Bajo el título “Dents e inventis”, la Clínica Curull de Tarragona ha albergado, desde el 27 de mayo al 12 de junio, una curiosa exposición sobre la odontología en época romana, haciéndola coincidir con la celebración en la ciudad del clásico festival Tarraco Viva, que este año tuvo lugar del 18 al 30 de mayo.

La iniciativa de esta exposición sobre la odontología en época romana vino de la mano de la doctora Conchita Curull, responsable de la clínica del mismo nombre, quien ha declarado que: “La muestra es un homenaje a Tarragona y a la vinculación que me une con esta ciudad, en la que he centrado mi trabajo desde hace 15 años. El objetivo ha sido crear una exposición que relacione la historia tarraconense, su cultura y sus raíces con la actividad a la que siempre nos hemos dedicado, la odontología. Hacer coincidir la muestra con la inauguración de nuestra nueva clínica en la emblemática Rambla Nova de Tarragona y con la celebración de un festival tan arraigado como Tarraco Viva nos parecía perfecto”.

La exposición se ha basado en estudios realizados sobre la odontología como ciencia desde el año 25 aC hasta el siglo II dC. Mediante paneles expositivos, textos e ilustraciones se han exhibido las primeras técnicas odontológicas utilizadas por los romanos, sus conocimientos e investigaciones al respecto, los tratamientos que empleaban para combatir enfermedades dentales o sus avances en la realización de prótesis, una práctica que ya era habitual para la civilización romana en el siglo IV aC.

Gracias a la exposición, hemos aprendido que “en la Roma antigua, la ortodoncia ya era una ciencia consolidada que había evolucionado mucho y se había nutrido de la experiencia y las enseñanzas de los pueblos etruscos”. Entre los descubrimientos científicos que realizaron y que todavía están vigentes, cabe destacar:
El control del dolor: Algunos de los analgésicos descubiertos por los romanos, de una eficacia inimaginable, hoy todavía se utilizan (Cornelio Celso, por ejemplo, describe muchos analgésicos a base de opiáceos y sustancias naturales en De Arte Medica).
— Un conocimiento más refinado de los mecanismos de la inflamación: El mismo Cornelio Celso los describió con términos un hoy utilizados: rubor(inflamación), tumor, ardor, dolor y functio lesa (lesión).
— La vida sana: Son particularmente interesantes las referencias a “largos paseos” y a una alimentación correcta en caso de inflamación; de hecho, se trata de los pilares de lo que hoy calificaríamos un “estilo de vida equilibrado”, orientado a evitar el consumo excesivo de fármacos.

A pesar de que la dieta romana no contenía azúcar, los ciudadanos sufrían tanto de caries como de otras enfermedades. La caries dental era también entonces la patología dental más común. Desde un punto de vista terapéutico, los remedios más habituales consistían en fármacos o líquidos para hacer gárgaras a base de opio, incienso, beleño, pimienta y piretro. Esto se tenía que combinar con la la supresión de comidas y sustancias irritantes.

También las dentaduras se trataban en época de los romanos, como evidencian algunas referencias literarias. Marcial, por ejemplo, habla de algunos materiales artificiales utilizados para construir las dentaduras: “Máxima tiene tres dientes, todas de madera, negras como el alquitrán”.

La técnica más utilizada por los romanos era la de fijar dientes humanos (incluso del propio paciente) o de animales en una barra de oro que entonces se encajaba en la boca sobre los dientes naturales. La conjunción de la gran habilidad para trabajar los metales y los conocimientos heredados de los etruscos, permitió a los romanos convertirse en los principales expertos en el campo de la ortodoncia y la estética oral.

evidencia que la utilización de prótesis ya era una práctica común, nada exótica o nueva. La sustitución de dientes ya se encuentra en etapas anteriores a la época romana. En 1864 en la ciudad Fenicia de Sidón ya se encontró una prótesis de oro del IV a. C. que presentaba dos coronas dentales con estructuras para anclarse a los dientes contiguos.