Dr. Francisco Javier Alández

El diagnóstico y la planificación del tratamiento son elementos fundamentales para la consecución de un buen resultado en Odontología, en especial, en aquellos casos complejos que necesitan la intervención de varios profesionales. En el presente artículo se presenta un paciente que, tras llevar un tratamiento de ortodoncia durante nueve años y no habiendo conseguido un resultado adecuado, necesitó la realización de una nueva organización de tratamiento multidisciplinar, siendo además un caso con un importante compromiso estético.

El éxito a largo plazo de los implantes osteointegrados en el tratamiento de pacientes total y/o parcialmente desdentados ha sido bien documentado en la literatura, siendo éste uno de los tratamientos con mayor predictibilidad de la Odontología (1-5).

El protocolo clásico consistía en la colocación de las fijaciones tras un periodo que oscilaba entre los 6 y 9 meses y, posteriormente, se insertaban las fijaciones, dejando un tiempo de espera de otros seis meses hasta la colocación de la prótesis (6,7).

El objetivo fundamental en el sector anterior es la consecución de una linea gingival en armonía con los dientes vecinos y la conservación de una buena papila interdental, en especial en aquellos pacientes que presenten una sonrisa alta.

Un hecho a tener en cuenta, sobre todo en los implantes de sector anterior maxilar, es la gran dificultad para conseguir una buena estética, así varios estudios han demostrado una supervivencia del 94% de los implantes rehabilitados del sector antero-superior y del 97,9% en dientes unitarios en el mismo área en ocho años de seguimiento (8), si bien otros autores mencionan un 10% de fracasos desde el punto de vista estético (9).

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