España es el país europeo donde más ha crecido la ortodoncia invisible, asegura el Dr. Manuel Román.

Dr. Manuel Román, Presidente de SEDA (Sociedad Española de Alineadores)

Sumar conocimientos, compartir experiencias, divulgar las novedades y avanzar en el desarrollo de las técnicas con los alineadores son las premisas que justifican la reciente creación de la Sociedad Española de Alineadores (SEDA). Su presidente, el Dr. Manuel Román, añade, además, la necesidad de atender a cientos de profesionales que demandaban una sociedad específica para estas técnicas y sistemas ortodóncicos. En sus primeros meses de vida, la organización cuenta ya con más de 600 miembros.

—¿Cómo surgió la idea de poner en marcha SEDA?
—La Odontología está sufriendo una revolución en los últimos años originada por el evolucionismo social y los avances tecnológicos. Desde el bambú o el marfil, continuando con los metales preciosos y aleaciones como el acero o el nitinol, pasando por la goma vulcanizada y el caucho elástico, hasta llegar a los poliuretanos termoplásticos; vemos que los materiales y las técnicas han cambiado, por lo que nosotros también hemos de hacerlo para adaptarnos a las nuevas tecnologías.

En un estudio del American Journal of Orthodontics se revela que solo uno de cada dos adultos acepta llevar brackets metálicos. Imagina la frustración de muchos compañeros que, tras cinco años de carrera y tres años de máster, salen a la calle sin conocimientos sobre sistemas en auge que cada día son más demandados por los pacientes, o, profesionales más veteranos que cuando se formaron no se habían popularizado estos sistemas.

Por estos motivos, entre otros, nace la Sociedad Española de Alineadores (SEDA), cuyo propósito fundamental es proporcionar información imparcial y práctica para los dentistas y ortodoncistas en todo tipo de sistemas de alineadores.

—¿Quiénes están detrás de esta sociedad?
—Profesionales que comparten su tiempo y su trabajo de manera desinteresada y no remunerada para el correcto desempeño de la Sociedad. Contamos, por ejemplo, con representación universitaria, en la figura del profesor José Luis Gandía, o, con el primer ortodoncista que trató a un paciente con el sistema Invisalign en España, el Dr. Kamy Malekian.

—¿Con qué objetivos y propósitos nace la Sociedad Española de Alineadores?
—SEDA es una sociedad científica sin ánimo de lucro que nace con el objetivo de sumar conocimientos, compartir experiencias, divulgar las novedades y avanzar en el desarrollo de las técnicas con los alineadores.

Creemos que la mejor manera de ayudar a los profesionales, y por lo tanto a los pacientes, es a través de la formación y educación. Queremos impulsar la información e invitar a nuestros socios a sumarse a compartir conocimientos.

Nuestro propósito para el año que viene será la publicación de becas, ayudas y subvenciones para investigación y desarrollo. Creemos que España tiene que ser líder en innovación y convertirse en una referencia mundial, por ello tenemos que invertir en I+D.

—¿Por qué se ha buscado esta parcela de la Ortodoncia «un espacio propio»?
—Era un paso necesario. Al igual que hemos pasado del barbero, al médico, cirujano dentista, estomatólogo, dentista y finalmente ortodoncista, ha llegado el momento de continuar con la evolución.

En Europa existen la Sociedad Europea de Ortodoncia Lingual (European Society of Lingual Orthodontics, ESLO) o la Sociedad Europea de Alineadores (European Aligner Society: EAS), por lo que en España no podíamos mirar a otro lado.

No podíamos desoír a los cientos de profesionales que demandaban una sociedad específica para estas técnicas y que, por cuestiones de tiempo o temática, no podían ser tratadas en otras sociedades.

—¿Con qué número de socios cuentan a día de hoy? ¿Cuál ha sido la respuesta de la profesión a esta nueva organización desde su puesta en marcha?
—Tras el nacimiento de la sociedad, en los tres primeros meses hemos tenido más de 600 miembros. Esto representa uno de cada cuatro ortodoncistas de España, por lo que ha tenido una acogida excelente.

—¿Cuáles son las perspectivas de crecimiento a corto plazo?
—Nuestras perspectivas son altas, para nuestra próxima reunión anual preveemos entre 1.200 y 1.500 socios.

