El desarrollo de la ingeniería de tejidos, la generalización de las técnicas y herramientas de planificación tridimensional y las nuevas técnicas de cirugía mínimamente invasiva han producido una auténtica revolución en el campo de la reconstrucción de hueso de la boca.

Según los datos que manejan los especialistas en implantes, un 30% de los pacientes que ya han perdido sus dientes también han perdido el hueso donde estaban esos dientes. En este sentido, adquieren especial interés los avances en el campo de la reconstrucción de hueso con células madre, tema sobre el cual disertó en profundidad el Dr. Federico Hernández Alfaro, profesor de Cirugía Maxilofacial de la Universidad Internacional de Cataluña y director del Servicio de Cirugía Máxilofacial del Centro Médico Teknon, en el marco del V Simposio Atlántico de Implantología, celebrado en Las Palmas de Gran Canaria.

Hay varios factores que explican esta pérdida de hueso en la boca del paciente, según el propio Hernández: «Por un lado, la pérdida de dientes, después de la cual se produce la atrofia y posterior desaparición del hueso. Otras causas son los traumatismos o accidentes y, finalmente, los tumores». Tradicionalmente, explica el doctor, «para recuperar ese hueso perdido se utilizaban técnicas que consistían en sacar hueso de otras partes del paciente, por ejemplo de la cadera, la pierna o el brazo y, después, se trasplantaba a la boca. En la actualidad, una de las cosas que está cambiando es la incorporación de técnicas de ingeniería tisular para la reconstrucción del hueso o la producción de nuevos tejidos en el paciente».

Células madre e ingeniería de tejidos

Hernández explica que se han puesto en marcha unas líneas de investigación y unos protocolos para conseguir regenerar el hueso de los pacientes sin tener que quitar el hueso de otra zona del cuerpo de los mismos. «Este proceso se hace combinando células madre que obtenemos del propio paciente, aspirando la médula ósea de la cadera y luego mezclado con proteínas morfogenéticas que favorecen la transformación de esas células madre en células de hueso. Después, todo eso lo metemos en unos moldes de hueso artificial que actúan como mallas a través de las cuales se forma ese hueso nuevo», detalla el especialista.

Pero los resultados de estas líneas de investigación van aún más allá. El Dr. Hernández afirma que han logrado aislar células pluripotenciales, un tipo especial de células madre que son capaces de transformarse no sólo en hueso, sino en cualquier otro tipo de tejido del organismo: células del hígado, neuronas, etc. Un avance que abre un gran potencial a la manera en la que se tratarán muchas enfermedades y problemas de falta de tejidos. «Concretamente, a modo de curiosidad, hemos encontrado estas células pluripotenciales en la pulpa, en el interior de los terceros molares de las muelas del juicio», completa Hernández.

La cirugía de boca virtual, una realidad

Sumado a la regeneración con células madre, otro de los factores clave de esta revolución en el tratamiento de los problemas de hueso de la boca, es la incorporación de la visualización y planificación de la boca del paciente en tres dimensiones. «Desde hace cinco años –relata Hernández– hemos incorporado técnicas de radiología en tres dimensiones mezcladas con escáner de superficie, que nos permiten obtener imágenes tridimensionales de la cara del paciente y nos facultan a operar virtualmente al paciente antes de ir al quirófano». Asegura este cirujano que sobre la pantalla del ordenador pueden operar, reconstruir y hacer aquello que quieren hacer al paciente y luego trasladar esa experiencia al campo operatorio con la cirugía. «Antes íbamos al quirófano, abríamos sin saber lo qué nos íbamos a encontrar y en función de lo que nos encontrábamos, decidíamos. Hoy en día esto no sucede, cuando vamos ya sabemos qué vamos a encontrar», relata el doctor.

La cirugía mínimamente invasiva

La tercera gran área de la revolución de tratamiento de este tipo de problemas de la boca del paciente es la incorporación de las técnicas de cirugía mínimamente invasiva. «Esto es algo que está apareciendo en toda la especialidad de la Medicina y la Odontología y que parte de la premisa de intentar molestar lo menos posible al paciente», aclara Federico Hernández y añade que «antes, cuando teníamos que reconstruir un trozo de mandíbula o de maxilar, teníamos que operar en quirófano con anestesia general y dos o tres días de ingreso en clínica. Además, si habíamos quitado un hueso de otra zona, significaba muchos días de recuperación. Hoy en día, sin embargo, estamos consiguiendo hacer esas reconstrucciones de la boca y de la cara con técnicas quirúrgicas que duran entre una hora y hora y media, usando material que está dentro de la boca del paciente, con tiempos quirúrgicos muy reducidos y tiempo de recuperación muy rápidos».