De izda. a dcha., el Dr. Ángel Alcaide (Oral-B Professional); Sonia Sanz (Ziacom Medical); Laura del Valle (Oral B Professional); David Linares (Ziacom Medical); Sonia Gómara (Ivoclar Vivadent); José Luis del Moral, director de GACETA DENTAL; Raquel Durán (Sweden & Martina); Juan España (Sineldent); Gianfranco Parente (Sweden & Martina) y Marcial Hernéndez (VP20 Consultores).

Junto al desarrollo digital de clínicas y laboratorios dentales

Seis empresas de la industria odontológica reunidas por GACETA DENTAL debatieron sobre las necesidades y el futuro del sector de cara a los próximos años. Entre los temas analizados destacaron como máximas preocupaciones, el desarrollo de nuevos implantes para hacer frente a la enfermedad periodontal, lograr una mejor comunicación e integración de los equipos, regular la formación, así como hacer del reto digital una auténtica realidad.

Comienza un año más cargado de retos para los fabricantes y distribuidores del sector dental cuya principal finalidad será la de proporcionar la mejor solución posible a las necesidades presentes y futuras que la Odontología afronta en nuestro país. Un 2017 repleto de congresos y ferias de interés, con la IDS de Colonia en marzo y el Congreso de la Federación Dental Internacional (FDI) de Madrid a finales de agosto como fechas de singular relevancia para todos los agentes del sector.

Con el fin de adelantarnos a lo que será este nuevo ejercicio en el mundo odontológico, representantes de algunas de las principales empresas de fabricación y distribución de productos dentales y gestión acudieron a un desayuno de trabajo, organizado por GACETA DENTAL; un encuentro en el que se abordaron los temas que preocupan y ocupan a la industria dental, tales como crear nuevos diseños de implantes que contribuyan a evitar la periimplantitis; el desarrollo digital de clínicas y laboratorios dentales; optimizar su comunicación y fomentar el trabajo en equipo entre los distintos profesionales implicados; la mejora de la formación; la innovación en materiales odontológicos y la importancia de la prevención, tanto en la salud bucodental como en la general.

Sobre todos ellos debatieron a lo largo del encuentro Sonia Gómara, directora general de Ivoclar Vivadent; Gianfranco Parente, director general y comercial para España y Portugal de Sweden & Martina, acompañado por Raquel Durán, responsable de Relaciones Institucionales de la compañía; David Linares, product manager de Ziacom Medical, que acudió junto a Sonia Sanz, relaciones públicas y communication manager de la firma; Laura del Valle, country leader Oral-B Professional y el Dr. Ángel Alcaide, responsable de Relaciones Académicas y Profesionales también de Oral-B Professional; Juan España, director técnico de Sineldent y Marcial Hernández, director general y experto en gestión y marketing dental de VP20 Consultores.

Exceso de implantes

David Linares fue el encargado de inaugurar el debate poniendo sobre la mesa uno de los temas de los que más se habla en los encuentros del sector en los últimos tiempos y que todos los actores coinciden en que va a ser necesario abordar: la periimplantitis.

«Actualmente, en los congresos se habla de manera muy preocupante de esta enfermedad. Toda la industria está focalizada en buscar una solución, en encontrar nuevos tratamientos, técnicas y diseños de implantes que contribuyan a evitarla», afirmó Linares. «De hecho, ha habido profesionales que han especulado que si no fuese por esta patología, la Implantología tendría techo. Entre otros motivos porque se envejece la población, los tratamientos implantológicos son de más calidad, duran más años sin mantenimiento y la gente joven tiene mejor salud oral, por lo que necesitan menos implantes. Pero en la actualidad hay un gran porcentaje de la población que sufre esta enfermedad periodontal asociada a la Implantología, lo que crea esta nueva situación que hace que se dinamice el mercado implantológico.

Los invitados al encuentro intercambiaron visiones en torno a las principales preocupaciones del sector dental.

De hecho, los grandes profesionales que son referentes en los congresos hablan de casos complejos y estos siempre están asociados a la periimplantitis», concluyó Linares.

De la misma opinión se mostró desde Sweden & Martina Raquel Durán, quien se refirió a que en el ámbito de las universidades también se habla de retirar implantes dentro de unos años debido a la periimplantitis. «Se está haciendo un abuso masivo por parte de algunas casas comerciales que han entrado en España para hacer negocio, dejando a un lado la visión científica».

