La presidenta de SEPA, Dra. Nuria Vallcorba, junto al Prof. José María Lailla, presidente de SEGO.

Como primer resultado de la alianza, se está trabajando en la edición conjunta de un libro «necesario y de referencia» para odontólogos y ginecólogos. La vinculación entre la higiene y la patología bucal, por un lado, y la salud de la mujer, por otro, es especialmente intensa y trascendental en determinadas etapas biológicas clave de la vida de una mujer, especialmente relacionadas con los cambios hormonales (como pueden ser el embarazo o la menopausia).

Partiendo de esta realidad, y asumiendo el déficit de formación e información sobre estos aspectos, la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) y la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) firmaron, de manos de sus presidentes, Dra. Nuria Vallcorba y Prof. José María Lailla, respectivamente, un convenio de colaboración.

Aunque la principal misión de este acuerdo –inicialmente previsto para un año, pero con posibilidad de renovación–, pasa por la edición conjunta de un libro de referencia sobre «Patología bucal y salud de la mujer», no se descartan nuevas iniciativas en el futuro.

Este manual, que pretende convertirse en un libro de consulta sencillo y habitual para ginecólogos y odontólogos, se ha estructurado en ocho secciones y se ha previsto la participación de, al menos, un miembro de SEPA y de SEGO en cada capítulo. Los coordinadores del manual son el Prof. Pedro Bullón, por parte de SEPA, y el Prof. José María Lailla, de SEGO.

Entre los temas a abordar, se efectuará una revisión de aspectos básicos de las patologías periodontales y la fisiología de la mujer. También se incluirán capítulos específicos sobre la salud periodontal en la pubertad, la influencia de los anticonceptivos orales en la patología periodontal o la estrecha relación entre la salud de las encías y el embarazo, así como temas concretos sobre la diabetes gestacional, la salud periodontal en la menopausia y el efecto de las terapias hormonales sexuales en el periodonto. Finalmente, se pretenden incorporar recomendaciones prácticas de higiene y cuidados bucales, así como de tratamiento, durante el embarazo y la lactancia.

La salud de la mujer pasa por la boca

Durante la vida de una mujer, principalmente por razones hormonales, hay periodos concretos en los que las encías son más susceptibles a la inflamación y, por lo tanto, se eleva el riesgo de sufrir enfermedades bucales. «Una adecuada estrategia preventiva, diseñada por el dentista o el periodoncista, minimizará estos riesgos», asegura la Dra. Vallcorba.

En la pubertad puede desarrollarse una gingivitis puberal, asociada a los incrementos de las hormonas sexuales, sin un aumento claro en los niveles de placa bacteriana. Asimismo, de manera ocasional, algunas mujeres presentan una gingivitis menstrual (sangrado e inflamación en las encías, así como úlceras en los carrillos). También la toma de anticonceptivos orales –compuestos por hormonas sintéticas similares a los estrógenos y progesterona– puede producir un aumento de la inflamación de las encías, especialmente teniendo en cuenta su administración durante periodos largos de tiempo.

La inflamación de las encías aumenta durante la gestación y suele desaparecer habitualmente tras el parto, lo que se conoce como gingivitis del embarazo o gravídica. Si la mujer embarazada tiene gingivitis o periodontitis previa al embarazo, se eleva el riesgo adicional de parto prematuro o bebé de bajo peso. También existen formas tumorales, como los granulomas gingivales, que se asocian con el embarazo y que pueden desaparecer espontáneamente después del mismo con un correcto control de la placa bacteriana.

En la menopausia se reducen tanto los niveles de estrógenos (disminuyendo el efecto antiinflamatorio de estas hormonas en la encía) como de progesterona (reduciéndose la densidad ósea y apareciendo la osteoporosis), produciéndose alteraciones significativas en los tejidos de la boca. Habitualmente, en la mujer menopáusica se pueden apreciar trastornos periodontales como la gingivitis atrófica, la gingivoestomatitis posmenopáusica y el malestar bucal, con sensación de quemazón, sequedad y mal sabor («síndrome de boca ardiente»).