El presidente del Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife con los homenajeados por sus 25 y 30 años de ejercicio de la profesión.

El Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife celebró su patrona, Santa Apolonia, en una emotiva jornada, en la que se rindió homenaje a cinco dentistas que cumplieron 25 años en la profesión y a dos especialistas que llevan 30 años al cuidado de la salud bucal en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. En palabras del presidente del Colegio, Francisco Perera, esta entidad «rinde homenaje a sus mayores y da la bienvenida a los nuevos colegiados».

La jornada comenzó con una misa en honor de los compañeros de profesión fallecidos, en la iglesia del Sagrado Corazón, en Santa Cruz de Tenerife, donde se expuso la imagen de Santa Apolonia, mártir en la Antioquía del siglo III y patrona de los dentistas y las enfermedades bucales. Posteriormente tuvo lugar la entrega de insignias conmemorativas a los nuevos profesionales que se han colegiado. El grupo canario «Ni un pelo de tonto» amenizó esta celebración, tras un almuerzo en el que participaron más de cien personas, entre dentistas y familiares.

Uno de los momentos más esperados por los asistentes fue la entrega de diplomas a los veteranos del Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife, especialistas que han cumplido treinta años en el ejercicio de su profesión y, además, los 65 años de edad. Los homenajeados fueron el dentista Juan José de la Cruz Veguero, que recomendó a los más jóvenes que se dedicaran a la profesión sólo si de verdad les apasionaba, así como José Manuel Ballester.

Por su parte, los profesionales que recibieron la insignia por cumplir 25 años de ejercicio fueron María del Pilar Martín Santiago, Belkys María Hernández Cabrera, Juan Carlos Recuenco, Gisela María Hernández y José Norberto Mendoza Navarro. Todos estos profesionales ejercen su labor en la provincia.

El número de colegiados en el último año ha aumentado en 42 nuevos especialistas, de los cuales doce asistieron a esta jornada. En la entrega de las insignias de bienvenida se vivieron algunos de los momentos más emocionantes, por proceder de manos de algunos de sus familiares, también dentistas.