El juzgado de lo penal número 1 de Murcia ha condenado a un protésico dental a cuatro meses de cárcel y a diez meses de multa por intrusismo profesional –desarrollaba actividades propias de un odontólogo– y por lesiones a una paciente a la que atendió. Además, se le inhabilita para el ejercicio de su profesión durante dos años.

El presidente del Colegio de Odontólogos de Murcia, Dr. Óscar Castro, destacó que esta sentencia es un nuevo respaldo judicial a las denuncias contra los protésicos que pretenden «tocar la boca de los pacientes pese a que está prohibido por la ley».

El protésico condenado era propietario de una clínica ubicada en la ciudad de Murcia. Contrató como director médico a un odontólogo argentino, pero fue él quien atendió a la paciente que interpuso la denuncia. La sentencia recoge que pese a no poseer la titulación adecuada, le realizó moldes en la boca, le puso diversos aparatos de ortodoncia y le realizó las revisiones quincenales correspondientes. «Como consecuencia de la carencia de conocimientos y de la impericia manifiesta para estos tratamientos por parte del acusado, la paciente padeció una reabsorción radicular irreversible», reza el fallo. «Es posible que la paciente pierda dos piezas dentales», añade. El juez observa una «imprudencia grave» y una «ineptitud manifiesta».