La enseñanza basada en proyectos y experimentación está en auge.

Las novedades tecnológicas de 2018 (y II)

Una de las tendencias actuales en la enseñanza de la innovación docente es la clase inversa (flipped classroom), siendo esencialmente un aprendizaje basado en proyectos y experimentación.

Para Bergmann y Sams (2014), autores que definieron el término de flipped classroom, en castellano «dar la vuelta a la clase», se trata de «un enfoque pedagógico en el que la instrucción directa se desplaza de la dimensión del aprendizaje grupal a la dimensión del aprendizaje individual, transformándose el espacio grupal restante en un ambiente de aprendizaje dinámico e interactivo en el que el facilitador guía a los estudiantes en la aplicación de los conceptos y en su involucramiento creativo con el contenido del curso».

Los educadores promueven desafíos de casos del mundo real a los estudiantes para que, bajo un enfoque práctico, resuelvan el problema, transformando a los estudiantes de hoy en los innovadores del mañana.
La generalización del uso de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ha facilitado, en gran medida, las posibilidades de utilizar la clase inversa, ya que estas tecnologías permiten al estudiante acceder a gran cantidad de información y conocimiento de forma autónoma, y al profesor, generar contenidos.

No obstante, habrá que tener en cuenta:

• La actividad didáctica debe centrarse en la actividad del estudiante y no tanto en la del profesor.
• El papel del docente debe evolucionar desde una posición del especialista que irradia conocimientos, hacia el guía o tutor académico que ayuda al estudiante en su proceso de aprendizaje.
• En relación con lo anterior, hay que individualizar los procesos de enseñanza- aprendizaje.
• Hay que respetar los nuevos itinerarios que puedan descubrir los estudiantes en estas dinámicas autónomas, dado que se estimula su actitud crítica.
• Es necesario maximizar las posibilidades del aprendizaje colaborativo entre los estudiantes y las redes de interacción educativa (redes sociales, centros de documentación, etc.).
• Las competencias que deben adquirirse en los procesos educativos no son estáticas y han de ajustarse continuamente a los objetivos finales que se pretenden en dichos procesos.
• Actualmente, el proceso de enseñanza-aprendizaje es extremadamente dinámico y debe recoger las posibilidades que ofrecen las siempre cambiantes TIC.
• Hay que saber manejar la posible sensación de falta de control de la actividad académica, que, aparentemente, la metodología tradicional ofrecía de una forma más clara.

Para más información aconsejamos la lectura del estudio correspondiente al 1er Premio Estudios Financieros 2017, en la modalidad de Educación y Nuevas Tecnologías: «Una experiencia de innovación pedagógica basada en la clase inversa y las nuevas tecnologías. Análisis de resultados de aprendizaje y satisfacción en curso de la universidad». El trabajo de María Eugenia Sánchez Vidal, David Cegarra Leiva y Olga Rodriguez Arnaldo, de la Universidad Politécnica de Cartagena, resalta la superioridad en cuanto a eficacia didáctica de esta metodología frente a otras más tradicionales.

Impresoras 3d en clase

Por qué los centros de formación deberían disponer de la tecnología de la impresión 3D
1) Las impresoras 3D estimulan y desarrollan la imaginación de los estudiantes.
2) Las impresoras 3D ayudan a mejorar el dominio y la comprensión del software CAD.
3) Las impresoras 3D ofrecen resultados tangibles para muchos planes de estudio.
4) La impresión 3D puede ayudar en el desarrollo de la Inteligencia y Visión Espacial (tan importante en el campo dental).
5) Un modelo 3D físico puede cerrar un espacio importante entre la percepción visual digital y su materialización en tres dimensiones.
6) Las impresoras 3D son ahora más asequibles.
7) Introducir al alumno/a en los procesos modernos de fabricación aditiva.

Las impresoras 3D estimulan la imaginación de los estudiantes.

Las impresoras 3D estimulan y desarrollan la imaginación de los estudiantes.

Uno de los retos al que se enfrentan los instructores de CAD es inspirar a los estudiantes a diseñar modelos, cuando en realidad nunca se ven, tocan o sienten sus diseños como un producto físico final. Para muchos estudiantes los modelos que diseñan en la pantalla del ordenador a menudo se perciben como objetos intangibles. Una impresora 3D precisamente lo que puede conseguir es, a partir de los diseños 3D de los estudiantes, crear modelos físicos reales en diferentes materiales mediante la fabricación aditiva. Esto es una enorme ventaja que algunos centros de formación ya están ofreciendo y que el alumno valora muy positivamente.

Las impresoras 3D ayudan a mejorar el dominio y la comprensión del software CAD.

Muchos profesores creen que una impresora 3D en las manos de un estudiante mejorará, por un lado, el dominio y, por el otro, la comprensión del software de diseño 3D. Con una impresora 3D en las aulas, los estudiantes pueden enviar sus diseños de la pantalla del ordenador a la impresora 3D e imprimirlos, por ejemplo, en plástico antes de que la clase haya terminado. Esto permite realizar revisiones, modificaciones y mejoras en un modelo y reimprimir hasta que el objeto se encuentre en su forma final, y con la ventaja de realizar todo esto en un periodo relativamente corto de tiempo.

