Desde el Consejo General de Dentistas reclaman penas más duras

El Juzgado de lo Penal nº1 de Almería ha dictado sentencia firme contra un protésico dental que, sin tener la titulación de odontólogo o estomatólogo, realizaba habitualmente labores propias de dentistas. En concreto, realizó tratamientos de rehabilitación mediante prótesis dentales, efectuando también los ajustes y las adaptaciones en boca de las prótesis, actuaciones todas que son competencias exclusiva de los médicos estomatólogos y de los licenciados en Odontología.

En el fallo de la sentencia se condena al protésico, como autor de un delito de intrusismo profesional, a seis meses de multa a razón de seis euros por día, con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo que dure la condena y al pago de las costas procesales.

Por otra parte, el Juzgado de lo Penal nº4 de Huelva ha condenado a un higienista dental como responsable de un delito de intrusismo profesional ya que, sin tener la titulación de odontólogo o estomatólogo, trató a una paciente de una maloclusión de clase 2º de Angle mediante la colocación y ajuste de brackets a fin de corregir el desorden, realineamiento de las piezas dentales y la maloclusión.

Por este motivo, el higienista ha sido condenado a una multa de 540 € y el pago de las costas. Del mismo modo, la paciente deberá ser indemnizada con 7.100 € por la aseguradora de la clínica dental por los daños ocasionados.

El último de los casos se registró en Zaragoza, donde el Juzgado de lo Penal nº 6 ha condenado también a otra higienista dental como autora de un delito de intrusismo profesional al realizar a una paciente cinco empastes, sin tener la titulación necesaria. En este caso, la higienista ha sido condenada a una pena de nueve meses de multa con una cuota diaria de ocho euros y a abonar las costas procesales ocasionadas en la causa.

Desde el Consejo General de Dentistas advierten que estos casos de intrusismo profesional suponen un grave riesgo para la salud de la población y consideran que las multas para este tipo de delitos son muy leves a tenor de los daños que se pueden llegar a ocasionar. Por ello, reivindican el endurecimiento de estas penas con el fin de que tengan un carácter realmente disuasorio y de proteger mejor la salud de la población.