El dolor crónico afecta actualmente a entre un 11% y un 19% de la población y causa el 80% de las visitas al médico. Además, el 63% de las personas con dolor crónico siguen padeciéndolo a pesar del tratamiento. Datos como estos se dieron a conocer en la jornada sobre “El dolor y sus nuevos tratamientos”, organizada el pasado 19 de noviembre por la Fundación Mutua Madrileña y Aresa Salud, en el marco de su Ciclo de Conferencias sobre Salud y Prevención. La nota esperanzadora es que, en un futuro, la inhibición de determinados genes podría reducir la percepción de dolor.

Durante la jornada, los doctores Francisco López Timoneda, jefe del Servicio de Anestesiología y de la Unidad de Dolor del Hospital Clínico San Carlos de Madrid; Fernando Marco, catedrático de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Complutense de Madrid, y Ventura Anciones, jefe del Departamento de Neurología del Hospital La Zarzuela de Madrid, profundizaron en los mecanismos que provocan el dolor y abordaron las nuevas formas de tratarlo en sus diferentes orígenes y facetas
Según el Dr. Francisco López, el dolor crónico afecta actualmente a entre un 11% y 19% de la población y causa, aproximadamente, el 80% de las visitas que se realizan al servicio médico. Asimismo, apuntó que el 63% de las personas con dolor crónico sigue padeciéndolo a pesar del tratamiento.

Igualmente, el Dr. López señalo que aproximadamente un 50% de los casos de migrañas, dolor lumbar, cervical o fibromialgias, puede venir determinado por factores genéticos y apuntó que, en este sentido, se están desarrollando nuevas líneas de investigación que permitan el tratamiento individualizado del dolor dependiendo de los genes del paciente, de forma que estos puedan ser inhibidos y eliminados e induzcan cambios en la percepción del dolor.

Respecto a los tratamientos, se hizo mención a los opioides y a las principales causas por las que, a pesar de estar, en su opinión, claramente indicados en determinados casos, no se prescriben. Entre estas, el Dr. López apuntó el miedo al abuso y a la adicción, el temor a los efectos secundarios, el rechazo de pacientes y familiares, así como la dificultades asociadas a su prescripción.

Por otro lado, el dolor osteoarticular, el motivo más frecuente de consulta a los especialistas del aparato locomotor, fue abordado por el Dr. Fernando Marco, Catedrático de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Complutense de Madrid, quién indicó que este trastorno supone la segunda causa de discapacidad laboral a corto plazo en la población activa.

El Dr. Marco estimó que el 30% de la población adulta presenta problemas de artrosis, el 20% molestias de espalda y un 5% fibromialgia, una tendencia que además va en aumento debido a los actuales cambios demográficos, ya que la prevalencia de las enfermedades reumáticas aumenta con la edad.

Como factores de riesgo modificables de los dolores articulares de causa degenerativa, el Dr. Marco destacó la obesidad, el tabaquismo o las ocupaciones de riesgo. En este sentido, insistió en el ejercicio físico y la reducción de peso como medidas preventivas fundamentales.

Por su parte, el Dr. Anciones, jefe del Departamento de Neurología del Hospital La Zarzuela de Madrid hizó una serie de recomendaciones para el correcto uso de los analgésicos en el tratamiento del dolor, tales como comenzar con el fármaco más específico para el tipo de dolor, respetar las dosis recomendadas, tratar los efectos secundarios como la depresión respiratoria, la excesiva sedación o el glaucoma y vigilar la aparición de tolerancia.