D. Iñaki Lauret

Cuando se publique este artículo, puede que algunas cosas hayan cambiado y, por supuesto, se habrá despejado la incógnita de cuál será el nuevo gobierno del país, pero la mayor preocupación seguirá siendo la de todos los años, qué regalar o qué regalarnos.

Tratándose de esta sección, una de las compras que se plantea más a menudo en estas fechas es la de un nuevo ordenador. Intentaré aclarar algunos conceptos que nos ayuden a realizar la mejor elección en este aspecto.

No haré un repaso por la infinidad de gadgets y dispositivos que se pueden encontrar actualmente, pero si haré referencia a algunos dispositivos no muy conocidos que pueden ser una solución ocasional para nuestras presentaciones o que, al menos, nos pueden hacer pasar un rato divertido con los amigos y colegas a la vez que demostramos encontrarnos en la cresta de la ola tecnológica.

También haré referencia a algunos accesorios interesantes y alguna página web que nos ayudará a tomar decisiones, por ejemplo, al comprar una cámara fotográfica y, por último, algún consejo o truco para el manejo de nuestros archivos.

Creo que, a estas alturas y, a pesar de intentar ser imparcial en todo momento, habrá quedado clara mi preferencia por los ordenadores de la manzana que, por otra parte, creo que gozan de buena aceptación en el sector odontológico.

Parece ser que en los últimos años el ordenador portátil está ganando la partida al ordenador de sobremesa y que actualmente, son los favoritos cuando se piensa en comprar un ordenador personal, entendiéndolo literalmente, es decir, de uso personal.

No me referiré, por tanto, a la versión de sobremesa que en cualquier caso va a ser más una opción para clínica u otro uso profesional y para cuya elección recomiendo la búsqueda de consejo a su vez profesional.

En lo que se refiere a un portátil para uso doméstico, por supuesto, hay que considerar el tamaño y el peso, pues incluso aún sin salir de casa, una mala maniobra puede provocarnos algún daño en la muñeca si se trata de mover más de dos kilos arriba y abajo. En el terreno de los PCs, quizá en lo que hay que fijarse es más en sus prestaciones y que sean de última hornada, ya que entre las innumerables ofertas se encuentran mezclados canes de diverso pelaje.

La característica fundamental que marca la diferencia en este momento es el procesador y son tres las opciones a considerar: «i3», «i5» e «i7». Esta indicación suele aparecer en alguna pegatina claramente visible y en caso de no ser así, debe hacerse la consulta pertinente. Estos son los procesadores de la última generación de Intel y, como su nombre indica, cuanto mayor es el número, mayor es la potencia y, en general, mejores las prestaciones generales del ordenador. Así que aparte del mejor o peor aspecto exterior, un portátil «i5» al mismo precio siempre será mejor opción que un «i3».

Si en ninguna parte aparece indicado el marchamo «i3», «i5» o «i7», probablemente sea de una generación anterior de Intel, y sólo un precio extraordinariamente bajo justificaría su compra.

En el apartado de Apple las cosas son más sencillas, porque las opciones de procesador van unidas indefectiblemente al precio y, normalmente, también al tamaño de la pantalla.

Hablando de Apple, y desafortunadamente para estas fechas, hay que saber que los lanzamientos de nuevos portátiles suelen hacerse en enero (cuando ya es demasiado tarde y la compra se ha consumado). Normalmente, no se producen cambios revolucionarios y no desmerecen la compra navideña, pero ahí dejo el aviso para evitar críticas posteriores.

En cuanto al tamaño de pantalla, lo encomiendo a la vista que tenga cada uno. Este que escribe y que pronto cumplirá los cincuenta, no encuentra, sin embargo, ningún problema con la pantalla de 9 pulgadas del iPad, más pequeña que la de cualquier portátil, eso sí, siempre que la visita al oculista para graduar las gafas no esté muy desfasada. Personalmente encuentro el factor peso mucho más determinante y, en cualquier caso, siempre se puede tener en casa una pantalla auxiliar, ya que hoy en día todos los portátiles, tanto Mac como Pc, disponen de conexión a monitor externo.

En cuanto a prestaciones, casi cualquier modelo en el mercado cubrirá sobradamente las necesidades que podamos tener siempre que no seamos profesionales de la informática o el diseño, por lo que creo que es el momento de hacer una elección realmente «personal», sin intentar satisfacer las opiniones de terceros. Por supuesto, si la opción es un Mac, probablemente la vida será más sencilla. ; )

Pero para aquellos que estén dudando entre un «verdadero» ordenador o una tableta, quizá sea el momento de sopesar realmente cuál es su relación con la informática.

