La Audiencia Provincial de Madrid, en sentencia firme, condenó el pasado mes de abril a un odontólogo a un año de cárcel, dos de inhabilitación y 35.000 euros de indemnización por realizar a una mujer una cirugía oral y cinco endodoncias de «forma innecesaria e imprudente». Al cabo de casi seis años, la paciente continúa con tratamiento para intentar conservar piezas dentales y presenta un cuadro de ansiedad postraumático que requirió asistencia psicológica el día de la celebración del juicio.

La paciente declaró haber sufrido «una agresión» y estar «muy agradecida» por la sentencia que, según su abogado, Álvaro Sardinero, supone «la primera pena de cárcel a un odontólogo en España». Un juzgado de Madrid ya había condenado en 2010 al citado médico a la misma pena de prisión e inhabilitación y a una indemnización de más de 33.500 euros por lesiones y secuelas, pero el odontólogo recurrió. Los hechos, según informa la asociación «Defensor del Paciente», cuyos servicios jurídicos han llevado el caso, se remontan a septiembre de 2006. Entonces, M.G., de 35 años, acudió a la consulta de F.A.M., en Madrid, al sufrir la rotura de una muela. El odontólogo comunicó a la paciente que padecía una grave enfermedad periodontal y que precisaba una urgente operación que incluía injerto óseo y membrana.

La paciente consintió y se le realizó la intervención, durante la cual M. G. fue informada de que necesitaba las cinco endodoncias en ese mismo momento. En total: 2.690 euros, «mucho más de lo presupuestado», explican en la citada asociación. Ante los problemas para pagar con tarjeta de crédito, la paciente no tuvo más remedio, recién operada, que salir a un cajero. Volvió a su casa y transcurridos varios días, continuba con fuerte dolor en la zona intervenida. En tales circunstancias, M.G. pidió opinión en un servicio de urgencias de la Seguridad Social. Allí le indicaron que no padecía ninguna enfermedad periodontal, que el injerto de hueso presupuestado y pagado no había sido colocado, que las endodoncias habían sido mal ejecutadas y que había que extraer tres piezas dentales debido a una perforación durante la endodoncia. En la nueva sentencia, la Audiencia Provincial considera probada «la existencia de un diagnóstico equivocado», así como «la innecesariedad de la cirugía periodontal y de las endodoncias realizadas», y su incorrecta y deficiente realización.