Uno de los problemas de salud del siglo XXI es el deterioro de los huesos, bien como consecuencia de la edad o bien por diversos traumatismos. Por ello, surge la necesidad de regenerar y/o sustituir aquellas partes del organismo cuya funcionalidad ha quedado alterada.

Para dar una posible solución a este problema, el Grupo de Investigación de Biomateriales Inteligentes (GIBI) de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), encabezado por la doctora Victoria Cabañas, ha desarrollado un método para la preparación de soportes o andamios cerámicos, con una porosidad similar a la del hueso, útiles en la regeneración de tejidos duros.

En las últimas décadas el esfuerzo investigador se ha centrado en la búsqueda de materiales capaces de regenerar y/o sustituir el hueso dañado. Este grupo de investigación pluridisciplinar, en el que participan químicos, farmacéuticos, médicos, biólogos e ingenieros de materiales, lleva años analizando este tipo de biomateriales útiles en ingeniería de tejidos y, recientemente, ha publicado un artículo en la revista Material Chemistry and Physics.

La ingeniería de tejidos se sustenta en tres pilares fundamentales: células, señales (moléculas biológicamente activas) y soportes. Los andamios creados por el grupo de investigación sirven como plataforma de anclaje para la adhesión y crecimiento de células, presentando una porosidad adecuada e interconectada que permite la vascularización y crecimiento óseo, y pueden transportar, almacenar y liberar sustancias biológicamente activas.