas con la misma estructura que iDental, por lo que podrían repetirse situaciones similares que dejarían damnificados en toda España». Se trata de centros que, generalmente, están en manos de empresarios ajenos a la Odontología y que anteponen su interés económico sobre la salud de las personas. El presidente del Consejo General de Dentistas explica que «estas clínicas corporativas son sociedades mercantilistas a las que, a su vez, se asocian otras microempresas. Al no estar dirigidas por dentistas, escapan al control de los colegios oficiales de odontólogos y estomatólogos».

En este sentido, el Dr. Castro hace un llamamiento para que también tomen parte en este asunto las autoridades económicas y financieras competentes, «quienes deberían adoptar las medidas necesarias para que los especuladores y fondos buitre no tuvieran cabida en el ámbito sanitario, puesto que la salud se ha convertido en una burbuja similar a la inmobiliaria y está teniendo efectos devastadores en las personas más desfavorecidas».