Expertos en tecnologías sanitarias apuestan por un modelo de compras más flexible, plural y transparente
De izda. a dcha.: Manel Peiró, vicedecano de ESADE; Boi Ruiz, conseller de Salut de la Generalitat de Catalunya, y Daniel Carreño, presidente de Fenin.

Reunidos en el XIX Encuentro del Sector de Tecnología Sanitaria

«El valor de las tecnologías sanitarias» fue el lema del encuentro organizado por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) y ESADE, que tuvo lugar en el Esadeforum de Barcelona.

La compra de tecnología sanitaria innovadora no puede basarse exclusivamente en el criterio precio, sino que debe tener en cuenta, entre otros aspectos, el valor que aporta a lo largo de todo el proceso asistencial en la mejora de la calidad de vida de los pacientes y en la eficiencia de la gestión del sistema sanitario. Ésta fue una de las principales conclusiones extraídas del XIX Encuentro del Sector de Tecnología Sanitaria «El valor de las tecnologías sanitarias», que tuvo lugar en el Esadeforum de Barcelona y estuvo organizado por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) y ESADE.

«En un escenario ideal, el modelo de compra centralizada debe ser un proceso transparente, en el que se favorezca la contratación flexible, se tenga en cuenta el valor del coste total de todo el proceso y la opinión de los profesionales sanitarios y pacientes», tal y como subrayó Daniel Carreño, presidente de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin).

Para el vicedecano de ESADE, Manel Peiró, «es necesario que las empresas trasladen sus esfuerzos a las administraciones públicas, y en concreto, al sistema sanitario. Para ello, hay que apostar por un cambio de modelo en el que se resalte el valor que aportan las tecnologías sanitarias al bienestar de los ciudadanos».

Expertos en tecnologías sanitarias apuestan por un modelo de compras más flexible, plural y transparente
De izda. a dcha.: Manel Peiró, vicedecano de ESADE; Boi Ruiz, conseller de Salut de la Generalitat de Catalunya, y Daniel Carreño, presidente de Fenin.

No todo es el precio

La industria de tecnología sanitaria ve con preocupación la racionalización de la gestión que prioriza los modelos de compra basados en el criterio precio, así como la divergencia entre los sistemas autonómicos, ya que obstaculizan la incorporación de la innovación tecnológica y generan inequidades en el acceso a los mejores productos y soluciones tecnológicas. Esta situación, explicó Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin, «disminuye la capacidad de inversión de las empresas de tecnología sanitaria y el desarrollo de más y mejores soluciones para la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento de enfermedades».

De hecho el sector de tecnología sanitaria es altamente dinámico e innovador, con una inversión anual en I+D+i de aproximadamente el 9,5% de su facturación, y está considerado como uno de los agentes estratégicos del sistema sanitario, «además de contribuir a la sostenibilidad del sistema trabajando para cubrir las necesidades de pacientes y profesionales sanitarios», señaló la secretaria general de Fenin.

Abordaje integral

La tecnología sanitaria se ha convertido en una pieza clave en todos los procesos asistenciales. Según apuntó Margarita Alfonsel, «la industria se centra, cada vez más, en las fases preventivas y predictivas, para tratar las enfermedades en su fase más preliminar, mejorando de este modo el pronóstico y produciendo ahorros directos en el sistema».

Para que la tecnología aporte valor es fundamental que los profesionales sanitarios, gerentes hospitalarios y administradores del sistema, introduzcan cambios organizativos y estructurales que ayuden a optimizar al máximo sus prestaciones y asegurar resultados coste-efectivos. Según los expertos reunidos en el encuentro, la tecnología aporta valor siempre y cuando lleve aparejados unos cambios estructurales inherentes a su incorporación. Con este mismo objetivo, las TICs han irrumpido en el mundo de la salud demostrando, en apenas unos años, su valía en la optimización de los recursos asistenciales, además de aportar seguridad y eficiencia, como es el caso de la teleasistencia, el telediagnóstico o la telemonitorización.

Menos inversión en los últimos años

Lamentablemente, la inversión en renovación de tecnología sanitaria ha sufrido una caída por encima del 45% en los dos últimos años, situándose a niveles del año 2000. El 30% de los equipos de tecnología sanitaria de los centros sanitarios públicos españoles tiene más de diez años de vida, cuando la recomendación internacional pasa porque los niveles de obsolescencia de estos equipos no superen el 10%. «Esta situación, agravada por la crisis económica, limita la capacidad asistencial y la seguridad de los pacientes y profesionales que los utilizan, además de comprometer seriamente el nivel tecnológico del parque hospitalario español», subrayó el presidente de Fenin.

Como punto y final a la jornada, intervinieron los consejeros de Sanidad de La Rioja y Castilla-La Mancha, José Ignacio Nieto y José Ignacio Echániz, respectivamente, junto con la secretaria general de Sanidad del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, Roser Fernández.