Por su parte, la secretaria del OESPO, la Dra. Elena Labajo González, añadió que debería existir un control procedente de la propia clínica. «De hecho, muchas veces se puede tender a pensar que los problemas en seguridad del paciente están en relación con una actitud temeraria, pero no, normalmente equivocarse en recetar algo es consecuencia de muchas horas en la clínica, despistes…, son cosas que nos pueden pasar a todos por no llevar unos controles que, además, son sencillos. Es importante, pues, separar lo que es la mala praxis de la seguridad del paciente, porque muchas veces van ligadas».

En opinión del doctor Andrés Santiago Sáez, «para llevar a cabo los controles existen los listados de verificación que proceden de la industria de la aviación y de las centrales nucleares. Cuando compruebas que el material está bien esterilizado, que no hay posibilidad de contagio…, acabas asumiendo un procedimiento que verifica que los procesos son de calidad».

Una de las vías para poder inspeccionar los mecanismos de seguridad del paciente en las clínicas podría ser, según el Dr. Perea Pérez, «el desarrollo de las rondas de seguridad ya existentes en los hospitales, pero esto implicaría, de alguna manera, inspeccionar las clínicas. Ahí seguramente serán los servicios de Sanidad de las comunidades autónomas las que tendrían potestad para poder realizar dicho control. Es muy difícil porque cada comunidad funciona con sus propios parámetros. Una de las cosas que desde el OESPO se intentó desde su creación es, ya que la administración del estado está disgregada en comunidades autónomas en el ámbito sanitario, que existiera un observatorio de seguridad del paciente en Odontología en cada consejo autonómico. Queremos arrancar el primer Observatorio en Aragón y que las demás se vayan sumando».

Más allá de hacer hincapié en la necesidad de instaurar una serie de controles, para el el vicesecretario del Consejo General de Dentistas «es más un problema de concienciación máxima del odontólogo, ya que es aquí donde adquiere verdadera relevancia la figura del profesional».

Concienciar al paciente

Uno de los asuntos que se planteó en este encuentro fue la posibilidad de que el propio paciente empiece a tomar conciencia del concepto de su seguridad.

Para el director del OESPO, «sería lo ideal, pero como objetivo está muy lejos de lo que podemos conseguir, por lo menos, hoy por hoy. El principal objetivo que nos hemos marcado, entre otros, es intentar difundir el significado de seguridad del paciente, para lo que establecimos, en base a toda la metodología con la que contábamos, once medidas básicas de seguridad que consideramos muy fáciles de implementar y muy efectivas respecto a su coste. Se trata, simplemente, de un cambio de mentalidad para mejorar la seguridad de las clínicas».

Tal y como aseguró el Dr. Andrés Santiago Sáez «hemos puesto en marcha una iniciativa que ha consistido en grabar un vídeo de seguridad para pacientes en el que a lo largo de veinte minutos se explica en qué consiste la seguridad del paciente con el fin de que este empiece a tomar conciencia».

Del mismo modo, el doctor Perea se refirió a la inversión realizada por parte del Consejo General de Dentistas en un equipo de grabación que se utiliza actualmente para documentar toda una serie de supuestos de manera que puedan emitirse en las salas de espera de las clínicas dentales informando sobre las medidas de seguridad existentes en cada una de ellas.

«Al final», añadió el Dr. Santiago Sáez, «estamos intentando cambiar la cultura de la responsabilidad personal por la cultura de fallos en los sistemas. Los sistemas fallan y los seres humanos fallamos. El objetivo es que los fallos no lleguen al paciente».

Escasez de casos

Al contrario de lo que sucede en Medicina, donde los datos sobre el error son amplios, en Odontología no existen apenas estudios que traten sobre la frecuencia de los errores cometidos durante la práctica odontológica. Esto puede deberse a la menor repercusión para la salud del paciente que suelen tener, y también a la gran dispersión de la profesión odontológica que complica cualquier tipo de registro.

Los doctores Elena Labajo González y Andrés Santiago Sáez hablaron de las principales acciones del OESPO.
Los doctores Elena Labajo González y Andrés Santiago Sáez hablaron de las principales acciones del OESPO.

Según Bernardo Perea, «en la práctica dental los daños que se producen son muy limitados. El hecho de que alguien tenga un déficit de sensibilidad en la zona labial, por supuesto que es un problema, tanto para el dentista como para el paciente, pero trasladado al contexto de lo que sucede en los hospitales, no deja de ser algo menor. Los daños que sufren los pacientes son muchísimo menores. Nosotros tenemos once casos de fallecimientos relacionados con la actividad odontológica en una serie muy larga de tiempo».

Pese a todo ello, el doctor Perea concluyó que «la responsabilidad en seguridad del paciente en primer lugar debe recaer en el responsable sanitario de la clínica que es quien tiene el control de todos los procedimientos. Estamos trabajando en un procedimiento consistente en un análisis modal de fallos y efectos, AMFE, y que es lo que se debería hacer en cada consulta. Registra cosas tan banales como un pavimento deslizante, porque seguridad del paciente es lo que ocurre desde que el sujeto entra a la consulta, hasta que sale de ella».

