Gráfico 1

Los protésicos se alejan de la subcontratación a colegas

Actualmente son más del 50% los laboratorios protésicos que ofrecen a sus clientes prótesis elaboradas mediante flujo digital. Este porcentaje, aunque en crecimiento, no ha aumentado demasiado en los últimos cinco años, pero han crecido los laboratorios directamente equipados con tecnologías digitales, que anteriormente se servían de la subcontratación total.

El último estudio realizado por Key-Stone demuestra cómo el recurso al «outsourcing» entre los laboratorios ha pasado del 65%, en 2013, al 43% en 2017. Este análisis ha sido realizado a través de la investigación OmniVision, basada en entrevistas telefónicas efectuadas en una muestra representativa de 600 laboratorios. Dicha encuesta se repite desde hace ocho años y permite analizar las tendencias en el tiempo (Gráfico 1).

En particular, la nueva encuesta permite observar el incremento en la presencia de escáneres, que se ha incrementado del 41% al 49% en cinco años, y, fundamentalmente, el gran desarrollo logrado por el sistema de fresado interno, que actualmente está presente en el 25% de los laboratorios, con un gran incremento en el último año. En lo relativo a la subcontratación, es notorio cómo ésta viene realizándose a través de fabricantes y grandes centros de fresado, o también entre colegas, o lo que es lo mismo, abasteciéndose a través de otros laboratorios protésicos convenientemente equipados (Gráfico 2).

Gráfico 2

A pesar de la disminución del proceso de outsourcing, ha crecido notablemente el recurso a los centros de fresado, pasando del 50% al 71% en 2017. Otras investigaciones de Key-Stone muestran cómo este canal de fabricantes (o centros de fresado) se utiliza en su mayoría para la elaboración de metales.

No obstante, es sorprendente la drástica caída de la contratación de proyectos a otros laboratorios protésicos, que se ha reducido a la mitad, pasando del 60% en 2013, hasta el 31% en el último año.

La tendencia prevalente es entonces la de realizar las elaboraciones del circonio y de la vitrocerámica directamente en el laboratorio propio, utilizando las unidades de fresado «in house».

Se trata de un claro síntoma del deseo de una mayor independencia por parte del laboratorio, que se sirve de centros especializados para las elaboraciones más complejas, mientras que mantiene en su interior todo aquello que puede realizarse con tecnologías que resultan estar al alcance de una pequeña empresa y son capaces de garantizar la calidad de las manufacturas.