Según un reciente estudio Key-Stone (OmniVision Equipos), centrado en los equipos dentales y basado en entrevistas telefónicas y vía web a una muestra representativa de 600 dentistas, por el momento parecen bastante pocas las clínicas que disponen de un escáner intraoral para la toma de impresión.

Esta situación se da únicamente entre el 4% de los entrevistados, lo que nos lleva a asumir que solo unos 1.000 centros (clínicas particulares no afiliadas a cadenas) están actualmente utilizando este tipo de tecnología.

La cuestión más interesante es que la tasa de dentistas que de cara al futuro piensan invertir en esta tecnología es enorme, no habiéndose asistido casi nunca a una intención de compra tan elevada para nuevas tecnologías dentales.

Todo ello se corrobora también con el incremento de compras en los últimos dos años, que revela este mismo estudio OmniVision y la investigación cuantitativa Flash Equipment.

Con respecto al perfil de nuevos clientes potenciales, el estudio muestra una intención de compra más elevada entre los dentistas que contestan vía web y que están inscritos a newsletter profesionales, junto a quienes dirigen clínicas de mayor tamaño (35% para los que tienen 3 o más sillones y que realizan más de 50 consultas por semana). No aparecen diferencias significativas según la edad del dentista, pero es muy importante el tipo de dotación tecnológica de la clínica, con una intención de compra que supera el 40% para los dentistas que tienen diagnósticos por imágenes 3D.

Vale la pena notar que únicamente un 8% de quienes declaran su intención de compra futura del escáner intraoral están seguros de realizar la inversión en los próximos dos años, mientras que el 18% contesta que «probablemente lo compraría».

Esta gran diferencia entre «lo cierto» y «lo probable» nos lleva a pensar que las ventas del futuro estarán muy influidas por el tipo de oferta que se generará en el mercado: cuanto más sepan motivar a los clientes la industria y la distribución, resolviendo sus dudas y ayudándoles a solucionar problemas objetivos y subjetivos (como los temores por la lenta «curva de aprendizaje»), más amplia será la difusión de esta tecnología y de esta metódica de toma de las impresiones.