El pasado 21 de octubre falleció Juan Moreno Roldán, técnico de equipamiento, que convivió estrechamente en el día a día durante décadas, con toda una generación de odontólogos y estomatólogos de este país.

Repentinamente, a los 56 años de edad, y estando lejos de España y de los suyos, en Shangai, sin avisar, se fue Juanito. Con él convivimos muchos compañeros durante muchos años, ya no sé cuántos, creo que más de 25; compartiendo proyectos e ilusiones profesionales, muchas cervezas y muchas cenas tardías después de dejar la clínica a punto para el día siguiente. Quiero recordarle, y creo que debemos recordarle todos, como él era, lleno de vitalidad y de alegría, siempre abierto a nuevos proyectos (hasta el último día de su vida).

En palabras de San Agustín, Juan bien se podía haber despedido de nosotros así: «Dadme el nombre que siempre me habéis dado. Hablad de mí como siempre lo habéis hecho. No uséis un tono diferente. No toméis un aire solemne y triste. Seguid riendo de lo que nos hacía reír juntos…Rezad…Sonreíd…Pensad en mí…». Descansa en paz, Juanito.

Dr. Luis Bertrand