Aquel que nunca haya tenido ordenador personal o no haya profundizado en su relación con él, es porque realmente no lo necesita, o por lo menos no necesita el 90 por 100 de lo que se supone que puede hacer. Al fin y al cabo, ¿a quién narices le importa si se tiene instalada la versión 1.3.1 de Java o la 1.4.2?, ¿acaso alguien sabe lo que es Java?.

Para los más curiosos diré que Java es un lenguaje de programación utilizado por algunos programas y, en muchas ocasiones, por páginas web para determinadas funcionalidades, por otra parte y, en general, bastante innecesarias.

Los ordenadores están plagados de estas y otras cuestiones que en algún momento nos asaltan planteando graves problemas existenciales.

Por lo tanto, para todos aquellos que no estén interesados en entender nada de ordenadores, recomiendo una tableta y, por supuesto, la tableta por antonomasia se llama iPad.

Podrán navegar por internet, leer libros, organizar sus fotos, ver graciosos vídeos de Youtube, hacer presentaciones, escribir documentos y recibir y enviar correo y ahora, todo ello, sin necesidad de disponer de otro Mac, cosa que ocurría con la primera generación de iPad, pero que ya no es necesaria (y, por supuesto, siempre podrán acceder a la banca online con su viejo PC de casa).

Y para los que se lo puedan permitir, un Mac, un iPad, un Apple TV y un iPhone, todos convenientemente sincronizados harán que las reuniones familiares, videoconferencias y demás gozen de una prestancia nunca antes vista.

WWW.STEVES-DIGICAMS.COM
Digicams

Fundada sin ánimo de lucro en 1997 por Steve Sanders, es definitivamente la mejor página para conocer una cámara fotográfica antes de comprarla.

En esta página, podemos encontrar prácticamente cualquier marca conocida (hace referencia a unas 40) y modelo de cámara digital existente (no los he contado, pero son cientos, sino miles).

Aunque la página está en inglés, siempre podemos usar la traducción de Google y, en cualquier caso, incluye imágenes de las cámaras, de increíble calidad, desde todos los ángulos, detalla todas las características y, en muchos casos, explica el funcionamiento de los menús y las opciones disponibles.

Pero todo esto estaría incompleto sin una muestra de lo que la cámara en cuestión puede hacer, así que además suele realizar un estudio de los resultados en diferentes condiciones y muestra ejemplos de alta resolución.

Por si fuera poco, normalmente hace referencia a accesorios, compatibilidad de los mismos con cada modelo y, lo que es quizá más interesante, suele disponer de los nuevos modelos antes de que salgan al mercado, por lo que ya no hay excusa a la hora de realizar la elección.

IMPRESCINDIBLES PARA EL IPAD

Aunque su éxito en nuestro país es relativo, el iPad es un dispositivo que realmente puede servir para algo más que ver fotos o jugar ocasionalmente.

Con la ayuda de algunos accesorios es sorprendente el partido que se le puede sacar, sobre todo, si hablamos del iPad 2 ya que la primera generación tiene algunas limitaciones.

Algunas de las cosas imprescindibles, para aquel que se haya decidido por la compra de una de estas tabletas, son los cables de conexión de vídeo.

Actualmente existen varios tipos de cables que permiten conectar el iPad a una pantalla, proyector o televisor convencional, pero hay que tener cuidado a la hora de hacerse con uno de ellos.

Existen cuatro tipos de cable de conexión que nos permitirán extraer tanto el vídeo como el audio del iPad:

• Cable AV de vídeo compuesto. Es el más compatible con todo tipo de pantallas de televisión y proyectores, pero no da la mayor calidad, entre otras cosas, porque este estándar no admite alta definición.

• Cable AV por componentes. Cuidado, es muy parecido al anterior, pero sólo es válido para aquellos televisores que dispongan de esta opción que, actualmente, está cayendo en desuso.

• Cable VGA. Nos permitirá conectarlo a cualquier dispositivo con esta opción, pero además es válido para monitores de ordenador. Algunos monitores de última hornada quizá necesiten de un adaptador de conexión.

• Cable AV HDMI. La mejor opción para tener en casa si se dispone de una pantalla LCD.

No estoy completamente seguro de que la última opción funcione con la primera generación de iPad, por lo que lo mejor es preguntar y asegurarse. Asimismo, estos cables funcionan con algunos modelos de iPhone y de iPod.

En este sentido, la primera generación de iPad está limitada en funcionalidad y sólo nos permitirá ver en una pantalla externa las películas de la aplicación «vídeos» y no nos permitirá navegar por internet en el televisor, ya que no muestra la propia pantalla del iPad con sus iconos.

Sin embargo, sí nos permite ver Youtube. Sin embargo, si disponemos del iPad 2 la cosa cambia radicalmente y se muestra en un monitor externo la propia pantalla del iPad, pero lo que es aún mejor, es que los vídeos y presentaciones se mostrarán en HD, con lo que, con la ayuda de Keynote, podremos utilizarlo como un sistema completo de presentaciones.