Precisamente y haciendo referencia al citado «abuso de las casas comerciales por vender implantes», Marcial Hernández, de VP20 Consultores, también se refirió a que «la periimplantitis es uno de los problemas que probablemente nos vamos a encontrar en los próximos años. Se ponen tantos “tornillos” que los próximos diez años va a ser una de las materias que se va tratar en cualquier foro como este, cómo solucionamos todo lo que hemos hecho diez años atrás. Esto es lo que vemos los que nos dedicamos a la gestión, que también estamos involucrados en hacer que nuestros clientes, que son las clínicas dentales, mejoren y prosperen desde el ámbito del negocio. Desde mi punto de vista el problema es la descompensación. Cuando se plantean casos en los que la Implantología forma parte de un mercadeo que tiene que ver con la falta de formación, dicha descompensación viene dada porque existe mucha tecnología para colocar más «tornillos», pero las personas que se ocupan de ello no tienen mucho criterio científico o técnico para hacerlo. Quizás haya que conseguir un mantenimiento del equilibrio en cuanto a la capacidad que tienen tanto los protésicos como los odontólogos, en hacer su trabajo correctamente. Además, el tema con el que nos encontramos todos los días es que los valores que hacen que las clínicas triunfen están sirviendo de puente a lo que es el entendimiento general de la población, la gente sabe más de implantes que hace diez años».

Formar e informar

A este respecto, David Linares aseguró que la realidad actual es que los pacientes van a las clínicas pidiendo implantes. «El marketing ha conseguido que el paciente los quiera y yo estoy encantado porque represento a un fabricante de implantes. No voy a educar al sector, nosotros cumplimos con la normativa, tenemos nuestros valores éticos y un objetivo legítimo de obtener beneficios fabricando lo que fabricamos con calidad. No pretendo cambiar el mundo ni educar a nadie, pero hay que ser consciente de la realidad y esta es que el marketing ha triunfado y que los pacientes piden implantes. Luego en los congresos se habla mucho de ciencia y de investigación y, sin embargo, vemos que muy pocas clínicas dentales cuentan, por ejemplo, con un sistema digital de oclusión. Es evidente que hay un vacío en esa área que la industria tiene que cubrir y que hay soluciones muy limitadas que se ocupen de esa necesidad clarísima», concluyó Linares.

Para Sonia Gómara la influencia del marketing también es una evidencia de cara al paciente. «Los últimos 15 años, evidentemente, el mercado ha dado un vuelco. Ahora los pacientes solicitan implantes. Hablamos de la influencia del marketing, pero ¿de qué tipo?, ¿qué tipo de publicidad se está haciendo en prensa y televisión? Además, también depende del profesional. Como en todos los ámbitos, hay profesionales excelentes y otros que tienen algunas carencias y la tarea de gran parte de la industria y de los fabricantes es responsabilizar, formar e informar, tanto al odontólogo como al protésico sobre los materiales que utiliza y cómo debe hacerlo para que su prótesis, su obturación o su implante sea todo un éxito. Es muy importante que, por parte de la industria, nos preocupemos mucho por la formación y la información».

En este punto, David Linares quiso mostrar su opinión al respecto asegurando que «subyace la necesidad de formar. Todos los actores de este sector debemos mejorar la formación, pero hay responsables que deben regularla y exigir una capacitación del profesional para ejercer determinadas disciplinas. Yo me pregunto si no será el momento de que se exija una formación mínima para que el acto implantológico solo lo pueda realizar el profesional que tiene una especialización que lo capacite para ello. Dejamos caer veladamente quejas sobre las redes de clínicas, las franquicias, la falta de ética, el marketing…, pero no nos olvidemos de que los verdaderos protagonistas son los profesionales que ponen los implantes. Ellos reciben una formación en un colectivo altamente cualificado que es el que regula dicha preparación y hay unos colegios profesionales que establecen las normas del juego.

Entonces, ¿de qué nos quejamos?, ¿realmente existe una voluntad de cambio? Nosotros somos la industria, fabricamos por demanda de lo que se consume, pero los protagonistas de ese consumo son los profesionales, las organizaciones que los forman y los actores que los regulan, no nosotros como industria», afirmó Linares.