Finalmente, el doctor Andrés Santiago Sáez resumió en tres los pilares básicos de la seguridad del paciente en este momento y a nivel mundial: «Crear cultura en seguridad del paciente en el odontólogo; aprender del error y la formación», refiriéndose a la necesidad de realizar un despliegue formativo por medio de vídeos explicativos, actividades presenciales y jornadas presenciales, entre otras acciones.

¿Qué entendemos por seguridad del paciente?

La seguridad del paciente es un área de conocimiento que se ocupa de estudiar los riesgos intrínsecos de la asistencia sanitaria con el fin de prevenirlos. En el caso concreto de la Odontología se sirve de datos y conocimientos establecidos en otras especialidades, junto con una metodología de trabajo específica. El objetivo fundamental de la seguridad del paciente es advertir los daños evitables motivados por la asistencia odontológica, y detectar y minimizar, lo más precozmente posible, los daños inevitables. Adoptar la cultura de la seguridad del paciente implica dar prioridad a esta seguridad por encima de otras consideraciones y objetivos de la práctica asistencial. Toda la seguridad del paciente gira alrededor de un término: el de evento adverso, un daño sufrido por un paciente a consecuencia de un tratamiento sanitario, independientemente de los efectos de la enfermedad de base.

Los asistentes al desayuno debatieron sobre la seguridad de los pacientes como una de las preocupaciones actuales de la práctica dental.
Los asistentes al desayuno debatieron sobre la seguridad de los pacientes como una de las preocupaciones actuales de la práctica dental.

Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico (OESPO)

El Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico (OESPO) es un organismo creado por el Consejo General de Odontólogos y Estomatólogos de España y la Universidad Complutense de Madrid para fomentar la seguridad del paciente odontológico y prevenir cualquier tipo de riesgo derivado de la asistencia dental. Su misión principal es recoger información sobre procedimientos, materiales y situaciones clínicas potencialmente peligrosas, clasificar esta información y estudiarla para, finalmente, proponer diversas medidas que eviten o disminuyan la posibilidad de aparición de dichos riesgos. La información procede de diversas fuentes científicas y legales pero, sobre todo, de las comunicaciones que profesionales y pacientes hacen al OESPO en relación con problemas de seguridad clínica ocurridos durante la asistencia dental. La clasificación y estudio de los riesgos y la propuesta de medidas preventivas corre a cargo de diversos grupos de expertos procedentes de sociedades científicas y de universidades. «El OESPO dispone de un sistema de notificación anónimo, tanto para el paciente como para el profesional. Es anónimo porque, a menudo, la gente tiene miedo a notificar al pensar que el Observatorio es un organismo sancionador, y no lo es en absoluto. Nos interesa saber qué eventos adversos se están produciendo para implantar medidas de mejora», asegura la Dra. Elena Labajo González.

Objetivo: evitar los eventos adversos

Un evento adverso es un daño que sufre un paciente a consecuencia de la asistencia sanitaria. Es un concepto amplio que incluye errores, accidentes, retrasos asistenciales, negligencias, etc., pero no las complicaciones propias de la enfermedad del paciente. Los eventos adversos pueden ser prevenibles o no. La metodología en seguridad del paciente trata de prevenir, en la medida de lo posible, los evitables y limitar las consecuencias de los inevitables. El área de la Odontología que genera más eventos adversos según el director del OESPO, Bernardo Perea Pérez, es la Implantología. «Primero, porque es un procedimiento quirúrgico y evidentemente este siempre va a generar más riesgos que los procedimientos no invasivos, y segundo, porque están poniendo implantes personas que no tienen la formación adecuada para realizarlos». Por su parte, el doctor Andrés Santiago Sáez expuso que «se diferencia entre el incidente de seguridad, el evento adverso y el suceso centinela. El incidente es aquello que ha podido producir el daño, pero no lo ha ocasionado porque ha habido una barrera; el evento adverso es cuando ya ha habido un daño para el paciente y el suceso centinela, cuando el daño es desproporcionado: una discapacidad grave, una muerte. Vamos a poner millones de barreras para que los fallos no lleguen al paciente, esa es la filosofía y está funcionando», concluyó Sáez.

Los invitados, uno a uno

  • Dr. Bernardo Perea Pérez. Director del Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico (OESPO). Profesor de la Escuela de Medicina Legal y Forense de Madrid. Facultad de Medicina (UCM).
  • Dr. Andrés Santiago Sáez. Presidente de la Unidad Funcional de Riesgos del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Miembro del Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico (OESPO).
  • Dra. Elena Labajo González. Secretaria del Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico (OESPO). Profesora contratada doctora del departamento de Toxicología y Legislación sanitaria de la UCM.
  • Dr. Jaime Sánchez Calderón. Vicesecretario del Consejo General de Colegios de Dentistas de España.