Figura 1. La prótesis dental ha de atender al canon de belleza dental del paciente aportando un aspecto que denote salud, la mayor juventud posible y una adecuación a la edad del paciente.

Introducción

La elaboración de una prótesis completa, una sobredentadura o una prótesis híbrida, debe tener como punto de partida la consideración de estas prótesis como auténticas rehabilitaciones, en el sentido amplio del término: el de volver a habilitar a un paciente desdentado. Para ello, cualquiera de estas prótesis deberá abordarse desde una doble perspectiva: la funcional y la estética. En este artículo nos hemos centrado en los aspectos estéticos de estas rehabilitaciones.

Desde el punto de vista de la estética, hemos de alcanzar dos objetivos: por un lado, la integración de la prótesis en el paciente -conseguir enmascarar su artificialidad- y, por otro, su belleza. El paciente exige uno y otro (Figura 1).

Y este debe ser nuestro reto, poder satisfacer las exigencias del paciente en cuanto a la integración, adecuándola a su edad, y atender a su canon de belleza dental aportando también un aspecto que denote juventud y salud.

Para descargar el artículo completo en PDF debes estar registrado.

Regístrate