De izda. a dcha., los doctores Javier Alández, Elena Figuero y Miguel Ángel Perea; José Luis del Moral, director de GACETA DENTAL; los doctores Sayuri Akagi y Miguel Carasol, y Sol Archanco. (Compromisos profesionales impidieron al doctor Luis Cuadrado, también invitado, figurar en la foto de familia).

Escenario de la salud periodontal y periimplantaria: presente y futuro

La salud periodontal de los españoles es mejorable. Esta fue la principal conclusión de los asistentes a este desayuno de trabajo, que señalaron la prevención como la única herramienta para reducir las elevadas tasas de gingivitis, periodontitis y periimplantitis. Sin embargo, según los expertos en Periodoncia reunidos por GACETA DENTAL, la población aún no está suficientemente concienciada de la transcendencia de estas patologías, que pueden llevarles, a largo plazo, a la pérdida de dientes e implantes.

Los datos de los estudios epidemiológicos elaborados por la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) sobre la salud bucodental de la población laboral en España revelan que la enfermedad periodontal es una asignatura pendiente en nuestro país.

Para hablar de esta disciplina odontológica reunimos a los doctores Sayuri Akagi Camacho, coordinadora de la asignatura de Periodoncia Básica en la Universidad San Pablo CEU y del Máster de Periodoncia Médico Quirúrgica en la misma Facultad; Elena Figuero Ruiz, profesora colaboradora del Máster en Periodoncia e Implantes de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y coordinadora y profesora del diploma de Experto en Clínica Periodontal; Javier Alández, profesor del Máster de Periodoncia e Implantes de la UCM; Miguel Carasol Campillo, presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA); Miguel Ángel Perea, profesor de Periodoncia e Implantes en la UCM y de la Universidad Europea de Madrid (UEM); Luis Cuadrado de Vicente, especialista en Cirugía Plástica, Reconstructora y Estética, y la higienista dental Sol Archanco Gallastegui, presidenta del Colegio de Higienistas Dentales de la Comunidad de Madrid.

Salud periodontal

«La salud periodontal de la población de España no es buena», asegura el doctor Miguel Carasol en la primera intervención. A tenor de los resultados de un estudio coordinado por este especialista, que partió de reconocimientos médicos laborales realizados por la Sociedad de Prevención de Ibermutuamur y contó con el apoyo científico de SEPA y de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, se ha evidenciado que las enfermedades que afectan a las encías son más frecuentes en hombres que en mujeres, en trabajadores con estudios primarios y en personas con menos ingresos.

Este estudio también reveló que la incidencia de estas patologías se incrementa con la edad. «A partir de los 35 años el 38% de la población trabajadora tiene periodontitis, patología que alcanza a más de la mitad a partir de los 45 años», comenta Carasol.

Este estudio sirvió para comparar sus resultados con los obtenidos en las Encuestas de Salud Oral realizadas en España y en otros países, así como para estudiar la asociación de la salud bucodental con el estilo de vida (tabaco, alcohol, dieta, etc.) y, más concretamente, para valorar la posible influencia de determinados factores sistémicos de riesgo cardiovascular y otros estados patológicos en el desarrollo de la enfermedad periodontal. «Estamos en línea con muchos países europeos de nuestro entorno. En Europa Oriental se observan índices más altos de esta enfermedad y en Estados Unidos hay un 47% de periodontitis en la población de entre 30 y 70 años, así que podemos decir que la mitad de la población mundial tiene patología periodontal destructiva», señala Miguel Carasol.

El doctor Javier Alández apunta que «la enfermedad periodontal se divide en gingivitis y periodontitis. Como dice el doctor Carasol, si hablamos de periodontitis nos encontramos con que la mitad de la población la padece, pero si nos centramos en la gingivitis los índices ascienden al 90-95%, y para que exista periodontitis, ha tenido que haber gingivitis previamente, por lo que es una enfermedad que se podría haber prevenido si se hubiesen tomado una serie de medidas a tiempo».

Según el Dr. Miguel Ángel Perea, «las enfermedades periodontales ahora se diagnostican más y mejor debido a la mejor formación que recibe el dentista general a través de las sociedades y los colegios profesionales. El diagnóstico de una gingivitis es muy importante porque puede prevenir posibles pérdidas de hueso en un futuro si la enfermedad progresa».

En cuanto a la periimplantitis y la mucositis, la doctora Elena Figuero aporta los siguientes datos: «Según los estudios más recientes, la prevalencia de periimplantitis en la población general es del 22% de los pacientes y la mucositis periimplantaria afecta al 43%. Estos porcentajes varían mucho en función de la definición de mucositis o periimplantitis empleada y en España aún no tenemos suficientes datos, pero SEPA está realizando un estudio a nivel nacional para tener más información al respecto».

Percepción errónea

Los resultados del estudio coordinado por el doctor Miguel Carasol, que revelan importantes déficits en salud bucodental en la población trabajadora española, contrastan, sin embargo, con la generalmente buena percepción que tienen los ciudadanos sobre esta esfera de su salud.

