El mercado de la regeneración ósea y periodontal tiene un valor que supera los 20 millones de euros. Los denominados Biomateriales suponen casi el 10% del mercado total de productos de consumo para la clínica dental, con tendencia de crecimiento medio anual (CAGR) que en los últimos cuatro años ha superado el 10%.

El negocio se compone de materiales de relleno óseo, con una cuota en torno al 55%, membranas cuyo valor es poco más del 30% de toda la familia y sustitutivos de tejido u otros productos específicos, a menudo únicos, como sustancias bioestimulantes, otras cicatrizantes o accesorios como tornillos y micropins de fijación, soportes en titanio, etcétera.

Aunque recientemente la tendencia de crecimiento se ha visto levemente ralentizada, es muy interesante observar cómo son, sobre todo, los materiales de relleno óseo los que menos crecen (también por el mayor desarrollo de productos de menor coste), mientras aumenta estructuralmente el peso de las membranas y de los productos bioestimulantes.

Estos datos provienen de un panel de fabricantes y distribuidores que se dedican a este negocio (Flash Implant Biomaterials) y del Sell-out Analysis de Key-Stone, que se ha convertido en una referencia para la medición del mercado en varios países europeos. Con relación a los biomateriales, el panel alcanza una facturación de casi 15 millones, a los cuales se añaden las estimaciones de Key-Stone, por lo que es posible afirmar que los valores relativos a las dimensiones y tendencias del mercado son absolutamente fiables.

A pesar de la relevancia del mercado y de la tasa de crecimiento mucho mayor que en otras categorías de consumo, al contrario de lo que ocurre en otros países, este segmento de mercado parece algo descuidado por la distribución tradicional, que en España no cubre más del 6-7% del total facturado de Biomateriales.

Es cierto que tradicionalmente el negocio se ha desarrollado sobre todo por empresas especializadas en cirugía y por las casas de implantes, pero también hay marcas que privilegian la distribución indirecta a través de depósitos dentales. Por ello, en gran parte de Europa la distribución tradicional tiene un cierto peso, que puede llegar a rozar el 50% en algunos países.

Todo ello demuestra que cuando a la capilaridad del servicio que puede ofrecer la distribución tradicional, se añade la competencia específica de algunas categorías mercadotécnicas, es posible competir también en aquellos segmentos de mercado más técnicos que escapan a la distribución centrada únicamente en la logística.