Los europeos presentan notables diferencias y grandes variaciones en el cuidado de su salud oral, según los resultados de la encuesta llevada a cabo por Wrigley y GSK, en el marco de su colaboración con la Plataforma para una mejor Salud Bucodental.

Este informe supone una referencia para ayudar a los responsables políticos y a la opinión pública a comprender la importante carga socioeconómica y la prevalencia de las enfermedades orales en Europa. De hecho, en el informe se estima que el gasto actual en el tratamiento dental en la UE-27 es de unos 79.000 millones de euros anuales, una cifra que alcanzará los 93.000 millones de euros en el año 2020, si no se toman medidas ahora.

La encuesta revela varias diferencias interesantes en las prácticas de higiene bucal en toda Europa. Por ejemplo, los españoles e italianos se cepillan los dientes con más frecuencia que los ciudadanos del resto de países participantes, realizándolo tres veces al día o más, si bien son los países que emplean menos tiempo en lavárselos.

Otra de las conclusiones del estudio señala que el 70% de europeos afirma estar contento con su salud dental. Sin embargo, más de la mitad indica que no conserva su dentadura natural completa. Asimismo, el 43% de los europeos afirma ir al dentista únicamente cuando les surgen complicaciones dentales, en lugar de programar las revisiones preventivas habituales y casi el 31% reconoce que le da miedo ir al dentista. Por otra parte, la encuesta revela que los padres europeos dan prioridad a la salud bucodental de sus hijos. El 73% afirma llevar a sus hijos al dentista incluso aunque no presenten ninguna complicación específica.