En este mismo estudio se reveló que la mitad de los encuestados tenían una muy buena o buena percepción de su salud oral. Según Sol Archanco esto ocurre porque «la gingivitis es vista como normal por la población y cuando los pacientes perciben que les sangran las encías no se preocupan, porque creen que no es alarmante, sino algo habitual o hereditario y le restan importancia».

Según la Dra. Elena Figuero «es incomprensible que los pacientes asuman que es normal que les sangren las encías. Si a cualquiera de nosotros nos sangrase un ojo iríamos corriendo al médico, pero en el caso de las encías esto no ocurre. No entiendo cómo no hemos sido capaces de transmitir que esto forma parte de una enfermedad que, a largo plazo, puede hacer que pierdas los dientes».

La doctora Sayuri Akagi también cree que «los pacientes no están concienciados de la importancia de la salud periodontal y vienen a la consulta cuando ya tienen una enfermedad. Para concienciarles hay que mostrarles su patología, enseñarles sus tejidos periodontales inflamados, sangrado gingival… porque es en ese momento cuando empiezan a interesarse. Al decir a un paciente que si no colabora puede llegar a perder los dientes a largo plazo, es cuando se involucra de verdad».

El doctor Luis Cuadrado señala que «no se puede separar la salud periodontal de la salud general. La periodontitis es una enfermedad de muy fácil diagnóstico, tratamiento y mantenimiento, siempre y cuando el paciente esté concienciado y es ahí donde nos encontramos el problema. Eso solo podemos combatirlo con una labor de difusión y concienciación».

Los doctores Luis Cuadrado de Vicente y Elena Figuero, en un momento del desayuno de trabajo.
Los doctores Luis Cuadrado de Vicente y Elena Figuero, en un momento del desayuno de trabajo.

Miguel Carasol afirma que «es evidente que queda aún mucho por hacer en el campo de la educación sanitaria en el área de la Odontología, donde la mayoría de los problemas de salud son relativizados, pero, poco a poco, iremos concienciando a la gente de la importancia de su salud periodontal, igual que la gente se ha ido concienciando de la importancia de dejar de fumar, cuyo hábito ha descendido mucho en los últimos años».
Para Sol Archanco el problema empieza en las clínicas dentales: «En la mayoría de las consultas no se informa al paciente, no se atiende esa primera fase de inflamación y no se resuelve la enfermedad en sus primeros estadios. El protocolo de actuación debe comenzar con la gingivitis y desde las clínicas debemos concienciarnos de ello, no solo tratar la periodontitis, sino también la enfermedad inicial».

Concienciación

Para la representante de los higienistas dentales de Madrid, Sol Archancio, la única vía para atajar las enfermedades periodontales pasa por la concienciación, «que es una de las principales funciones de la figura del higienista», afirma. «Pero concienciar es una tarea muy compleja –continúa–, hay que ir dando al paciente una de cal y otra de arena, decirle lo que está haciendo bien y dónde tiene que incidir más».

Miguel Carasol afirma que «la prevención y el tratamiento de estas enfermedades es algo fundamental, y en este sentido, reforzar el papel del higienista dental es imprescindible. Los higienistas son una figura clave en la clínica dental para la prevención y el tratamiento odontológico básico».

Coincide en esta apreciación Sol Archanco, para quien «la clave de la prevención de las enfermedades periodontales está en los higienistas dentales, porque su tratamiento requiere instruir a los pacientes en técnicas de higiene y hacer posteriormente un seguimiento exhaustivo del progreso de su salud oral, ya que no podemos dejar al paciente hasta que sus índices de placa sean los correctos».

Esta indiscutible idea, aparentemente tan aceptada por la comunidad odontológica, es algo que no se está haciendo en muchas consultas: «Estamos tan centrados en las técnicas complejas de la Odontología, que se nos olvida lo que debería ser la base de nuestra profesión y, en la actualidad, en bastantes clínicas dentales no se está trabajando en las técnicas de higiene de los pacientes ni se está tratando la gingivitis», afirma el Dr. Carasol.

Según Sol Archanco, «hay que hacerles ver a los dentistas que esto es una necesidad y que además es rentable para las clínicas, porque logra fidelizar a los pacientes y motivarles para hacerse otros tratamientos. Lo que no se puede hacer es esperar a que el paciente venga con una enfermedad periodontal y haya que colocarle implantes por esta causa».

El doctor Javier Alández corrobora esta afirmación y dice que «hacer un correcto mantenimiento en este tipo de pacientes es económicamente muy positivo para las clínicas, y por supuesto, muy gratificante para el profesional, que ve que sus tratamientos tienen éxito, porque tanto la Periodoncia como la Implantología funcionan, siempre y cuando exista un adecuado mantenimiento».

