Dra. Laura Ceballos

A punto de cumplir un año al frente de la Sociedad Española de Odontología Conservadora (SEOC), la Dra. Laura Ceballos nos acerca a la situación de la parcela que representa, que abarca desde la patología dental a la estética. A su julcio, el nivel de los profesionales españoles en estos campos es alto, aunque conocer la literatura actual y saber qué están haciendo colegas de otras partes del mundo es básico para aspirar a más.

Dra. Laura Ceballos es Licenciada y Doctora en Odontología por la Universidad de Granada. En la Universidad Rey Juan Carlos es profesora Titular de Patología y Terapéutica Dental, directora del Título de Experto en Odontología Estética, co-directora del Máster en Endodoncia y Odontología Restauradora y directora clínica de la Clínica Universitaria. También, es miembro de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región.

—Bajo el paraguas de la Odontología Conservadora se agrupan patología dentaria, operatoria dental, endodoncia, estética dental… campos todos ellos de gran trascendencia y en constante evolución. ¿En qué momento se encuentran?

—Sin lugar a dudas estamos viviendo una etapa fascinante en el ámbito de la Odontología, habida cuenta de que el desarrollo de excelentes materiales dentales nos está permitiendo ofrecer a nuestros pacientes tratamientos mucho más conservadores y con un comportamiento predecible a largo plazo. Podemos afirmar, en consecuencia, que la Odontología mínimamente invasiva es ya una realidad.

Respecto a la patología dental hay que destacar que tanto la incidencia como la velocidad de evolución de las lesiones cariosas han disminuido drásticamente. Este hecho nos obliga a ser más precisos en la detección y manejo de dichas lesiones, poniendo un especial énfasis en la valoración del riesgo de caries del paciente. Por el contrario, procesos destructivos dentarios de origen no carioso, como es la erosión, son cada vez más frecuentes y su manejo y tratamiento son todo un reto.

En cuanto a la operatoria dental podemos afirmar que nuestros tratamientos no sólo deben conseguir un restablecimiento de la forma y la función, sino también de la estética. En la actualidad, la línea que separaba la operatoria de la estética dental ha desaparecido.

Y, en endodoncia, la aparición de nuevos diseños y aleaciones de las limas, la incorporación de nuevas pautas de irrigación, así como técnicas y materiales para la obturación de los conductos, hace que sea imprescindible la actualización constante.

—En todos los campos de la Odontología es clave el diagnóstico, pero más aún en la Odontología Conservadora, ¿no es así?

—Considero que siempre lo más importante, pero lo que también presenta una mayor dificultad, es realizar un buen diagnóstico. Evidentemente, es fundamental saber ejecutar bien un tratamiento, pero lo será aún más el seleccionar el tratamiento indicado para cada caso.

En el caso de la Odontología Conservadora el saber establecer un plan de tratamiento correcto para cada paciente es de una relevancia máxima, ya que la Odontología cada vez es más interdisciplinar y, en consecuencia, nuestro trabajo se ha de realizar en colaboración con otros compañeros. Tenemos que tener presente que, en muchas ocasiones, seremos nosotros los encargados de actuar como un director de orquesta, coordinando el trabajo de otros profesionales y sabiendo de antemano qué resultado queremos obtener.

—En los últimos años se ha vivido un boom en el campo de la implantología. ¿Cómo se ha visto afectada la Odontología conservadora ante este nuevo escenario?

—Es cierto que la implantología supuso una revolución en la Odontología hace ya unos años. Sin embargo, en la actualidad el punto de mira está dirigiéndose al hecho de que los implantes sirven para reponer dientes ausentes, y nuestro objetivo ha de seguir siendo mantener la salud de los tejidos dentales y periodontales. Por tanto, los tratamientos periodontales, los tratamientos de conductos y la colocación de implantes son herramientas válidas para tratar a nuestros pacientes, la clave está en saber indicar qué tratamiento es el más adecuado en cada caso.

—Además de la evolución en técnicas, los avances en materiales y productos son constantes, lo que aumenta las exigencias de los profesionales de la Odontología. ¿Cuál es el nivel de los profesionales dentales españoles en el campo de la Odontología Conservadora?

—A mi modo de ver, el nivel es muy alto, pero siempre hay espacio para mejorar y, para ello, hay que conocer la literatura más actual y saber qué están haciendo nuestros colegas en otras partes del mundo. Actualmente vivimos en un mundo globalizado, de manera que no podemos encerrarnos en nosotros mismos y considerar que la Odontología Conservadora española es ya lo suficientemente buena.

—Se cumple ahora casi un año al frente de la SEOC. ¿Qué balance hace de este periodo?

—Mi balance es positivo, por supuesto, pero también soy consciente de que aún quedan muchas cosas por hacer.

—¿En qué han estado trabajando este tiempo?

—El objetivo de la actual Junta de Gobierno ha sido continuar la excelente labor realizada por el Dr. Martín Biedma y, fundamentalmente, hacer que la Sociedad sea percibida por nuestros socios y los que no lo son como una organización dinámica, lo que nos está llevando a ampliar y aumentar la oferta de actividades. Fruto de este empeño destacaremos la modificación de la imagen de la Sociedad, incorporando un nuevo logotipo, la puesta en marcha de una nueva página web, que animo a todos a que la visiten (www.seoc.org), y cómo no, la presencia en las redes sociales.

También, esperamos que en breve podamos establecer acuerdos de colaboración con otras sociedades científicas, ya que los tratamientos son cada vez más multidisciplinares y consideramos que hay temas de interés común que nos pueden permitir sumar nuestras fuerzas y, de esta forma, organizar reuniones o jornadas con una mayor relevancia y transcendencia. Nuestra próxima cita es en el Conseuro que se celebrará en mayo en París, pero ya estamos preparando un Día SEOC en septiembre que estará dedicado en exclusiva a la restauración del diente endodonciado y, en mayo de 2014, celebraremos nuestro congreso nacional en Madrid, así que estamos ya trabajando activamente en su organización.

—De cara al futuro, ¿cuáles son los principales retos a los que se enfrenta la SEOC? ¿Qué objetivos se ha marcado a corto y medio plazo?

—Nuestro principal reto es conseguir que nuestra Sociedad crezca y esté más presente dentro del panorama odontológico no sólo de nuestro país, sino también en Europa. Para ello necesitamos que los socios se involucren más en las actividades que organizamos, conscientes de que también hemos de captar la atención de aquellos que no lo son. Prueba de que habremos cumplido nuestra meta será que el número de participantes en nuestras futuras actividades haya experimentado una subida significativa.

—¿Cómo ve el futuro de la Odontología Conservadora?

—Si el presente es fascinante, estoy segura de que el futuro lo será aún más. Será una Odontología mínimamente invasiva, basada en procedimientos adhesivos, en la que composites y cerámicas convivirán; será, por supuesto, estética, y estará estrechamente relacionada con otras especialidades.