El presidente del COEM, Ramón Soto-Yarritu, impone la insginia colegial a José María Herranz, presidente honorífico de GACETA DENTAL. A la derecha, el premiado posa con su esposa, Pilar, y sus hijos, José Javier y Alberto, con sus respectivas esposas, Pilar y Marisa.

El presidente honorífico de GACETA DENTAL, José María Herranz, fue reconocido por unanimidad de la Junta del COEM con la Insignia Colegial en base a su labor de divulgación de la Odontología desde hace un cuarto de siglo. Por eso nos hemos permitido desde esta su publicación hacerle una breve entrevista.

—Últimamente le llueven los reconocimientos por su trayectoria profesional, ¿qué supone esta nueva medalla para usted?

—Cuando en 1995 aterricé en el sector odontológico, sólo sabía que tenía 32 piezas dentales que me ayudaban a deglutir los alimentos y faltaban en mi vocabulario expresiones como «altura oclusal», «cirugía ortognática», «elevación de seno», «coronas telescópicas», «prótesis soportadas»… pero pronto aprendí que en manos de los profesionales eran habilidades que a diario obraban el milagro de devolver la sonrisa a los pacientes, a unos quitándoles el dolor, a otros recuperándoles la funcionalidad y su fisonomía y a otros más desfavorecidos por malformaciones, devolviéndoles la autoestima… ¿Quién no se va a enamorar de una profesión que hace tanto bien?

A partir de ese momento dediqué todos mis esfuerzos en ser útil al sector y esa ha sido la filosofía y vocación de servicio de Gaceta Dental todos estos años. Por todo esto es muy gratificante, en el ocaso de mi vida profesional, recibir estos galardones.

Mi agradecimiento sincero a toda la Junta de Gobierno y a todo el Colegio, con el que por razones de proximidad siempre me he sentido más vinculado y con los que he tenido la oportunidad de compartir mi otra pasión, la música.

—¿En qué aspecto se aprecia mayor evolución dentro del sector en estos casi 25 años de GACETA DENTAL?

—Sin duda alguna estos últimos años están marcados por la evolución de los implantes, desarrollando nuevos conceptos, modelos, accesorios y recubrimientos que estimulan el desarrollo de las células óseas para una mayor integración, permitiendo la carga inmediata, que es un gran avance para la autoestima de los pacientes. También se ha avanzado mucho en microcirugía y en cirugía mínimamente invasiva.

—Desde su experiencia, ¿hacia dónde cree que se dirige el sector dental?

—El desarrollo de la tecnología CAD-CAM está aportando y aportará una evolución en los tratamientos dentales. También la cirugía guiada computerizada ayudará a que los tratamientos sean mínimamente invasivos y acortará el tiempo de recuperación de los pacientes. A más largo plazo, los tratamientos con células madre son una incógnita y una esperanza.

No me gustaría despedirme sin hacer una petición a las Instituciones Colegiales y al Consejo de Dentistas para que negocien ayudas con las Administraciones Sanitarias o pongan en marcha Fundaciones Solidarias, para que puedan llegar esas habilidades profesionales a los más desfavorecidos, niños, ancianos y pacientes especiales y devolverles su autoestima y la salud, pues como siempre se defiende, «la salud empieza en la cavidad bucal».