Para Miguel Carasol, «cuando hay que bajar a la arena, a la base de los tratamientos odontológicos, que empiezan con la prevención, es decir con la higiene oral, el higienista nos supera ampliamente, porque lo ha interiorizado desde el comienzo de su formación».

Javier Alández afirma, por su parte, que «a lo largo de los años los pacientes tienen más confianza con los higienistas que con los dentistas, porque hemos perdido la motivación de concienciar a los pacientes sobre la higiene oral, de ahí la importancia de formar equipo con el higienista. La comunicación entre el higienista y el odontólogo es clave y esto debería trabajarse desde la universidad, que debería integrar la figura del higienista en la formación de grado y dejar en sus manos algunas materias».

La doctora Elena Figuero también reconoce que «a los odontólogos no les gusta enseñar higiene, lo ven como la parte más básica, cuando es, precisamente por ello, la más importante».

Para Sol Archanco debe tratarse de una labor de equipo: «desde el odontólogo al recepcionista, pasando por el higienista, todos tenemos que dar la misma respuesta al paciente«.

«Eso ya se ha conseguido en las clínicas especializadas en Periodoncia –prosigue Elena Figuero–, pero en las generales es más difícil alcanzar esa actitud de equipo».

Algo que no deja de ser incomprensible para el doctor Carasol, puesto que «en una clínica general, la mitad de los pacientes adultos tienen periodontitis».

Por otro lado, para Sol Archanco, «también es muy importante concienciar a los odontólogos de que no se puede poner implantes a un paciente periodontal si no se le ha tratado previamente su enfermedad».

Lo doctores Miguel Ángel Perea y Sayuri Akagi, y la higienista bucodental Sol Archanco, en un momento del desayuno de trabajo que trató la situación de la Periodoncia.
Lo doctores Miguel Ángel Perea y Sayuri Akagi,
y la higienista bucodental Sol Archanco, en un momento del desayuno de trabajo que trató la situación de la Periodoncia.

En este sentido, el doctor Javier Alández advierte de que «la periimplantitis tiene una alta incidencia porque no se están poniendo los implantes en unas condiciones óptimas, ni después se realiza el mantenimiento necesario, y esto es un grave problema porque mientras que el tratamiento de la periodontisis es predecible, no el de la periimplantitis. En un artículo que publicamos hace años en Gaceta Dental [nº 212, marzo de 2010], titulado ‘Prevalencia, diagnóstico y tratamiento de la periimplantitis’, ya adelantábamos que «ha sido claramente demostrado que los dientes remanentes en pacientes parcialmente desdentados actúan como reservorios para la colonización de implantes de colocación reciente. El estado periodontal de los dientes remanentes, por tanto, influye en la composición de la flora subgingival alrededor de los implantes.

Tenemos evidencia científica que demuestra que para alcanzar el éxito en Implantología el mantenimiento es determinante».

La doctora Sayuri Akagi afirma que «debemos concienciar al paciente de que la enfermedad periodontal es crónica y que, aunque nuestros tratamientos les ayudan, no les protegen totalmente, porque son ellos mismos los que tienen que mantener su salud. Pero la mayoría de las personas se ponen implantes y no aparecen por la clínica en diez años, cuando notan que algo se mueve».

Elena Figuero considera que «se ha estado vendiendo que los implantes son algo para toda la vida y la gente piensa que como no tienen caries no son necesarios los cuidados. Por eso, antes de poner implantes, hay que informar al paciente de que tienen un riesgo y de que va a tener que adoptar unas medidas de mantenimiento en casa y acudir a la clínica de forma regular. La gente tiene que saber que los implantes no son la panacea sino la última alternativa».

Según Sayuri Akagi, «el problema es que nuestra profesión se ha ido mercantilizando y lo que da dinero son los implantes», mientras que Luis Cuadrado cree que «en la actualidad se está vendiendo estética por encima de todo».

«Por eso –dice el doctor Alández–, desde el aspecto profesional debemos enviar el mensaje de que no se pueden poner implantes a aquellos pacientes que tienen activa una enfermedad periodontal, hay que tratar previamente la enfermedad. El problema es que como el negocio está en poner implantes, se ponen de cualquier forma, pero hoy sabemos que los pacientes con enfermedad periodontal tienen mucho más riesgo de padecer periimplantitis».

Otro problema con el que se encuentran los periodoncistas es el diseño de los implantes. Según Miguel Ángel Perea «se hacen unos diseños de prótesis muy complicados de limpiar, por eso, si tienes a un paciente de alto riesgo periodontal, has de analizar antes el tipo de implante que puedes ponerle. Hacer un buen diagnóstico es fundamental en este sentido».

«¿Qué tipo de tratamiento podemos hacer en la periimplantitis si cada implante tiene una superficie diferente?», se pregunta el doctor Alández, que responde: «El tratamiento de la periimplantitis no es predecible, de ahí la importancia de prevenirla».

Luis Cuadrado coincide en que «el tema de los numerosos implantes de distintas superficies va a ser un problema de salud a corto plazo, que no será fácil de controlar».