Las impresoras 3D ofrecen resultados tangibles para muchos planes de estudio.

Las tecnologías del tipo FDM son muy asequibles y, en algunos casos, existe la opción de adquirirse desmontadas y ensamblarlas en clase.

Las impresoras 3D son una herramienta idónea para todos los centros de formación en general. Por ejemplo, los estudiantes de arquitectura pueden fabricar rápidamente ejemplos físicos de sus diseños, en Medicina se pueden realizar réplicas de anatomía tridimensionales para su estudio, a partir del TAC, realizar modelos prequirúrgicos de casos reales y los estudiantes de bellas artes pueden imprimir en 3D sus diseños artísticos. Incluso los estudiantes pueden preparar una cartera de objetos impresos en 3D, que posteriormente podrán mostrar a los posibles empleadores, para demostrar sus logros CAD-CAM. Para los estudiantes de las especialidades dentales la impresión 3D permite la elaboración de modelos físicos para facilitar el estudio y la comprensión, como, por ejemplo, en la morfología dentaria.

La impresión 3D puede ayudar en el desarrollo de la Inteligencia y Visión Espacial (tan importante en el campo dental).

Muchos profesores creen que las impresoras 3D pueden desarrollar las capacidades de razonamiento espacial avanzada. ¿Qué es la «inteligencia espacial» y ¿por qué debería ser importante su desarrollo? Particularmente para la especialidad de prótesis dental es fundamental la capacidad para generar mentalmente movimientos tridimensionales, y la transformación de las imágenes visuales. Se trata de interpretar sobre la forma, el tamaño, el movimiento y las relaciones entre los objetos, así como la capacidad de visualizar y manipular modelos 3D que no son inmediatamente visibles. Esta capacidad, gracias las nuevas tecnologías, ofrece una ventaja añadida al técnico y el CAD se convierte en una herramienta tecnológica para el diseño y fabricación de prótesis dentales mediante el ordenador.
Un modelo 3D físico puede cerrar un espacio importante entre la percepción visual digital y su materialización en tres dimensiones.

Un objeto impreso en 3D realizado de las manos del estudiante-diseñador puede cerrar el espacio entre la percepción visual y sencilla visualización espacial en tres dimensiones y, por lo tanto, provocar un cambio de mentalidad. Algo tan simple como el acto de rotación y la observación de una prótesis puede tener un profundo efecto en un estudiante. Es fundamental que en los centros de formación se promueva el razonamiento espacial, una particularidad clave de la inteligencia.

Las impresoras 3D son ahora más asequibles.

En un inicio las impresoras 3D tuvieron un coste muy elevado, sin embargo, hoy en día esta tecnología emergente se ha hecho más asequible y fácilmente accesible a la sociedad en general. Un centro de formación o universidad puede tener una impresora 3D de escritorio, fiable y de alto rendimiento en las aulas por un precio muy razonable. Tecnologías del tipo FDM son muy asequibles e incluso existe la posibilidad, en algunas de ellas, de adquirirse desmontadas y ensamblarlas en clase.

Otros tipos como SLA, DLP o CDLP se están incorporando al mercado con una relación precio-calidad muy competitiva. Incluso recientemente la tecnología de fusión con láser en lecho de polvo, concretamente SLS, se ha hecho más accesible con unos precios más ajustados.

Introducir al alumno/a en los procesos modernos de fabricación aditiva.

La impresión 3D es la última tecnología y es vital que los centros educativos la incluyan en el currículo para introducir a los estudiantes en las modernas técnicas. Las impresoras 3D son una herramienta más que puede ayudar tanto al profesorado como a los alumnos a un cambio de paradigma. Además, no hay que olvidar que los estudiantes de hoy van a ser los futuros profesionales por lo que habrá que dotarles de unas competencias profesionales acordes a los tiempos en los que vivimos.


Noticias

Y hablando de introducir la tecnología de fabricación aditiva en los centros de formación tenemos una excelente iniciativa, a la que esperamos se sumen más organismos oficiales:

El Cabildo de La Palma presta impresoras 3D y escáneres a centros educativos. El Servicio de Innovación, Proyectos y Sociedad de la Información, dependiente del Área de Nuevas Tecnologías del Cabildo Insular de La Palma (Islas Canarias), pone a disposición de los centros educativos su sistema de impresión digital compuesto por una impresora y un escáner 3D.

¿Cuáles son los estudios superiores con menos paro? Medicina, la carrera profesional con más salidas: solo el 1% de los médicos no trabaja. Casi todas las ingenierías tienen pleno empleo con niveles de desempleo inferiores al 7%.

Férulas oclusales impresas en 3D en menos de 50 minutos.


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