Pero si además disponemos de un Apple TV en casa, podemos utilizar el televisor como pantalla externa sin necesidad de cables.

Truco para presentaciones: Si tocamos la pantalla del iPad sin levantar el dedo, durante una presentación de Keynote, aparecerá un puntero láser que nos permitirá señalar.

MICROPROYECTORES

Para completar nuestro sistema de presentaciones portátil, empiezan a aparecer algunos dispositivos que merece la pena tener en cuenta.

Microproyectores

Handycam HDR-PJ10E

Sny ha lanzado la primera cámara del mercado que incorpora un proyector por lo que sólo necesitaremos una pared despejada (y preferiblemente pintada de blanco) para mostrar inmediatamente nuestras grabaciones.

Está claro que no dispone de gran potencia y la proyección no goza de resolución HD, pero es un primer paso y marca la tendencia en los próximos meses.

La desventaja más importante puede ser que sólo permite proyectar los vídeos que se han tomado con la propia cámara (aunque existe la posibilidad de volcar vídeos desde el ordenador a la cámara, pero se necesita el software de Sony), por lo que no permite su uso como un sistema de proyección para presentaciones. Para eso existe otro dispositivo más versátil, que sí permite conectarse a un ordenador, cámara de vídeo o, incluso, a teléfonos móviles, el Pico Projector de Optoma.

Esta vez si se trata de un proyector con todas las de la ley que incluso incorpora unos pequeños altavoces.

Evidentemente, la calidad, luminosidad y tamaño de la proyección es limitada y sólo aceptable para audiencias reducidas.

«TRUCO» PARA IPHOTO

Recientemente me han realizado una consulta que pareciendo banal no lo es tanto y que seguro está entre las dudas de más de un usuario de Mac.

El asunto es que ya tengo en el ordenador una cantidad considerable de fotos y empiezo a temer que el ordenador algún día decida que ha llegado su momento y mis fotos decidan desaparecer en la octava dimensión. ¿Qué puedo hacer?, y, sobre todo, que sea fácil.

Pues bien, la forma de poner a salvo todo nuestro archivo de fotografías de iPhoto es bien sencillo:

– Abrir una ventana cualquiera en el escritorio.

– Seleccionar a la izquierda «nuestro usuario». Normalmente el icono con nuestro nombre.

– A la derecha seleccionar la carpeta «imágenes».

– Copiar el icono «iPhoto Library» a otro disco duro.

El icono «iPhoto Library» es en realidad una carpeta y se puede ver su contenido pulsando con el botón derecho del ratón (o haciendo CTRL+Click) y seleccionando «Mostrar contenido del paquete», allí están todas nuestras fotos.

ALTAVOZ DE RESONANCIA

Entre las pequeñas soluciones para pequeños problemas se encuentran los denominados altavoces de resonancia o vibratorios.

Altavoz

Aunque no suponen en ningún caso un sustitutivo de un equipo de megafonía o unos altavoces con amplificador, pueden ser una ayuda cuando se trata de enfrentarse a una pequeña audiencia, y siempre como solución de emergencia.

Se trata de unos pequeños dispositivos que se enchufan directamente con un minijack a la salida de audio de un ordenador, tableta o incluso teléfono o reproductor mp3.

Su interés reside en que son de un tamaño realmente reducido (caben en un bolsillo) y funcionan simplemente con la asistencia de una mesa, una caja de cartón o un recipiente de plástico.

Disponen en su parte inferior de un discreto saliente que vibra con la señal de sonido y que, a su vez, hace vibrar la superficie sobre la que se coloca convirtiéndola en una caja de resonancia.

La calidad de sonido que finalmente se obtenga dependerá del tamaño de la caja de resonancia y de la calidad de la misma, siendo las mesas de madera maciza las que parecen dar un mejor rendimiento.

Si bien no podremos usarlo para una audiencia mayor de 5 o 10 personas en salas reducidas, por lo menos se cuenta con el efecto sorpresa y debido a su tamaño siempre se pueden llevar en el maletín.

Hay una gran variedad de formatos y de diferentes marcas pero no son difíciles de encontrar y su precio varía entre los 20 y los 40 euros.

Desde mi punto de vista y después de ver diversas demostraciones en Youtube, todos presentan un rendimiento similar, aunque si he de dar una referencia, he tenido la oportunidad de probar el Tunebug Vibe (en la imagen) y el resultado es, por lo menos, sorprendente.

 

Artículo elaborado por:

D. Iñaki Lauret

Responsable del Departamento de Audiovisuales e Informática de i²

Centro i² Implantología Madrid