Formación como base

La formación continua del equipo es, sin duda, un valor seguro para las diferentes agrupaciones existentes y las clínicas que aspiran a formar parte de las mismas. Por ello, dichos grupos dedican un capítulo de su razón de ser a las actividades formativas. Tal y como afirmó Gabriel Ríos, «dentro de Dental Quality nosotros contamos con varios comités, uno de ellos es el de formación, y programamos entre ocho y diez formaciones anuales en aquellos temas que son más requeridos por nuestros asociados». En opinión del Dr. Badanelli «el hecho diferencial de todos los que estamos aquí es la calidad asistencial y ésta es formación. Ambas derivan y son la base del producto global que todos queremos hacer mejor. Nosotros contamos con una bolsa de trabajo de dentistas, personal auxiliar, de recepción y administración. Estamos ligados a algunos centros de formación y lo utilizamos como flujo de personal para dicha bolsa».

Del mismo modo, para el Dr. Bowen, «es básico que haya una buena formación continuada y que los pacientes tengan una experiencia muy buena de la clínica».

En el caso de BQDC, Romea mostró su acuerdo con el resto de asistentes anunciando que, en su caso, «tenemos un proyecto reciente, fruto de los currículos que recibimos continuamente de todos los perfiles profesionales necesarios en una clínica. Se trata de una plataforma web en la que quedan sistematizados. Después procuramos validarlos con encuentros presenciales y pasan a formar parte, también, de una bolsa de trabajo por provincias. De esta forma, cuando una clínica requiere un cierto perfil profesional accede y elige entre los candidatos».

Agrupación futura

Todos los asistentes coincidieron en la creciente necesidad de unión de las pequeñas clínicas dentales para adaptarse a las nuevas condiciones dictadas por un mercado en el que la competencia es cada vez mayor.

Para el Dr. Bowen, «la tendencia obligada de cara al futuro es que las clínicas se vayan agrupando, porque si no, es imposible una supervivencia frente a grandes corporaciones. Éstas, hoy por hoy, tienen el tema de la calidad apartado, pero empiezan a preocuparse. Tardarán cinco, diez, quince años, pero lo acabarán consiguiendo y si no hay una agrupación de clínicas yo lo veo muy difícil». Por su parte, el Dr. Badanelli aseguró que «el enemigo no son los grandes grupos de inversores, sino las compañías de seguros, que tienen una capacidad de organización que nosotros no tenemos. Los 1.500 dentistas que salen al año, y que cada vez están mejor formados y tienen necesidades de trabajo, son para ellos la gallina de los huevos de oro. No obstante, estamos en un sector cuyo crecimiento no es nada desdeñable. Se están produciendo cambios, pero hay que adaptarse. Se me ocurre que, en algunos aspectos puntuales, si cooperáramos entre los diferentes grupos, podríamos salir muy favorecidos. Creo que es algo que deberíamos madurar», aseguró.

A este respecto, Cristina Leube concluyó que «todo lo que sea potenciar que el paciente tenga la mejor salud y atención, bienvenido sea. Lo importante es que evolucionen los clínicos, la atención de las personas que trabajan con ellos, y que el paciente reciba la mejor atención posible. Que nos agrupemos en quinientas mil formas diferentes probablemente cambiará, pero lo que sí espero es que dentro de cinco años el 99,9% de la población tenga ya atención sanitaria en el tema dental y que los clínicos estén dando con una tecnología ‘pata negra’».


¿Posibles marcas blancas?

Uno de los temas planteados en torno al asociacionismo fue la posibilidad de crear marcas blancas, algo que sí está encima de la mesa de Merit Quality Oral Care. «Si nosotros conocemos perfectamente los requisitos que debe cumplir aquello con lo que trabajamos, ¿por qué no vamos a diseñar, producir o incluso vender nuestros productos, que emanan solo del conocimiento que tenemos de nuestra profesión?», se pregunta el Dr. Badanelli. Del mismo modo, Agustín Hurtado añadió que «evidentemente, si el mercado es tan grande, ¿por qué renunciar a una parte de él si se es capaz?». Por el contrario, el Dr. Antonio Bowen aseguró que «en Red Adecoa no nos lo hemos planteado, nuestra política se dirige más a buscar nichos de tratamientos que no se están realizando y que sí deberían producirse».


El Dr. Luciano Badanelli, en el centro de la imagen, aprovechó la reunión para realizar un llamamiento a la cooperación entre las diferentes agrupaciones en temas específicos.

«Una clínica dental es un caramelo»

A la hora de analizar la actual competencia existente en el sector dental español, Xavier Romea repasó algunas cifras. «En España hay 26.000 clínicas y 36.000 odontólogos y entran en el mercado nacional 1.500 nuevos dentistas cada año, lo que supone una presión tremenda. No obstante, todavía existe un 40% de personas que no acuden al dentista regularmente, por lo que hay un margen desde el punto de vista de la demanda. Por otro lado, vemos que los grandes grupos empresariales siguen pretendiendo entrar en el sector a través de participaciones en grupos o individualmente en clínicas. Ellos son quienes mejor olfato tienen para saber dónde está la rentabilidad que buscan, y por ello apuestan, entre otros sectores, muy especialmente por el dental». En el mismo sentido, el Dr. Badanelli insistió en que «una clínica dental es un caramelo para los grupos inversores por los márgenes que se manejan en el mundo de la Odontología. Además, dichos grupos están mucho mejor formados en la organización de estructuras empresariales, en creación de marcas, marketing, etc. Aunque es verdad que algunas de esas inversiones han sido un fiasco, y lo han sido en gran parte por despreciar el factor humano y centrarse en la productividad igualando el valor de cada uno de los dentistas», aseguró.


La calidad como filtro

En la mayoría de las asociaciones y empresas presentes en este encuentro la cantidad de clínicas que pueden entrar a formar parte de las mismas viene marcada por un único filtro: la calidad. «Por parte de Adecoa no hay ningún númerus clausus como tal, todas están basadas en unos procesos de calidad. Otra cosa diferente es cuántas clínicas están preparadas para aportarla», afirmó el Dr. Bowen. Por su parte, Agustín Hurtado remarcó que «el hecho de asociarte con un compañero en el sector de la prótesis da vértigo. Si quieres poner un rango de calidad hay un tope por lo bajo que no puedes admitir porque deterioras esa supuesta calidad. Entran con unos filtros que dan a entender que pueden mantenerla y de ahí lo que hay que hacer es subir, pero no bajar en ningún momento». Otras limitaciones vienen dadas por el número de habitantes y población, como en el caso de BQDC, cuyo objetivo es tener una sola clínica por provincias o Merit: «No tenemos ningún criterio excluyente que no sea la calidad, pero sí tenemos unos límites por población, una clínica por cada 30.000 o 50.000 habitantes, dependiendo de la zona», apostilló el Dr. Badanelli.


Los invitados, uno a uno

  • Xavier Romea. Director gerente de Best Quality Dental Centers (BQDC).
  • Cristina Leube. Gerente de Excellence Dental Centers (EDC).
  • Agustín Hurtado. Codirector de Corus Zircotecnic.
  • Gabriel Ríos. Gerente de Dental Quality.
  • Luciano Badanelli. En representación de Merit Quality Oral Care.
  • Antonio Bowen. En representación de Red Adecoa.