—¿Qué actividades tiene previsto poner en marcha la asociación?
—Estamos trabajando en el congreso del 2017, que tendrá lugar del 6 al 7 de octubre en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid, ya que es el mayor auditorio de la capital.
En enero saldrá a la luz la revista de la Sociedad Española de Alineadores, donde todos los miembros podrán compartir información y estar al día sobre las últimas novedades.
Asimismo, estamos preparando una plataforma digital para las comunicaciones con nuestros socios.

—En el mes septiembre pasado han celebrado su primer congreso, ¿qué balance hace del mismo?
—Estamos muy contentos porque ciertamente ha sido todo un éxito de participación. La primera reunión se celebró en el Círculo de Bellas Artes de Madrid con más medio millar de asistentes. En menos de dos meses, se agotaron las plazas, alcanzando así el lleno absoluto. Lo único negativo fue no poder atender las peticiones de asistencia al congreso de todos los doctores interesados. En una encuesta realizada posteriormente, el 92,4% de los asistentes lo recomendarían mientras que el 7,6% no estaría seguro.

—¿Qué se ha podido ver en este foro?
—Hemos podido realizar una puesta al día y ver de primera mano las últimas novedades, desde un punto de vista clínico y científico, de la mano de los mejores ponentes nacionales e internacionales.

Desde la SEDA pretenden reglar la formación en aparatología invisible y crear un sello de calidad, asegura el Dr. Román.
Desde la SEDA pretenden reglar la formación en aparatología invisible y crear un sello de calidad, asegura el Dr. Román.

También hemos sido testigos de la presentación de las innovaciones de las casas comerciales. Por ejemplo, Ortobao exhibió por primera vez en España el nuevo Motion Clear o Invisalign presentó en primicia las próximas novedades y lanzamientos que tendrán lugar en los próximos meses.

Me gustaría agradecer la participación a todos los ponentes, concretamente, a los doctores Arturo Vela, Iván Malagón, Francesco Garino, Enrique Fernández, Andreu Puigdollers, José Luis Gandía, Kamy Malekian y David Couchat.

—¿Qué desarrollo han experimentado el campo de los alineadores invisibles dentro de la Ortodoncia en nuestro país?
—Los alineadores ya forman parte del día a día de la mayoría de clínicas dentales de nuestro país, llegando incluso a sobrepasar en algunos casos los tratamientos con aparatología convencional.

En la mayoría de ofertas de trabajo se requieren ortodoncistas certificados en ortodoncia con alineadores, sin importar incluso la universidad de procedencia.

Desde el punto de vista comercial, en España contamos con varios sistemas de alineadores propios «made in Spain».

—Al hilo de este desarrollo la formación ha ido creciendo, ¿cómo son los cursos a los que puede optar un profesional de la Odontología interesado por este campo?
—A día de hoy la formación es muy dispar, siendo ofrecida solo por algunas universidades, cursos privados o a través de las casas comerciales. Desde la SEDA queremos reglar la formación y crear un sello de calidad.

—¿En qué países ha experimentado la ortodoncia invisible un mayor desarrollo?
—En el último año España ha tenido un crecimiento de más de un 50%, siendo uno de los países que más ha crecido del mundo junto a China y Japón, colocándose en segundo puesto en Europa tras Alemania. Siendo este un dato más que defiende, avala y justifica la necesidad de la SEDA.

—¿Cómo ha evolucionado la aparatología invisible desde que nació?
—La aparatología transparente y removible ha sufrido un crecimiento exponencial. El ritmo de crecimiento aumenta cada año más rápidamente. Nos encontramos ante un fenómeno que ha llegado para quedarse.

—¿Cuáles son sus grandes desafíos presentes y futuros?
—Actualmente tenemos dos grandes desafíos. Aunque hemos tenido muy buena acogida por otras sociedades españolas e internacionales, nos encontramos con el reto de ser reconocidos y respetados por todas las sociedades científicas de nuestro país.

En segundo lugar, aunque no menos importante, el gran desafío será luchar contra la instauración en España de sistemas de «hazlo tú mismo» mediante los cuales los pacientes se puedan tratar a sí mismos desde sus casas sin necesidad de acudir a un profesional.

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