La Policía Nacional hizo pública el pasado 1 de agosto la detención de un falso dentista que regentaba una clínica dental del paseo Lluís Companys de Tarragona por presuntamente ejercer la profesión sin poseer ningún título oficial y causar lesiones irreversibles a numerosos pacientes.

Según informaron fuentes del Cuerpo, el detenido, un ciudadano chileno, regentaba desde hace años un centro médico dental, que ha quedado clausurado por orden de la Conselleria de Salud de la Generalitat.

Se valía de documentación falsa y usurpaba números de colegiados de verdaderos profesionales para llevar a cabo su actividad, ya que carecía de titulación académica y habilitación oficial para practicar la Odontología ni cualquier otra rama sanitaria.

El falso dentista tuvo numerosos casos de mala praxis que dejaron lesiones irreversibles en los pacientes, causándoles perjuicios físicos, psíquicos y económicos. Además, a la mayoría de sus pacientes les alargaba el tratamiento de manera deliberada para poderles sacar más dinero pese a que no lo necesitaban.

La investigación empezó en junio a raíz de una denuncia, y la ha desarrollado el Grupo Tercero de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Comisaría Provincial de Tarragona.

Durante el registro del centro médico, la policía se incautó de abundante documentación y soportes informáticos, así como de numerosos títulos falsificados. El detenido, a quien se le atribuyen los delitos de falsedad documental, usurpación del estado civil, intrusismo profesional, estafa, lesiones, contra la salud pública e insolvencia punible, ha sido puesto a disposición judicial.