Dr. José Font Puxó, Premio Santa Apolonia
El Dr. Font pertenece a una familia con gran tradición odontológica.

Dr. José Font Buxó, Premio Santa Apolonia

Resumir los méritos profesionales del Dr. José Font Buxó no es tarea sencilla. Su último reconocimiento: el Premio Santa Apolonia de la organización colegial. Hijo y nieto de dentistas, la pasión por la Odontología de este valenciano es evidente, siendo el paciente y su educación bucodental una de las prioridades de su práctica clínica. Sobre el momento actual de la profesión, destaca como principal problema la falta de ética profesional: «A veces parece que se están vendiendo neveras en vez de salud».

Miñana, Coscolín, Llobel o Harster son ilustres apellidos de la Odontología que cuentan en su currículum profesional con el Premio Santa Apolonia del Consejo General de Dentistas de España, la máxima distinción y galardón individual otorgado por la organización colegial a aquellos dentistas que han destacado en su trayectoria por los trabajos, dedicación y aportación hacia el prestigio y desarrollo de la Odontología. Este año se suma a la lista el Dr. José Font Buxó.

—Aunque a lo largo de su carrera ha sido reconocido con diversos galardones tanto nacionales como internacionales, ¿qué representa para usted la concesión del Premio Santa Apolonia?
—Una gran alegría, pues ya se dice que nadie es profeta en su tierra, y a mí me han llamado Pepe hasta en Corea.

—¿Cómo recibió la noticia y qué sintió al conocer que le concedían este importante reconocimiento profesional?
—Me la comunicó el Dr. Alfonso Villa Vigil directamente, lo que me dio a la vez alegría y responsabilidad adicional para el futuro, a pesar de estar ya autojubilado.

—¿Existe tradición en su familia por la profesión dental?
—Soy hijo y nieto de dentistas, y somos siete dentistas en la familia.

—¿Se ha arrepentido alguna vez de haber elegido este camino profesional? De no haber sido dentista, ¿cuál cree que es la profesión que hubiera elegido?
—Nunca me he arrepentido, y de hecho le agradezco sobremanera a mi padre que me lo inculcara. Soy un enamorado de la Odontología y siempre lo seré. Si no hubiera sido dentista, quizás me hubiera decantado por la investigación en campos de la salud.

—¿Cómo recuerda sus inicios profesionales?
—Los comienzos fueron muy duros. Mis primeros años, en Madrid, alternaba la clínica dental del Hospital de la USAF (Fuerza Aérea de Estados Unidos), en Torrejón de Ardoz, de ocho de la mañana a cinco de la tarde y, luego, mi consulta particular, a veces hasta las diez de la noche. Fue muy duro, pero grato en todos los sentidos.

—En su currículum destaca su compromiso con la profesión a través de su vinculación con el Colegio de Dentistas de Madrid, del que fue vicepresidente, y su papel como secretario, tesorero y relaciones internacionales en el Consejo de Dentistas. ¿Qué le aportaron estas experiencias?
—Un contacto real con la profesión y, sobre todo, con los compañeros y sus problemas diarios. Pero, aún más, me mostró la necesidad y el deseo de mejorar la situación real de la asistencia en España, al compararla con otros países, pues ésa era y, aún en parte es, la triste realidad.

—También destaca en su trayectoria su experiencia formativa y profesional como miembro de sociedades científicas de relevancia fuera de nuestras fronteras. ¿Siempre supo de la importancia de formarse fuera de España y de obtener una visión internacional?
—Exacto, y ello me empujó a animar a tantos compañeros como pude hacerlo, y aún sigo haciéndolo, aunque no todo es oro lo que reluce ahí afuera, ni mucho menos.

Dr. José Font Puxó, Premio Santa Apolonia
El Dr. Font recibirá el Premio Santa Apolonia en la Gala de la Odontología que se celebrará en Madrid este mes.

—Asimismo, estuvo muy vinculado a la Federación Dental Internacional. ¿Qué aprendió en esta etapa?
—La urgente necesidad de ponernos al nivel adecuado y de tener unas reglas de juego, una educación bien ordenada y completa y una organización que permitiera cumplir con los imperativos y la responsabilidad de la salud pública.

—De todos los logros conseguidos profesionalmente, ¿de cuál se siente más satisfecho?
—De las miles de bocas saneadas, con la correspondiente formación intelectual a cada paciente, para mantener su salud y prevenir futuros problemas.

—¿Cuál ha sido su forma de enfrentarse al trabajo todos estos años?
—Libertad intelectual para elegir técnicas y materiales, a veces muy lejos del uso «común», instruyendo a cada paciente, y dedicando todo el tiempo posible a compartir con mis compañeros de profesión los conocimientos que iba adquiriendo.

—¿Echa de menos estar en primera línea de batalla?
—No. Sé que otros mejores que yo, y más al día, hacen ya esas labores. Me acuerdo mucho de todo ello, pero sin excesos sentimentales.

—¿Recuerda alguna anécdota que quiera compartir con sus compañeros?
—Traje a Madrid, como mi invitado, entre otros muchos, al Dr. Pankey, entonces, tal vez, el mejor dentista del mundo, y tras ver Madrid, mi clínica, y cómo trabajaba, me urgió a doblar mis honorarios y el tiempo dedicado a cada paciente para poder explicarles en detalle, a cada uno, el cepillado y el cuidado de su boca.

—Muchos años dedicados a la Odontología le han permitido observar, de primera mano, su evolución y desarrollo. ¿Qué avances han sido, a su juicio, los más destacados?
—Sin lugar a dudas la técnica. Yo traje a Madrid en 1960 la primera turbina… Y, junto a ella, la formación profesional continuada. No obstante, aún falta mucho por hacer, por ejemplo, en prevención.

—La profesión está afectada por males como el intrusismo, la precariedad, el exceso de profesionales… ¿Cómo contempla este escenario?
—A mi entender el mal mayor es la falta de ética profesional. Combatir esto es una labor difícil, pero fundamental. A veces parece que se están vendiendo neveras en vez de salud, y eso perjudica enormemente la opinión que de nosotros tienen la sociedad y los Gobiernos, y dificulta cómo corregir esos otros problemas.

Carrera profesional

• Licenciado en Medicina por la Universidad de Valencia y Licenciado en Estomatología por la Universidad Complutense de Madrid. Becado con el Programa Fullbright durante dos años y Especialista en Odontología Restauradora por la Universidad Tufts de Boston.
• Vicepresidente del Colegio Oficial de Dentistas de Madrid.
• Secretario, Tesorero y Relaciones Internacionales del Consejo General de Dentistas de España.
• Presidente de la ORE-FDI y Consejero de la FDI.
• Premio Mundial Elmer S. Best de la Pierre Fauchard Academy (2011), Medalla de Oro del Colegio Oficial de Dentistas de Madrid, Premio Dentista del Año y Medalla de Oro del Consejo General de Dentistas de España.
• Miembro de: American Dental Association, American Equilibration Society, Pankey Foundation, Societé Odontologique de Paris, International Dental Federation, International College of Dentists, Academy of Dentistry International, y de la Pierre Fauchard Academy.

Más personal

• Nacido en: Valencia (España), el 11 de marzo de 1933.
• Estado civil: Casado.
• Aficiones: Astronomía, Astrología, Filosofía, Ciencias y lectura.
• Deportes: Frontón, natación y andar.
• Película: El tercer hombre.
• Música preferida: Wagner, Tannhauser.
• Viajes en cartera: Santander, Cordillera Cantábrica…