Dra. Cristina Llanera Peña

Las reabsorciones radiculares son mucho más comunes de lo que nos imaginamos y, por desgracia, en muchos casos no están diagnosticadas ni tratadas adecuadamente debido al desconocimiento sobre el tema y al respeto que generan en el dentista. Por ello es importante que los dentistas conozcamos la incidencia, la causa y el resultado de la reabsorción de la raíz con el fin de poder prevenir esta situación y de proporcionar el mejor tratamiento de seguimiento a nuestros pacientes que experimentan este problema devastador.

No se conoce el mecanismo exacto por el cual la raíz es resistente a la reabsorción. La hipótesis más aceptada se basa en que el cemento y la predentina son esenciales en la resistencia de la reabsorción radicular, ya que los osteoclastos no se adhieren a la matriz desmineralizada. Los osteoclastos se unen a proteínas extracelulares RGD (que contienen arginina-glicina-ácido aspártico). Estos péptidos RGD se unen a los cristales de calcio de las superficies mineralizadas, actuando como nexo de unión a los osteoclastos. La parte más externa del cemento está cubierta por una capa de cementoblastos, por lo que no presenta una superficie adecuada para que el osteoclasto se adhiera, confiriéndole a la raíz más resistencia a la reabsorción. Algunos estudios apoyan esta teoría, además de corroborarse clínicamente, pues en las luxaciones en las que se pierde parte del cemento, la reabsorción radicular aparece pronto (1).

Tipos de reabsorción radicular

Reabsorción de superficie

Es un estado transitorio y considerado fisiológico en el que se produce una destrucción pequeña que se repara espontáneamente por un tejido de cemento-hueso en donde quedan incluidas las células en dicho tejido mineralizado. Se encuentra en todos los dientes en diferentes grados. No requiere ningún tratamiento (2).

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