Cien por cien de acuerdo con esta última opinión se mostró Marcial Hernández, para quien «a nivel institucional se está planteando el hecho de regular la publicidad cuando lo que hay que hacer es regular la capacidad de trabajar bajo esa publicidad. Tiene que existir una regulación para que el problema no nos estalle porque es cierto que el servicio estrella en las clínicas dentales son los implantes y la ortodoncia. Nos estamos planteando que va a haber periimplantitis, que hay problemas de oclusión y que vamos a tener que solucionar aquellos problemas que se dieron quince años atrás, pero no hay nadie que se siente a plantearse cómo se soluciona todo esto para que no siga pasando».

Mejorar el trabajo en equipo de todos los actores que intervienen en el sector dental fue uno de los asuntos más debatidos.

Gianfranco Parente quiso referirse también a la situación del sector existente en Italia, donde, por ejemplo, en la actualidad una higienista solo puede actuar si está licenciada. «Esta situación la han obtenido después de muchísima lucha, porque los primeros que no querían que fueran licenciadas eran los doctores. Lo mismo ocurre con los protésicos, que, en Italia, están a un nivel más elevado, cobran muchísimo más dinero y tienen una mayor capacidad para formarse. Además, en Italia, por una ley más restrictiva, en principio no se han instalado las franquicias, aunque para mí las franquicias son empresas y como tal tienen sus trabajadores. Un odontólogo, si está gradudado puede trabajar con todos. Yo a veces he escuchado decir que el nivel de los odontólogos de las franquicias era muy bajo. Eso lo decide el mercado. Si una persona hace Odontología y encuentra trabajo en una franquicia, ¿por qué no tiene que trabajar?», planteó.

El protésico, clave

Junto a la preocupaciones comunes acerca de la periimplantitis y la formación, también se incidió a lo largo del encuentro en la importancia de la figura del técnico dental.

Raquel Durán fue la primera en insistir en el destacado papel del protésico y de la prótesis. «Nosotros como casa comercial consideramos que si una buena prótesis no está ligada a un implante, este no funcionará y al final tendremos problemas con los pacientes. Por ello, desde Sweden & Martina estamos muy enfocados al CAD/CAM, a los escáneres intraorales y las prótesis personalizadas».

Juan España mostró su absoluta conformidad al respecto, asegurando que «sin una buena prótesis, el implante no sirve casi de nada… y ya no solo la prótesis sino todo lo relativo a su seguimiento».

Sobre el merecido reconocimiento al laboratorio dental, David Linares aseguró tener la percepción de que en el mundo de la Implantología, «el laboratorio dental es el hermano menor de la solución. Yo comparto su mérito, pero sinceramente creo que en el mercado no es una realidad, sino la pretensión, lo políticamente correcto».

Contraria a esta opinión se manifestó Sonia Gómara, al asegurar que «tan importante es el médico estomatólogo o el odontólogo como el técnico dental. Un odontólogo puede ser muy buen profesional, puede realizar las mejores obturaciones, los mejores implantes, pero si detrás no tiene a su mano derecha, que es el protésico dental, esa prótesis o ese implante va a fracasar. Lo que sí es cierto, es que los tiempos cambian y el mercado ha cambiado muchísimo. Ahora, el laboratorio tiene dos formas de proceder: o bien de forma analógica, que cada vez va siendo menor, o bien de forma digital, cuyo flujo hará que el protésico vaya a poder ahorrar mucho tiempo y dinero, pero lógicamente seguirá dando su último retoque, porque es un artista. Yo entiendo que los protésicos sí que están reconocidos».

Desde su experiencia como director técnico de Sineldent, Juan España quiso destacar en este punto de la conversación que «el laboratorio quizás sea el actor profesional que más esfuerzo ha hecho por la prótesis y por evolucionar. A nivel mundial posiblemente no haya un negocio en el que día a día se trabaje tanto digitalmente».

Otro punto de vista fue el aportado por el doctor Ángel Alcaide, quien también considera fundamental el papel desempeñado por los protésicos. «El problema que yo veo es que la formación que les llega desde los clínicos va dirigida casi exclusivamente a mejorar la estética, mayor translucidez, mejores colores…, pero no nos hemos sentado con el protésico para realizar una formación en cuanto a diseño de prótesis que permitan que el paciente se pueda limpiar. Eso es algo que quizás no hemos transmitido, desde lo que es la encía hacia la prótesis, esa necesidad de formar en ese sentido o, por lo menos, de agregar criterios. No esperar a que venga el problema sino, antes incluso de poner el implante, reforzar la instrucción de higiene, enseñar al paciente a cepillarse bien para que cuando pongamos la prótesis y el implante no sea un trabajo que empiece en ese momento».